Georgina Hassan es una de las cantantes emblemáticas de la música latinoamericana, que respeta su folclore, sus ritmos y sus cadencias.
Muestra de ello fue el recital que brindó en la noche del sábado en el Museo Municipal de Artes Plásticas de Rauch, organizado por la Asociación "Amigos del Coro" y la Dirección de Cultura de la Municipalidad.
El Coro anfitrión, dirigido por María Angélica González, abrió la propuesta con la interpretación de tres temas y le siguió la cantante que desplegó toda su magia plasmada en discos como "La forma de la Noche", "Primera luna", "Madreselva", entre otros.
Su poesía inundó la sala, con versos que tocaban inspiraciones a partir de sus vivencias personales, su hija o la naturaleza que internalizó gracias a su infancia tanto en Rojas como en Tandil, de donde son originarios su padre (el maravilloso contratenor de Opus 4, Alberto Hassan) y su madre.
"Nunca el amor fue tan fácil, profundo
Como respirar
Como respirar
Subidos al tejado de tu casa
Como celebrar
El desvelo de los girasoles"
Así dice una de las canciones de esta compositora que sorprendió invitando al público a cantar, escapando de los micrófonos para interpretar un tema "a capella", o mostrando sorprendentes instrumentos como el pandero español o la maravillosa caja oceánica.
"Es la forma en que a mí me gusta encarar el camino de la música" nos dijo la cantante al finalizar el recital, mientras recibía el saludo del público. De intercambiar presentaciones y letras con músicos de toda América, como Inti Illimani, Manuel García, y otros con los que compartió su recorrido "Me gusta pensar en concierto como un pequeño viaje, una pequeña narración, por eso busco hilar las canciones. Para el público no es tan fácil escuchar todas canciones nuevas, y la manera de introducirse en este universo es contarles las historias que las canciones guardan"
El cierre, junto al Coro, fue el broche dorado de un espectáculo redondo que emocionó, integró y completó la necesidad de la gente de contar con un momento de belleza en su día.