Lunes
27 de julio de 2026
Hora : 19:05
Seguinos en:
Le.MaArq CONSTRUCTORA

El padre, el hijo y la platea de lo efímero


La mañana del Coronel Machado es fría y soleada, bien nuestra. En la vieja estación, donde los trenes ya no traen pasajeros sino recuerdos, el andén se convierte en la platea de lo efímero y lo bello. Hay una tibieza en el instante que trepa como un humo perezoso entre las vías casi muertas.

Por Alejandro Latorre

Ahí están ellos. El padre toma al nene y lo sienta adelante, cara a cara, como evitando la tentación de las palabras. Las pupilas se enfrentan y el silencio viaja a una lejanía indescifrable, con la velocidad de un caracol haragán. El observador mira desde el rincón de los testigos mudos y se pregunta: ¿Qué interroga sin vocablos un hijo un rato más tarde de nacer? ¿Qué responde un hombre cuando se ve en ese espejo difuso?.

La escena perfora el almanaque. Al cronista le brota un recuerdo de su propio viejo, aquel obrero de los sueños que una vez, hablando de las lealtades de antaño, dejó una máxima grabada que hoy parece volver desde la nube de la eternidad: “Con El Negro Suárez podíamos estar en silencio todo el tiempo del mundo y sentirnos bien, aprendíamos mucho”. Una amistad artesana, moldeada entre bautismos y funerales, que, como los buenos vinos, se hizo exquisita con el paso del tiempo.

Hoy, en tiempos de ultra velocidad digital, el apuro tal vez sea una gramilla que invade el huerto de los buenos vínculos. Por eso, la espera de la nada misma se vuelve un condimento sin igual. Mirando esa postal de plaza y andén, la pedagogía de la tana María Montessori regresa otra vez para machacar en el aire que el hijo es el padre del hombre. Y la lección que nos dan estos dos, bajo el cielo de Tandil, es la más revolucionaria de las escuelas: demorar, por el puro placer de demorar.

La agenda del subsuelo: historias de andén en La Fábrica

Atenti, cómplices, si quieren, el sábado 29 de agosto a las 21 en el teatro de UNICEN, ubicado en Pinto 359, tendremos más crónicas mínimas como esta, canciones, cine, poesía, filosofía y un aristocrático banquete proletario con el correspondiente homenaje a Baco.


Siempre Farmacias.