Re-creando el ambiente para renovarnos

El rediseño de un ambiente puede verse lejano si lo abordamos en forma integral, pero podemos recrearlo con algunas propuestas parciales. ¿Vamos?

Por Ana Cernelli

Comencemos por lo más evidente: el color de las paredes. Si percibimos cierto agobio, angustia cuando permanecemos en un lugar, quizás el tono de la pintura sea la causa. Un lugar poco iluminado pintado de color oscuro, no favorecerá el bienestar. Podemos dar un giro opuesto y pasar al blanco o a tonos muy poco saturados y cambiar rápidamente la percepción.

Dejando de lado las paredes, podemos cambiar tono de puertas, de marcos, o de ambos. Si te parece que no necesitan cambio, por qué no pensar en darle color a un mueble. Las técnicas de pintura que podemos realizar por nosotros mismos/as son muy variadas: lavado, decapado, envejecido, pintura brillante o mate, etc.


En cuanto a la iluminación, invertir en una luminaria nueva con mucho protagonismo es una buena decisión.  Incluso podrías desplazar el punto desde el cual se suspende, realizando un recorrido decorativo con el cable hasta la nueva ubicación. Es muy habitual hacerlo de esta manera, sin tener que pensar en modificar la instalación eléctrica.

Una lámpara de pie al costado de un sillón - si aún no forma parte del espacio - con una nueva manta o almohadón vistoso ya genera un nuevo rincón. ¿Una nueva pantalla a la lámpara existente? Sirve.

Iluminar con una tira led la parte posterior de un rack, de un escritorio, de un panel decorativo, también dará otra dinámica.

Incorporar el verde de las plantas siempre es bienvenido. Reemplazar el contenedor de la maceta, agregar una nueva especie en una escala de tamaño bastante mayor a las que tenés.

Observá si no están algo escondidas o si su volumen y altura no resulta muy visible. Un par de portamacetas muy actuales como los de madera o metal, y se verán distintas.

Si no tenés plantas, un conjunto de ramas (que por aquí se consiguen fácilmente) puestas en un jarrón de vidrio, en un florero de cerámica, o en una jarra de metal, son fáciles de ubicar sobre la mesa, sobre algún mueble o sobre un banquito en un rincón.

Los espejos, son mágicos desde mi punto de vista.  Colocados en la pared perpendicular a una ventana reflejan el exterior, mejorando la luz y permitiendo que el paisaje ingrese de cierta manera al interior. Siempre dan más sensación de amplitud, cuanto más grandes, mejor.

Si ya utilizas ese recurso, cambiar su formato de rectangular a circular, dará un toque de actualidad; agregar otro en el mismo ambiente también funciona.  Menos visto es colocar espejos sobre un mueble, de modo que sus puertas, sus laterales o su superficie queden espejadas, o espejarlo totalmente, aunque es más jugado. No es difícil hacerlo, se encuentran muchos tutoriales para guiarte.

Si hace muchos años que los muebles están en el mismo sitio, puede ser la hora para moverlos. Eso cambia la energía, los puntos de vista y quizás encuentres una manera más funcional de moverte en el espacio. Antes de hacer el esfuerzo, medí el mueble y el nuevo espacio, para asegurarte que entra sin problemas.

Es bueno cambiar la fisonomía del ambiente. Tomalo como un recreo, como un juego en el que los/las participantes se transforman, los jugadores mutan los roles para derivar en nuevos aires, nuevas ganas y más bienestar, en el mismo lugar.

 La semana próxima volveré sobre este tema, para completar las posibilidades que tenemos de recrear los ambientes, con bajo presupuesto. Espero que hasta entonces puedas entusiasmarte y empieces a observar qué estarías dispuesta/o a transformar.

Podés dejarme tu consulta o enviármela a los medios disponibles aquí debajo. Trataré de responderte pronto para ayudarte en el proyecto en el que te encuentres. ¡Hasta la próxima semana!

CONTACTO

 ana.cernelli.deco
 Ana Lía Cernelli
 2494 634131

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