Martes
15 de septiembre de 2026
Hora : 13:27
Seguinos en:

Natalia Penchas, con sabor a Rauch


Natalia Penchas es cocinera, formada en importantes escuelas de nuestro país y el exterior. Actualmente se destaca con recetas en su página web y en Instagram, donde supera 1.400.000 seguidores. Y todo esto lo realiza, de hace algunos años a esta parte, desde Rauch.

Natalia Penchas nos recibe en el taller instalado en su casa, junto a su ayudante Felipe (Labarca), donde se mezclan muebles de madera, elementos de cocina, luces y elementos de electrónica, y donde la luz principal ingresa desde grandes ventanales que dan a un hermoso jardín donde predomina el verde.

Esta vecina de Rauch explota dos vetas importantes, la de cocinera y la de especialista en marketing y comunicación, llegando a una multitud desde nuestra ciudad con sencillez y practicidad.

Desde muy joven encontró en la cocina un lugar donde expresarse "Empecé a estudiar Letras, de hecho hice cuatro años de facultad. Y, al mismo tiempo, hacía tortas para vender, a los primeros restaurantes que aparecían en Palermo. Yo hacía tortas y postres porque no estaba la figura del pastelero entre los restaurantes y querían cosas frescas. Yo cocinaba en un departamentito de 40 metros cuadrados en Malabia y Guatemala, en mi primer depto, y repartía tortas a pie. Me pasó que un día estaba yo haciendo tortas y demás, y estaba teniendo que estudiar para un examen de la facultad y dije ¿Qué estoy haciendo? O sea, realmente me encanta, me encanta leer y me encanta la literatura y la filosofía y todo lo que quieras, pero la cocina siempre fue mi pasión total, o sea, desde que me llegó el mentor a la mesada ya hacía las tortas para las familias." comenta a ABCHOY.


No hubo en ella una influencia familiar. Hija de dos biólogos marinos, nació en Argentina pero se crió en su infancia en Venezuela, tuvo que enfrentarlos a la hora de comunicar su elección "Que yo estudiara cocina era como una mala palabra, porque no estaba tan de moda, o sea estamos hablando del año 96, 97, donde estudiar cocina era ¿Qué vas a hacer de tu vida?. Pero tenía muy claro qué quería hacer. Viajé, estudié afuera también, ha sido una carrera muy bonita y ahora recojo muchos laureles, pero es un trabajo de muchas horas parado. Gracias a Dios, empecé en la bacha. Fui Jefe de cocina; fui Jefe Ejecutiva, Fui Jefe Regional Ejecutiva en Estados Unidos, o sea, tuve puestos importantes pero con mucho laburo anterior." 

Este inicio que ella agradece, fue en circunstancias particulares “Yo creo que para mí fue una bendición. A mí me pasó que me recibí y me dieron un puesto de Jefe de cocina en Buenos Aires. A la semana dije "Chicos, este trabajo no es para mí, no tengo idea. No tengo idea cómo se hacen las compras, no tengo idea ni cómo se debe lavar la verdura..." Entonces, genuinamente dije "Pónganme como Ayudante de cocina", y fueron más valientes que yo y dijeron "Vas a la bacha". Fue interesante."

La comida, pasión de argentinos

Aprovecho este encuentro con Natalia para pedirle una explicación a una especial pasión de los argentinos por la comida, y nos dice: "Yo, que viví en distintos países, creo que el argentino tiene una cosa con lo familiar y con los amigos muy diferente a otros países. Yo conozco amigos que se han venido a vivir acá porque aman las juntadas, aman lo amigables que somos, y todo es un cafecito, un asadito, todo con un mate..., todo es a través de la comida, nadie te invita a su casa y no pasa nada, o sea, o hay un mate con bizcochitos, siempre hay una facturita, siempre hay una tarta, siempre los viernes todo el mundo mira que va a cocinar el fin de semana. Y bueno, yo estudio específicamente cuáles son los gustos de la población argentina en general con respecto a la comida."

Cocinar y comunicar

"Hoy hago algo diferente que es comunicación. Ya hace 20 años que hago comunicación. Lo que pasa es que hoy está re de moda. Explotado." admite Natalia.

Es que hace varios años comenzó con un blog, donde publicaba recetas (https://nataliapenchas.com/) y, poco antes que se desencadene la pandemia ingresó en Instagram (https://www.instagram.com/nataliapenchas/) donde hoy tiene más de 1.400.000 seguidores.

"Yo no pienso la comida cuando la hago en relación a lo que a mí me gusta. Yo siempre pienso qué le va a gustar al otro que yo haga. Eso es algo que cambié cuando empecé a estudiar marketing, comunicación y toda la bola." comenta.

Penchas cuenta cómo empezó a ver que por este camino podía ir su labor "Trabajé seis años para una multinacional haciendo comunicación de recetas de ahorro, recetas con un presupuesto, que a mí me sirvió mucho como puntapié. La comunicación, que no tiene que ver con mis gustos, sino que tiene que ver con el gusto de la población. Y es lo que hago hoy." 

