El secretario de Legal y Técnica del Municipio de Tandil, Juan Francisco Maciá Cantarelli, se refirió este lunes en Radio UP (89.1) a la respuesta enviada por el intendente de Azul, Nelson Sombra, a Miguel Lunghi por el traslado a Tandil de una familia en situación de vulnerabilidad y destacó como aspecto positivo la propuesta de conformar una mesa de trabajo entre ambos municipios.
“Lo bueno es que respondieron la nota y lo bueno es que propongan esa mesa de trabajo coordinada conjuntamente entre ambos municipios”, señaló el funcionario durante la entrevista.
No obstante, Maciá Cantarelli dejó en claro que, para el Ejecutivo tandilense, esa articulación debió producirse antes de que la familia fuera trasladada en un vehículo oficial de Azul y descendiera en la Estación de Trenes de Tandil sin que las autoridades locales hubieran sido notificadas.
“Eso es lo positivo, lo bueno, pero es lo que debió haber sido hecho ya varios meses antes, si era la voluntad de esta familia y si era la voluntad de la Municipalidad que le estaba dando asistencia”, afirmó.
“Lamentablemente se dio de la manera en que se dio. No podemos volver el tiempo atrás, pero construir a partir de ahora estas mesas de trabajo es lo positivo de la nota”, agregó.
Tandil comenzará a trabajar con Azul
Maciá Cantarelli adelantó que las distintas áreas municipales involucradas comenzarán a avanzar en la coordinación propuesta por Sombra.
En ese sentido, indicó que ya había dialogado con la secretaria de Desarrollo Humano y Hábitat, Juliana Teerink, y que el objetivo es poner en marcha rápidamente el trabajo con sus pares azuleños para intentar encontrar una salida a la compleja situación.
“A medida que pasan los días nosotros nos vamos haciendo de más datos”, explicó.
Uno de esos elementos surgió precisamente de la respuesta enviada por Sombra: la familia había sido asistida durante aproximadamente cuatro años por el Municipio de Azul y formaba parte de un abordaje habitacional más amplio relacionado con el predio conocido como Los Piletones, donde existen unas veinte familias alcanzadas por un programa de relocalización debido a la contaminación del suelo.
La Ordenanza 5.204 de Azul creó el programa “Emergencia Habitacional por Contaminación”, que contempla la relocalización de veinte familias asentadas en ese sector de la ex Curtiembre Piazza, donde se detectó presencia de cromo.
Para el funcionario tandilense, esos antecedentes deberán ahora ser analizados en profundidad. “Hay varias cuestiones conexas, varias aristas. Hay que transitarlas todas, ver si este módulo habitacional es tal, si ya ha sido presupuestado por la Provincia de Buenos Aires, si sigue en trabajo, en tratativa o si está frenada esa obra. Hay que poner varios puntos sobre las íes y transitar un camino conjunto”, manifestó.
“Hay cuatro años de antecedentes que tienen ellos”
Maciá Cantarelli también puso especial énfasis en la información que el Municipio de Azul posee sobre el grupo familiar después de varios años de intervención.
“Hay cuatro años de antecedentes que tienen ellos, conforme la misma nota del intendente Sombra. Hace cuatro años están asistiendo a esta familia, entonces hay mucha información también para nosotros, muy importante en el tratamiento posterior”, señaló.
Entre otros aspectos, mencionó la necesidad de reconstruir la situación habitacional, los conflictos existentes en Azul, la situación laboral de los adultos y los antecedentes sanitarios. “En materia de salud, por ejemplo, las historias clínicas están allá y no son cosas menores”, remarcó.
Ese intercambio de información aparece ahora como una de las prioridades de la futura mesa conjunta, mientras el Municipio de Tandil continúa brindando alojamiento, asistencia y acompañamiento al grupo familiar.
El cuestionamiento central sigue siendo la falta de coordinación
Más allá de valorar la apertura de una instancia de diálogo, el secretario de Legal y Técnica insistió en que el núcleo del reclamo tandilense no pasa por cuestionar el derecho de una familia a elegir dónde vivir, sino por la actuación de un Estado municipal que intervino directamente en el traslado sin coordinar previamente con la ciudad receptora.
“El tema más grave a nivel administrativo y del diálogo intermunicipal es que no haya habido un llamado, una coordinación previa”, sostuvo. Y agregó: “Todo esto no hubiese tenido la magnitud que tiene si estos trabajos que se proponen hoy se hubieran coordinado hace uno, dos o tres meses para ver cómo abordar esta situación”.
En la misma línea, consideró que antes del traslado existían distintas cuestiones que debían verificarse: las condiciones habitacionales que encontraría la familia en Tandil, las posibilidades laborales mencionadas, la situación de los menores y la continuidad de la asistencia que venían recibiendo.
La causa judicial seguirá su curso
Consultado sobre la posibilidad de establecer algún límite legal para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse entre municipios, Maciá Cantarelli recordó que existe una denuncia penal presentada por el caso por un concejal de Azul, en la que se plantearon posibles figuras como abandono de persona y abuso de autoridad.
El funcionario evitó pronunciarse sobre la existencia o no de delitos y remarcó que será la Justicia la encargada de determinarlo.
“Eso lo va a tener que investigar la Justicia y la Fiscalía. Puede llegar a decir que no ve abandono de persona o abuso de autoridad, o que sí. Lo desconozco porque es materia de prueba, de interpretación y de la acusación que haga o no la Fiscalía interviniente”, expresó.
“Eso se lo dejo a la Justicia y eventualmente ellos sentenciarán o imputarán lo que fuere”, agregó.
“Primero tenemos que darle una solución a la familia”
Sobre las diferencias que todavía persisten entre las versiones de Tandil y Azul acerca de cómo se produjo el traslado, Maciá Cantarelli reconoció que existen cuestionamientos importantes, incluso respecto de la información que habría manejado el área social azuleña.
Sin embargo, sostuvo que la prioridad inmediata debe ser encontrar una solución para las personas involucradas. “Hay que ponerse a trabajar. Trabajar en esta cuestión junto con la ciudad de Azul y ver de resolverle el problema a la gente”, señaló.
El funcionario indicó que deberán evaluarse todas las alternativas, desde la continuidad de la familia en Tandil hasta eventuales soluciones habitacionales vinculadas con Azul, siempre teniendo en cuenta la voluntad de sus integrantes y especialmente la situación de los menores.
“Nosotros ayudar desde el día uno a la familia lo vamos a seguir haciendo y lo tenemos que hacer. Está el equipo de Juliana trabajando en eso, como lo hace con muchísimas otras familias de Tandil”, afirmó.
Finalmente, reconoció el malestar que generó dentro del Gobierno local la forma en que se produjo el traslado, pero insistió en separar ese conflicto institucional de la necesidad de atender la situación social.
“Entiendo el disgusto nuestro, el mío, el de Juliana, el del Intendente y el de todo el equipo, pero tenemos que darle una solución primero a la familia y después veremos cómo seguimos el tema con los funcionarios”, resumió.
Y, respecto de la mesa propuesta por Sombra, concluyó: “Hay que ponerse a trabajar con el que está enfrente. Lamentablemente o afortunadamente es así”.

