Ley Micaela

El 1° de abril se cumplieron 4 años del femicidio de Micaela García. Un femicidio que impulsó la sanción de la ley que lleva su nombre y que obliga a todas las personas que trabajan en los tres poderes del Estado Nacional a recibir capacitaciones en temas de género y violencia contra las mujeres.

Por: Aimé Vera

El 1 de abril de 2017, Micaela García fue secuestrada y violada. Tenía 21 años y vivía en la localidad de Gualeguay, Entre Ríos. Luego de la movilización social y la lucha de sus padres, la justicia condenó a Sebastián Wagner a prisión perpetua.

El femicidio puso en evidencia la falta de perspectiva de género en todos los poderes del estado. Un reclamo que llevaba años, y que si bien queda un camino por recorrer, marcó un antes y un después en temas de políticas de género.

En diciembre de 2018, se sancionó la llamada "Ley Micaela" n° 27.499. La norma establece la capacitación obligatoria en temática de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en los tres poderes del Estado.

En la actualidad rige en todas las provincias del país (Tucumán fue la última provincia en adherir a la norma en mayo de 2020).  A través de esta ley, se busca generar conciencia sobre la violencia contra las mujeres como manifestación de la discriminación que sufren en todos los niveles del sector público. Haciendo evidente su magnitud, sus consecuencias negativas para las sociedades en su conjunto. El objetivo de esta ley también es brindar herramientas para la prevención y erradicación de dicha violencia.



En este sentido, integrar la perspectiva de género en los organismos gubernamentales contribuye a la elaboración e implementación de decisiones institucionales, orientadas a favorecer la igualdad de oportunidades.

Es imperante el cumplimiento efectivo de las políticas de género en todos los niveles del sector público. Y también por supuesto, es necesario que se traslade al sector privado, a los medios de comunicación y a la sociedad toda. La transformación que estamos viviendo ya no puede pasar desapercibida para nadie.

Desarmemos las estructuras y los estereotipos todos los días, cada uno desde el lugar que le toca. Para eso, es necesario capacitarse también en perspectiva de género. Es la única forma de reducir la desigualdad y prevenir cualquier expresión de violencia.

CONTACTO:

Instagram: @aimeveracomunicacion

Mail: aimevera@gmail.com

 

Comentarios