Este jueves 24 de septiembre, desde las 10, la Escuela Granja será escenario del acto por sus 110 años de historia. La particularidad de la celebración será que no se tratará solamente de un acto protocolar: la institución estará funcionando normalmente, con sus alumnos y docentes desarrollando las distintas actividades productivas que forman parte de la identidad de la escuela.
Habrá movimiento en la fábrica de quesos, en los sectores de ganadería, taller, vivero y huerta, entre otros espacios. La intención, según explicó Marcelo Roveta en Radio UP 89.1, es que quienes se acerquen puedan observar a la Escuela Granja "funcionando", tal como lo hace cotidianamente.
La fecha tiene además un significado especial para Tandil. La Escuela de Educación Agraria N°1 “Dr. Ramón Santamarina” fue inaugurada oficialmente el 24 de septiembre de 1916. El establecimiento funciona en el predio de Pje. La Porteña, sobre la Ruta Provincial 30, y cuenta con una trayectoria que la propia institución vincula estrechamente con el desarrollo productivo y educativo de Tandil y la región.
El regreso de los exalumnos
La Comisión de Exalumnos volvió a tomar impulso hace aproximadamente cuatro años, cuando un grupo de egresados coincidió en una actividad vinculada al Plan Estratégico Territorial de Tandil.
Roveta recordó que en aquella oportunidad había unas 60 personas que habían pasado por la Escuela Granja. A partir de ese encuentro comenzó a tomar forma la idea de volver a organizar a los egresados para acompañar a la institución.
Actualmente, la asociación reúne a unos 240 exalumnos que participan activamente de distintas iniciativas, además de una comunidad mucho más amplia que sigue sus actividades a través de las redes sociales.
El objetivo no pasa solamente por colaborar con cuestiones edilicias. También se desarrollan capacitaciones, charlas y actividades de extensión destinadas tanto a los alumnos como a egresados que buscan continuar formándose o encontrar nuevas oportunidades laborales.
"Tenemos grabado a fuego el sello de la Granja", resumió Roveta durante la entrevista.
Una recuperación que comenzó por lo que no se veía
Uno de los principales proyectos encarados por los exalumnos fue la recuperación del casco histórico de la Escuela Granja.
El edificio, que tiene más de un siglo, había acumulado necesidades de mantenimiento propias de una construcción antigua. De acuerdo con Roveta, se tomó un proyecto que había quedado inconcluso durante la pandemia y se elaboró una propuesta integral, con intervención del Consejo Escolar, profesionales de la Provincia y el Municipio.
El proyecto original contemplaba una inversión estimada en unos 140 millones de pesos.
La primera etapa estuvo concentrada en trabajos que no necesariamente quedaban a la vista: filtraciones, cañerías, instalaciones eléctricas y otros problemas estructurales. Luego llegaron las tareas que permitieron recuperar parte de la imagen histórica del edificio.
Entre ellas estuvieron la reconstrucción de antiguos faroles y la reposición de elementos ornamentales que habían desaparecido con el paso del tiempo y distintos temporales. "Se logró tener un edificio remozado, seguro, sobre todo para los chicos y los docentes", destacó Roveta.
El trabajo continúa, porque, como ocurre con cualquier construcción de estas características, el mantenimiento es permanente.
El parque también vuelve a ser protagonista
Para este aniversario, la Comisión de Exalumnos sumó otro proyec recuperar y poner en valor el parque que rodea a la escuela.
Se trata de un espacio de grandes dimensiones, con una importante variedad de especies vegetales, monumentos y estatuas que forman parte del patrimonio del establecimiento.
En este caso, el Municipio aportó maquinaria pesada para las tareas y los propios exalumnos donaron plantas ornamentales.
La iniciativa busca recuperar parte de la identidad de un lugar que durante generaciones estuvo asociado a la formación de jóvenes tandilenses y a la producción agropecuaria.
La Escuela Granja conserva, además, una fuerte vinculación entre educación y producción. Su propuesta actual de formación técnica contempla siete años y el título de Técnico en Producción Agropecuaria, con prácticas profesionalizantes y áreas vinculadas con producción, tecnología y gestión.
El costo de la energía, una preocupación que también alcanza a las instituciones
En paralelo con esta celebración, aparece un tema que atraviesa a numerosas familias, comercios e instituciones de Tandil: los cambios introducidos en el esquema nacional de subsidios energéticos y el futuro del régimen de Zona Fría.
Tandil fue incorporada al Régimen de Zona Fría mediante la ampliación establecida por la Ley 27.637 en 2021. El esquema establecía descuentos sobre las tarifas de gas para los usuarios alcanzados y contemplaba, además, beneficios específicos para determinadas entidades.
Durante 2026, el Gobierno nacional avanzó con una reestructuración de los subsidios mediante el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El Decreto 943/2025 dispuso un nuevo esquema de bonificaciones asociado a criterios de ingresos y consumo, y estableció una transición durante 2026. Para septiembre, la Secretaría de Energía fijó una bonificación adicional extraordinaria del 24,25% para los usuarios de gas natural y gas propano por redes que sean beneficiarios del SEF.
El cambio generó en Tandil un debate específico sobre la continuidad de los beneficios de Zona Fría. Durante mayo, distintos sectores políticos e institucionales de la ciudad plantearon públicamente posiciones contrapuestas respecto del nuevo esquema y de sus efectos sobre los usuarios tandilenses.
La discusión no se limita a los hogares. En una ciudad con una fuerte presencia de instituciones educativas, clubes, entidades sociales y establecimientos productivos, el costo energético también forma parte de las cuentas que deben afrontar esas organizaciones.
En el caso de la Escuela Granja, el tema adquiere una dimensión particular: no se trata solamente de un edificio escolar, sino de una institución que desarrolla actividades productivas y de formación práctica durante todo el año. La propia escuela destaca entre sus actividades la producción primaria y la elaboración de productos lácteos y cárnicos, además de su función educativa y tecnológica.
La normativa vigente contempla beneficios específicos para determinadas entidades sin fines de lucro dentro del nuevo esquema, por lo que el impacto concreto depende de la categoría en la que cada institución quede encuadrada y de las condiciones particulares de su suministro. El nuevo régimen, de todos modos, modificó sustancialmente la lógica de los subsidios que había regido durante los últimos años.
Una celebración que mira al futuro
Para Roveta, la recuperación edilicia y las acciones de los exalumnos tienen un objetivo que excede la cuestión estética: devolverle a la escuela parte de la identidad que tuvo históricamente y generar mejores condiciones para quienes hoy estudian allí. "Es la posibilidad de volver a la escuela algo de lo mucho que la escuela nos dio", expresó durante la entrevista.
El festejo por los 110 años tendrá una segunda instancia el próximo 21 de noviembre, con un asado comunitario destinado a reunir a alumnos, exalumnos y familias. Las tarjetas se encuentran a la venta en la cabaña de la escuela y en Plus Color, según informó Roveta.
Este jueves, en cambio, la cita será dentro de la propia Escuela Granja. No solamente para recordar sus 110 años, sino para mostrarla en actividad: con sus alumnos, sus docentes, sus espacios productivos y una comunidad de exalumnos que, más de un siglo después de su creación, continúa encontrando motivos para volver.