Hoy en día, además de cocinera, es fotógrafa de alimentos y especialista en Marketing. Su "receta" tiene que ver con conocer los gustos de la gente "Hago que me inviten a comer. Poca gente lo hace porque les da miedo, pero yo disfruto. No hay nada que me guste y no me gusta. Me parece que darle de comer a un amigo o a una familia es amor, y es compartir y no tiene que ver con el sabor ni con la técnica ni con nada de eso (con lo cual estuve obsesionada mucho tiempo de mi vida) que era la excelencia culinaria. Hoy pienso que la cocina, y nos pasa con Felipe (Labarca) muchísimo acá, que creamos y capaz estamos haciendo recetas y a él se le ocurre algo y a mí se me ocurre otra cosa, y decimos "No, no, vamos a ir por otro lado". A veces nos sale bien y a veces no, y aprendemos. La idea es que, si yo no me divierto y no le busco la vuelta, la gente no se divierte y tampoco le busca la vuelta."

En el año 2010 comenzó con un blog en inglés que se llamaba "Zinur" (combinando los nombres de sus hijas) "Ahí yo contaba recetas en un spanglish en realidad porque hacía una cosa en inglés pero con la cosa latina también muy fuerte y ahí me di cuenta que en un momento donde la gente casi no usaba las redes sociales o la internet, yo tenía 10.000 visitas por día. Me di cuenta que había algo en la comunicación que a mí me era fácil, y ahí empecé a hacer cursos. Me dediqué específicamente a la fotografía de alimentos, que era lo que más llamaba la atención en el blog."

"En ese momento estaba en Estados Unidos, y me vine a la Argentina. Empecé a escribir solo en español en el blog, subieron más las visitas.” recuerda Natalia, quien pasó de estar como Chef ejecutiva en Pilar, y hacer en América Noticias el micro "Cocinando por 100 pesos"; de ahí a una empresa multinacional para hacer recetas económicas y en el blog de recetas "Tastemade".

De todas maneras, ya sea en un restaurante o en la pantalla, un cocinero se hace... cocinando. Y es una máxima que sostiene Natalia "Yo creo que el cocinero se hace en el restaurante, no se hace en una escuela de cocina. Hay muy buenas escuelas de cocina en la Argentina, hay unos chefs increíbles que dan lo que pueden dar en lo que es un marco de estudio, de instituto. Después está en cada uno hacer el camino, que es ponerse a laburar, así como Feli se puso a trabajar conmigo, así como hacer pasantías, estar en la bacha y fregar, y mirar lo que hace el otro.”

Cocinar en Rauch

La pandemia trastocó la actividad en el mundo, pero, para quienes desarrollan tareas creativas o artísticas, significó el corte de muchas actividades. Natalia empezó a investigar en Instagram y encontró un espacio donde ella puede mostrar sus recetas y las marcas pueden mostrar sus productos o artefactos. "Hacemos un trabajo no sólo de comunicación, sino que hacemos un trabajo de imagen y trabajamos con la estacionalidad. Trabajamos con productos de primera. No cualquier persona puede venir a publicitar en mi cuenta porque el producto tiene que para mí ser de primera calidad. Mi cuenta es de cocina casera, pero cuido muchísimo las cantidades de azúcar, de manteca, trato de balancear también, subimos también mucha pasta casera, panes, la idea es que las personas puedan tener una alimentación completa."

Esta etapa coincidió con un cambio en su vida, al decidir formar pareja con José Luis Ithurralde, con quien decidió mudarse a nuestra ciudad. Entonces, Natalia comenzó a realizar sus publicaciones desde nuestra ciudad "¡Ay, sí! ¡Viva RAUCH!" exclama.

El traslado fue precario en un primer momento, con muchas cosas que quedaban en Buenos Aires, pero admite "Cuando uno quiere, puede, y la realidad es que me he convertido como en la figura del interior en este momento, soy la representante del interior del país, cosa que me parece fantástico. Mira esto, o sea, cocinar acá es... Yo me siento bendecida de estar en Rauch. Además, estoy tranquila. Si bien viajo a Buenos Aires porque está mi familia, tengo reuniones, vamos mucho a Tandil también a buscar productos, la realidad es que los productos también llegan directo para acá. Todo ha cambiado mucho después de la pandemia también. Las marcas jamás han tenido un solo problema en enviarme algo. Entienden que yo ofrezco algo diferente a alguien que lo tienen a treinta cuadras en Buenos Aires. Eso es un poco lo que yo he sentido, me siento mimada también. Creo que obtienen resultados porque yo vengo con una bajada, soy cocinera, y además soy fotógrafa y hago marketing."

Una cocina a fuego lento

Natalia advierte "Creo que la cocina no es como el arte, que va cambiando de movimiento cada 50 años. La cocina clásica francesa de la época de los reyes y monarcas, recién tuvo un cambio de movimiento artístico en 1970 con la "Nouvelle Cuisine" y después vino la "Cocina de vanguardia". Creo que todavía estamos en cocina de vanguardia. Debemos estar en un cambio porque hay un cambio en la cabeza de las personas con respecto al equilibrio. Creo que para ellos voy aprendiendo. Las personas que siguen mis recetas recetas que también están en el mismo proceso, lo transitamos juntos."