Julián Domínguez pasó por Tandil en el marco de Expotan y dejó definiciones que conectaron los desafíos del sector agropecuario con el escenario electoral de 2027. El exministro sostuvo que la Argentina necesita recuperar un proyecto centrado en la producción, incorporar tecnología y construir acuerdos entre quienes piensan diferente.
Aunque no anunció una candidatura ni identificó a un dirigente como referente para el próximo turno electoral, sí explicitó el destino político del trabajo que viene desarrollando: aportar propuestas agropecuarias y de innovación a la plataforma de quienes representen a su espacio el año que viene.
“Siempre creí que la unidad nacional, un plan conjunto de acuerdo productivo, político, nos va a permitir crecer”, expresó. Desde esa perspectiva, reclamó dejar atrás “los agravios, las acusaciones, las peleas” y concentrar la discusión pública en las condiciones necesarias para generar empleo y mejorar la competitividad.
Una definición sobre los liderazgos que vienen
Consultado por la gestión del Gobierno nacional y el distanciamiento de la ciudadanía respecto de la política, Domínguez eligió poner el foco en cómo deberían ejercer el poder los próximos dirigentes.
“Quien se proponga para conducir el municipio, la provincia, la nación, tiene que tener el espíritu, la vocación de conducir lo diverso”, afirmó.
La declaración adquiere una dimensión electoral de cara a 2027: plantea la capacidad de articular diferencias como una condición para gobernar, tanto en el ámbito local como provincial y nacional. Sin precisar alianzas ni nombres, Domínguez defendió una construcción política basada en acuerdos y en la participación de los sectores productivos.
“Quien piensa diferente seguramente tiene algo para aportar”, sostuvo. También señaló que los futuros conductores deben tener “la mente, la cabeza, el corazón y el espíritu abiertos” para que las diferencias se conviertan en una oportunidad de crecimiento.
En su planteo, la política debe articular los intereses de quienes producen y traducirlos en una agenda de desarrollo. “El desafío es producir. El desafío es incorporar tecnología”, resumió.
Tierras rurales: un cuestionamiento al Gobierno
Uno de los pasajes más críticos de la entrevista estuvo vinculado con la propiedad de las tierras rurales. Domínguez reivindicó su participación en la ley de tierras y cuestionó lo que describió como un intento del Gobierno de favorecer su extranjerización.
“Es necesario que nuestra tierra quede en manos de los argentinos, de los productores argentinos”, manifestó, y pidió revertir esa orientación.
El exministro convocó a la ciudadanía a expresarse en defensa de la propiedad nacional de la tierra. Para fundamentar su posición, vinculó la actividad agropecuaria con el trabajo y el crecimiento de las comunidades del interior.
“Hoy, si estamos celebrando esto, es con argentinos que trabajan en la Argentina, que trabajan en nuestros pueblos y que crecen en nuestros pueblos”, señaló en referencia a la muestra.
Así, incorporó la cuestión de la tierra a una agenda política que también incluye producción, arraigo y desarrollo territorial.
Tecnología y valor agregado para la plataforma de 2027
Domínguez también propuso impulsar un plan de alfabetización tecnológica que permita aprovechar las transformaciones que atraviesa la producción mundial. Consideró que la incorporación de conocimiento debe servir para producir más, mejorar la competitividad y aumentar el valor de lo que Argentina vende al exterior.
“Lo que necesitamos como Argentina es darle mayor valor agregado a nuestra producción y hacer que lo que Argentina produzca valga más”, afirmó.
En su evaluación del escenario agropecuario, destacó los precios internacionales de la ganadería y las condiciones climáticas que, según señaló, permitieron una cosecha récord. Planteó que esas oportunidades deben acompañarse con transferencia de tecnología para mejorar los resultados del productor.
Al ser consultado sobre su actividad política, indicó que se desempeña como secretario de Agricultura del Consejo Nacional del Partido. Explicó que trabaja en una propuesta sobre los desafíos futuros de la ganadería, la agricultura y la innovación tecnológica.
El objetivo, precisó, es que ese trabajo “sea base de la plataforma de quienes nos representen el año que viene”. Esa fue la referencia más directa de la entrevista a las elecciones de 2027 y ubicó sus definiciones productivas dentro de la preparación de una oferta electoral.
Tandil como ejemplo de articulación productiva
Durante su paso por Expotan, Domínguez elogió a los organizadores y destacó la presencia del comercio, la industria, la universidad y el agro. Consideró que esa combinación multiplica las oportunidades de negocios y el intercambio de experiencias.
También valoró la diversidad económica de Tandil, donde conviven empresas tecnológicas, actividad agropecuaria, industria y turismo. La describió como “una de las ciudades más lindas para vivir del país”.
Ante la necesidad de una mayor coordinación regional, sostuvo que ese debe ser el camino de la Argentina: volver a pensar el desarrollo desde la producción, la industria y el comercio.
Su visita dejó, de este modo, una propuesta de discusión para el escenario que se abre hacia 2027. Sin adelantar candidaturas, Domínguez planteó que la construcción electoral debe apoyarse en un programa productivo y en liderazgos capaces de integrar intereses y diferencias.

