Viernes
06 de noviembre de 2026
Hora : 14:28
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Le.MaArq CONSTRUCTORA

El Gordo


En estas épocas de nuevas expresiones, pareciera discriminatorio, pero Juan Ignacio Casero era "el gordo" para su esposa Rosana, para sus amigos, para el mundo Santamarina y para el mundo del fútbol. 

Dueño de un estilo propio, de una voz potente, de una claridad meridiana para comprender y transmitir el futbol porque no es lo mismo relatar que transmitir, el gordo transmitía, porque escuchando su relato, veías el partido, sentías el partido, puteabas por la oportunidad de gol perdida y el grito sagrado te llevaba  a lugares increíbles.

Profesional al máximo, detallista, cabrón, mal llevado, no soportaba que algo no saliera a la perfección.

Conjugó, sin imitar, a Víctor Hugo, a Walter Saavedra y el turco Whebe, sus grandes referencias en el relato y cada tanto imaginariamente les pedía alguna de sus metáforas.


Pero tenía las propias, o Dios o el Diablo tronaba el vozarrón  de "el Gordo" en la previa a un penal, o gooooollll de Ramon Santamarina carajo, de tú Santa, de míiiii Santa.....con un sello propio.

Con "el Gordo" se extingue una época dorada del fútbol y del mundo Santamarina donde se había bien ganado el apodo de, "El Grito Sagrado Aurinegro".

En Mendoza cuando Michel cabecea al gol el 3 a 3 qué salvaba la categoría, pensé que explotaba, colorado, el pecho inflado y el desahogo en ese grito que dejaba a su Santa, en carrera.

Marcó una época, formó parte del cuadro de honor de los relatores del pueblo.

Considerado en la Provincia de Buenos Aires y en el país, ese fue "El Gordo" Casero.

La salud, la vida, el destino, o como quieran llamarle, le hizo devolver la entrada temprano.

Tuve el honor de ser la segunda Guitarra de esa banda hermosa que integramos hace algunos años, donde vos eras la voz y líder, y  Gustavo la primera Guitarra.

Me honraste con el padrinazgo de tu hija mas pequeña a la que cuidaré y cuidaremos con los nuestros en tu honor.

Se fue un grande de verdad, tan grande de físico como de talento, de inteligencia, de lenguaje futbolero y del de la calle.

Siempre recordabas cuando tu viejo te trajo a ver a Santa por primera vez y te enamoraste de esos colores.

Hoy en la tribuna alta como vos le decías estarás con Carlitos y Perla.. (tus padres) ... y cruzando algún vinito, con Waltergol. 

Sabes que ha sido un placer.

Hasta que nos volvamos a encontrar.

Javier Levigna

Siempre Farmacias.