En Tandil, una ciudad cuya escena musical se transforma al ritmo de sus épocas, Decavendish lleva casi 25 años construyendo una trayectoria desde la autogestión, las canciones propias y una permanente voluntad de producción.
El paso del tiempo suele traer ciertas categorías. Banda histórica. Banda clásica. Nombre conocido.
Pero esas categorías también pueden convertirse en una forma de mirar hacia atrás a quienes todavía están mirando hacia adelante.
Porque una trayectoria no necesariamente significa repetición. Y haber formado parte de distintas escenas no implica quedar fijado a ellas.
Decavendish vuelve a presentarse en Tandil con canciones nuevas, un sonido renovado y “Cruel”, su último estreno. Una canción que continúa una búsqueda que no necesita desconocer lo anterior para seguir avanzando.
En una ciudad donde las propuestas nacionales ocupan cada vez más espacio y donde también aparecen nuevas formas de hacer y escuchar música, sostener una obra propia desde el lugar de origen adquiere una dimensión particular.
No como resistencia nostálgica.
Como continuidad.
Como la decisión de seguir haciendo.
Así Decavendish vuelve a escena.
Y vuelve con algo que, después de casi 25 años, sigue siendo esencialmente nuevo: una canción que todavía no había sido hecha.
VIERNES 30 DE OCTUBRE — 21.30 HS
ARTE Y PARTE — YRIGOYEN 882 — TANDIL
Abre: LA CHAQUETA DE DIEGO
Desde Tandil. Desde adentro. Hacia adelante.

