El avance de las aplicaciones de transporte en Tandil volvió a instalar el debate en el Concejo Deliberante. La Comisión de Transporte y Tránsito trabaja en distintas propuestas para establecer un nuevo marco regulatorio para servicios como Uber y DiDi, con la intención de adaptar la normativa municipal a una modalidad que ya tiene presencia efectiva en la ciudad.
En diálogo con Radio UP 89.1, el concejal de Fuerza Patria Marcelo Valle, integrante de la comisión, explicó que los distintos bloques vienen acercando propuestas y aseguró que, más allá de algunas diferencias sobre la forma de avanzar, existen coincidencias importantes respecto de los requisitos que deberían cumplir conductores y vehículos.
“Lo importante es que salga una ordenanza y que, si la vamos a trabajar todos juntos, la trabajemos todos juntos. Que salga una ordenanza que sirva”, resumió.
El debate no es nuevo. En abril de 2025, el entonces concejal Juan Manazzoni presentó un proyecto para crear un régimen específico para el transporte contratado mediante aplicaciones. La iniciativa proponía, entre otros puntos, un registro municipal de conductores y vehículos, exigencias documentales y de seguros y obligaciones para las propias plataformas.
Ese expediente fue girado posteriormente al Departamento Ejecutivo y regresó al Concejo en agosto pasado. Desde Control Urbano señalaron entonces que resultaba conveniente trabajar en una regulación directamente destinada a esta nueva modalidad de transporte
Un registro para conductores y vehículos
Valle señaló que uno de los principales puntos de coincidencia es la creación de un registro municipal que permita identificar quiénes están habilitados para prestar el servicio.
“Obviamente tiene que tener cierto control. De eso estamos de acuerdo”, sostuvo el edil, quien consideró que las condiciones de los automóviles deberían guardar similitud con las que actualmente se exigen para los remises.
Entre los requisitos que se encuentran bajo análisis mencionó la antigüedad y estado de los vehículos, la Verificación Técnica Vehicular, el carnet profesional y la contratación de un seguro que contemple específicamente el transporte de pasajeros.
También se analiza algún mecanismo visible de identificación —por ejemplo, una oblea— que permita a los usuarios reconocer a aquellos vehículos que estén incorporados al registro y habilitados por el Municipio.
En rigor, la normativa vigente ya establece exigencias para el transporte privado contratado mediante plataformas. La Ordenanza 8113 contempla expresamente esta modalidad y exige habilitación municipal, seguros para pasajeros transportados y terceros, licencia habilitante para transporte de personas y una oblea identificatoria, entre otras condiciones. También mantiene requisitos propios del tradicional sistema de agencias de remises, como la existencia de un establecimiento comercial.
Precisamente, uno de los objetivos de la discusión actual es revisar aquellas exigencias que resultan difíciles de trasladar al modelo de funcionamiento de las aplicaciones. “Por ejemplo, que no tengan que tener una oficina a la calle, porque sabemos que eso no va a existir. Entonces siempre la gente va a estar en la ilegalidad”, explicó Valle.
“No podemos seguir haciendo la vista al costado”
El concejal señaló además que durante los últimos meses se incrementó la cantidad de vehículos que trabajan mediante aplicaciones y consideró que esa realidad vuelve necesario avanzar con una regulación específica. “No podemos seguir haciendo la vista al costado porque nos va a llevar puesta la realidad. Va a seguir existiendo”, afirmó.
Valle mencionó incluso algunas situaciones que, según señaló, fueron relatadas por usuarios, como vehículos que realizan viajes con otra persona ocupando el asiento del acompañante para intentar disimular la prestación del servicio ante eventuales controles.
Para el edil, la formalización permitiría establecer responsabilidades tanto frente a un eventual siniestro como respecto de las condiciones en las que se presta el servicio. “Un día puede pasar algo y alguien va a tener que ser responsable. Lo primero que tiene que estar claro es que esto tiene que estar formalizado”, expresó.
El Municipio ya había ratificado públicamente en febrero de 2025 que las aplicaciones que estaban operando en Tandil no cumplían con los requisitos de la Ordenanza 8113 y sus modificatorias y que, en esas condiciones, los vehículos no se encontraban homologados para prestar el servicio.
La tarifa seguiría siendo libre
Otro de los puntos sobre los que Valle anticipó que existe coincidencia es que el Municipio no fijaría el precio de los viajes.
La futura regulación mantendría a las aplicaciones dentro del transporte privado, por lo que el valor sería determinado entre la plataforma, el prestador y el usuario, a diferencia del servicio de taxis, cuya tarifa sí es establecida por ordenanza.
Esto, de todos modos, no impediría que conductores y eventualmente las empresas que intervienen en la actividad tengan que cumplir con las obligaciones tributarias que se establezcan. “También esa parte tiene que ser justa con los demás remises, taxistas, etcétera”, planteó Valle.
La propia Ordenanza 8113 actualmente vigente ya establece que las empresas de transporte privado fijan sus tarifas de acuerdo con su modalidad de prestación y deben informarlas al usuario antes de realizar el viaje.
Los bloques acercan posiciones
De acuerdo con Valle, las propuestas que comenzaron a circular dentro de la Comisión de Transporte tienen más coincidencias que diferencias.
Fuerza Patria venía intercambiando ideas con la concejal Andrea Pezzi y ahora buscará avanzar también en una síntesis con el bloque Hechos. En la última reunión, Acción Tandilense-La Libertad Avanza llevó su propio proyecto, que —según describió Valle— contiene lineamientos similares. “No son muy distintos. Más o menos el lineamiento es el mismo”, afirmó.
El objetivo que inicialmente se habían planteado los integrantes de la comisión era intentar construir una ordenanza consensuada entre todas las fuerzas políticas, aunque todavía resta definir si finalmente habrá un único expediente o si alguno de los bloques avanzará con una iniciativa propia.
Entre los aspectos que aparecen con mayor nivel de acuerdo están el registro municipal, la habilitación de automóviles y conductores, los seguros para pasajeros, la licencia profesional, la identificación de los vehículos y algún esquema tributario local.
¿Y las motos?
La aparición de viajes contratados mediante aplicaciones pero realizados en motocicletas abrió otro capítulo del debate. Valle confirmó que, por el momento, el trabajo de la comisión está concentrado en automóviles y reconoció que el transporte de pasajeros en motos requerirá un análisis específico.
“Estamos viendo qué pasa con la moto. Es bastante más complicado”, señaló, al mencionar cuestiones vinculadas con los cascos, la seguridad del pasajero y las características particulares de ese tipo de traslado.
El tema no resulta ajeno a Tandil. En abril de este año, Control Urbano retuvo una motocicleta cuyo acompañante manifestó estar realizando un viaje contratado mediante Uber; en aquel procedimiento también se detectaron otras infracciones, como la ausencia de patente visible y de licencia de conducir por parte del conductor.
Mientras ese punto seguirá bajo estudio, el Concejo busca avanzar primero sobre la modalidad que actualmente concentra la mayor parte de la actividad.
“Nos vamos a tener que adaptar a las aplicaciones porque están. Entonces lo mejor es reconocerlas y decirles: bueno, están, hay que ir por este lado”, concluyó Valle.

