Sábado
01 de agosto de 2026
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El Ulises Cansado frente al héroe homérico de Nolan


El crítico de cine Luis Zas adelanta el estreno de "Normal", la película protagonizada por Bob Odenkirk que brinda una nueva lectura sobre el Ulises de Homero.

“La odisea contemporánea ya no consiste en regresar al origen, sino en escapar de la administración algorítmica de la vida cotidiana”.

Sin fecha de estreno en la Argentina Normal es la historia de Ulises, un sheriff escapando de una crisis de existencial que involucra todas las esferas de su vida (con una esposa ausente llamada no casualmente Penny) que decide tomar un puesto vacante en un tranquilo e ignoto pueblo de Minnesota donde ocurrirá un extraño atraco a un banco que descubre la increíble relación de ese pueblo con la Yakuza.

Si bien podemos decir que el Ulises de Nolan no es tan fiel al clásico héroe homérico, quizás la novedad más realista e irónica en cuanto al clásico del poeta griego esta seguramente más en Normal que en la Odisea


Abordar los tópicos de esta película nos permite realizar la siguiente pregunta  ¿Qué tipo de héroe encarna Bob Odenkirk en sus películas?

La trayectoria de Bob Odenkirk parece construir, casi involuntariamente, una épica degradada del sujeto contemporáneo: un Ulises sin heroicidad clásica, atrapado en burocracias morales, simulacros identitarios y violencias tardías.

En "Breaking Bad" y especialmente en "Better Call Saul", Jimmy McGill/Saul Goodman ya funciona como una figura homérica deformada. No viaja por mares sino por sistemas: jurídicos, criminales, mediáticos. Cada identidad nueva es una isla. Saul Goodman no es un nombre: es una máscara de supervivencia.

Entonces, que en Normal el personaje se llame Ulises y su esposa Penny remita inevitablemente a Penélope parece casi una autoconciencia mitológica tardía. Pero invertida.

Porque la Odisea clásica era el retorno al hogar después de la guerra. Acá el hogar mismo está vacío, anestesiado o descompuesto. El problema no es volver: es encontrar algo auténtico a lo cual volver.

Walter White (Breaking Bad) representa la guerra de Troya moderna: capitalismo terminal, masculinidad herida, excepcionalismo. Saul/Jimmy es el sobreviviente adaptable: el sujeto que sólo puede persistir deformándose.

Nobody (2021) y Nobody 2 (2025) presentó a Hutch Mansell que simboliza al Ulises agotado que descubre que la violencia sigue siendo su verdadera lengua.

Y el Ulises de Normal sería la etapa final: el héroe vuelto ordinario, absorbido por la normalidad como dispositivo disciplinario.

Ahí aparece algo muy contemporáneo: la odisea ya no consiste en regresar al origen sino en escapar de la administración algorítmica de la vida cotidiana. El monstruo ya no es Polifemo sino la normalización.

Además, Odenkirk tiene algo físicamente anti heroico que vuelve más potente esta lectura. No tiene el cuerpo épico hollywoodense. Parece siempre cansado, desplazado, ligeramente fuera de lugar. Eso lo acerca mucho más al sujeto real contemporáneo: precarizado simbólicamente, obligado a performar versiones de sí mismo.

Y hay otro detalle interesante: Ulises en "Odisea" triunfa gracias a la astucia (metis), no por fuerza. Saul Goodman (Breaking Bad) ejemplifica cómo, en el capitalismo tardío, la astucia degenera en marketing personal, manipulación narrativa y supervivencia identitaria. La inteligencia estratégica deja de ser virtud política y pasa a ser adaptación mercantil.

Podría pensarse toda la filmografía reciente de Odenkirk como una Odisea de la subjetividad neoliberal. Un viaje donde cada transformación salva al personaje pero erosiona su núcleo ético irremediablemente.

Nolan si cambiara de estilo y decidiera hablarle al hombre común tan cuestionado, debería pensar en Bob Odenkirk, quién sería, sin dudas, su gran opción.

                                                                                                                        Luis Alberto Zas