La madrugada del jueves 24 de septiembre, el Pasaje Jorge Newbery volvió a quedar en el centro de la escena por un episodio de extrema violencia que terminó con dos jóvenes heridos de bala y un vecino aprehendido, en una secuencia que se inició a partir de un conflicto de convivencia entre vecinos y un grupo de personas que transitaba por el lugar.
La secretaria de Protección Ciudadana, Alejandra Marcieri, brindó detalles de la reconstrucción realizada por el Centro de Monitoreo a partir de las cámaras instaladas en la zona y explicó que las imágenes permitieron seguir buena parte de la secuencia.
De acuerdo con la información policial difundida tras el hecho, los heridos fueron dos hombres de 24 y 22 años, quienes fueron trasladados al Hospital Municipal Ramón Santamarina y se encontraban fuera de peligro. En el lugar se secuestró un revólver y la investigación quedó a cargo de la UFI N°12 de Tandil.
Un grupo de cinco personas
Según la reconstrucción relatada por Marcieri, todo comenzó cuando un grupo de cinco personas, integrado por tres mujeres y dos hombres, ingresó caminando al Pasaje Newbery.
La cámara ubicada en la zona permitió observar el desplazamiento del grupo. La funcionaria señaló que, en ese momento, incluso pasó un móvil policial por el sector y redujo la velocidad al advertir la presencia de las personas, aunque no se observaba ninguna situación que permitiera anticipar el desenlace.
Pocos segundos después, según la reconstrucción, una de las mujeres ingresó hacia una vivienda y otra comenzó a realizar sus necesidades en la vía pública, sobre la línea de edificación de una propiedad.
La situación fue advertida por una vecina, que salió de su domicilio para reclamar.
El reclamo terminó en una agresión
De acuerdo con lo relatado por Marcieri a partir del análisis de las imágenes, la vecina primero intervino para apartar a la persona que estaba orinando frente a la propiedad.
Luego se acercaron otras mujeres y comenzó una agresión física contra la vecina. “Comienzan abruptamente a pegarle las tres mujeres”, describió la funcionaria al reconstruir la secuencia observada mediante las cámaras.
Marcieri aclaró que, según lo que puede observarse en los registros, se trataría de mujeres adultas, y no de adolescentes.
La situación escaló cuando salió de la vivienda la pareja de la mujer agredida para intentar separarla de quienes la estaban golpeando.
En ese momento, según la reconstrucción realizada por Protección Ciudadana, otros integrantes del grupo se sumaron al enfrentamiento.
El arma y el disparo al aire
Fue entonces cuando la situación adquirió una dimensión todavía mayor. Según Marcieri, las imágenes muestran al hombre realizando un movimiento con un arma de fuego y efectuando aparentemente un disparo hacia arriba, con la intención de detener la agresión.
Sin embargo, de acuerdo con lo relatado por la funcionaria, el disparo no logró disuadir al grupo.
Por el contrario, la pelea continuó y los integrantes del grupo se abalanzaron sobre la pareja.
Las imágenes permitieron posteriormente reconstruir el desplazamiento de las personas involucradas y seguirlas en distintos momentos de la secuencia.
La investigación policial estableció que dos jóvenes, de 24 y 22 años, habían resultado heridos de bala. Ambos fueron trasladados por particulares al Hospital Santamarina y quedaron fuera de peligro.
La pelea continuó dentro de la vivienda
Uno de los aspectos más graves señalados por Marcieri fue que el enfrentamiento no quedó limitado a la vereda.
Según explicó, parte del grupo ingresó al interior de la vivienda mientras continuaba la agresión. Posteriormente, las personas salieron nuevamente al exterior.
La funcionaria también describió otra escena registrada por las cámaras: mientras el hombre se encontraba sentado en la vereda, luego de haber sido golpeado, otra persona que no había intervenido inicialmente en el conflicto se acercó y le propinó una patada en la cabeza.
A partir de esos registros, desde el Centro de Monitoreo se realizó una reconstrucción hacia atrás para intentar identificar a las personas que habían participado del episodio.
El alerta del Centro de Monitoreo
Marcieri destacó además la intervención del sistema municipal de videovigilancia.
Cuando los operadores detectaron que la situación se había transformado en una pelea, se comunicaron con la Policía.
Al mismo tiempo, un vecino utilizó el sistema Centinela para alertar sobre lo que estaba ocurriendo.
Según la funcionaria, desde el momento en que el Centro de Monitoreo detectó el episodio hasta la llegada del móvil policial transcurrieron aproximadamente 3 minutos y 20 segundos.
La utilización de las cámaras permitió además aportar información para identificar a los participantes y reconstruir los movimientos previos y posteriores a la agresión.
El vecino fue aprehendido y luego recuperó la libertad
Tras el episodio, la Policía identificó a un hombre de 34 años como presunto autor de los disparos y procedió a su aprehensión. En el lugar se secuestró un revólver y se realizaron las correspondientes pericias.
Posteriormente, el hombre recuperó la libertad. Según la información publicada por ABCHoy, la evaluación inicial de la Justicia contempló que habría actuado en un contexto de defensa propia.
Marcieri aclaró que desconoce la situación judicial definitiva respecto de la tenencia y portación del arma, por lo que evitó pronunciarse sobre ese aspecto.
La investigación continúa bajo intervención de la UFI N°12 de Tandil**, que debe determinar las circunstancias precisas del enfrentamiento y las responsabilidades penales que pudieran corresponder.
Un conflicto que vuelve a poner el foco en la nocturnidad
Más allá de la investigación judicial por los disparos y las lesiones, el episodio volvió a poner en discusión la convivencia entre la actividad nocturna y los vecinos de la zona.
Frentistas del Pasaje Newbery manifestaron públicamente que los problemas vinculados con la actividad nocturna no son nuevos y que durante los fines de semana se registran episodios de ruidos, suciedad y conductas inapropiadas. También reclamaron respuestas al Municipio.
Desde el Foro de Seguridad habían planteado, en tanto, la necesidad de retomar un abordaje integral que involucre al Municipio, los empresarios de la nocturnidad y las fuerzas de seguridad.
Marcieri, por su parte, sostuvo que el Municipio ya viene trabajando sobre esas situaciones y que el desafío consiste en reforzar los controles y la prevención, tanto dentro de los locales como en sus inmediaciones.
El episodio del Pasaje Newbery dejó así dos discusiones abiertas: por un lado, una investigación judicial para determinar qué ocurrió exactamente durante la pelea y las responsabilidades de cada involucrado; por otro, un debate más amplio sobre cómo prevenir que conflictos derivados de la actividad nocturna y de la convivencia terminen nuevamente en episodios de violencia extrema.

