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Domingo 20 de Septiembre de 2020 | 7:36 |

Angkor Wat, al menos una vez en la vida

DIARIO DE VIAJE: GRACIELA GARGIULO $datos[

En la ciudad de Siem Reap, en Camboya, se puede ver lo que es considerado como el conjunto de monumentos religiosos más grande del mundo.

En la ciudad de Siem Reap, en Camboya, se puede ver lo que es considerado como el conjunto de monumentos religiosos más grande del mundo.

Las ruinas de Angkor Wat merecen ser vistas al menos una vez en la vida. Muchos visitantes les dedican tres días para el recorrido del lugar pero, si se tiene poco tiempo como nosotros, optamos por alquilar un auto con chofer que es algo muy accesible. En un solo día se pueden recorrer al menos tres de los sitios más destacados. Para esto hicimos un riguroso estudio de la zona y elegimos los más emblemáticos lugares del enorme predio.

Siem Reap es una ciudad con muy pocas calles asfaltadas, todo allá es precario, poco iluminado y bastante inseguro.

Nos levantamos antes del amanecer y nos dirigimos hacia el lugar de las ruinas. El recorrido lo hicimos caminando libremente, sin guía, porque queríamos descubrir por nuestros propios medios lo que aquel lugar tenía reservado para nuestros ojos.

El lugar fue construido en el siglo XII y está dedicado al Dios Vishnu. El nombre significa Ciudad de los Templos y aparece en la bandera del país.

Si bien podemos restarle importancia a los templos como creaciones de la arquitectura religiosa, creo que estar allí es un paso para tomar conciencia sobre la profunda necesidad que tienen los humanos para honrar a sus dioses.

Si bien el origen es Hinduísta pasó luego a ser Budista por la influencia de los comerciantes de India que se instalaban temporalmente en el sector. Toda el área fue recuperada de la selva que cubría la totalidad del lugar.

En los templos se ven escalinatas, ventanas, altísimas construcciones que simbolizan las montañas y, frente a ellas, unas enormes piletas que simbolizan a los mares.

A medida que va saliendo el sol vamos tomando conciencia de la magnitud del lugar. Vemos algunos monjes con sus atuendos amarillos que buscan un lugar para leer o meditar.

El lugar es realmente increíble y muy extenso por lo que hay que caminar largas extensiones para cubrir el paseo. Allí vivían un millón de personas. Ellos querían construir el cielo en la tierra y lograron lo que veían nuestros ojos.

Dentro del mismo predio de Angkor llegamos a Ta Phrom. Este es el sitio que se hizo famoso en las películas de Indiana Jones donde se pueden ver las gigantes raíces que abrieron su camino entre la piedra de los templos creando una estructura que no se modificó por más que muchas de las rocas se fueron partiendo por el mismo efecto.

Finalmente, llegamos a Bayon. En este sector se pueden ver gigantes rostros esculpidos en piedra. Representan la unión del cielo y la tierra como una constante en todos los templos que vemos.

Se observa una sonrisa en cada rostro. También hay 51 pequeñas torres que rodean el lugar con 4 rostros en cada cara de las mismas.

Creo que con estos 3 templos en el enorme sitio ya hay más que suficiente para ver en un solo día. El calor es agobiante y decidimos irnos.

Por la noche asistimos a una cena con show donde pudimos disfrutar de otra de las maravillas de Camboya: sus bailes apsara. Apsara es el nombre que se le da al espíritu femenino de las aguas y las nubes dentro de la mitología del Hinduismo y el Budismo.

La apsara es un personaje femenino celestial que danza ante el Rey y lo bendice con sus movimientos estilizados y delicados. La apsara conserva el rostro sereno, inexpresivo, mientras mueve sus manos en figuras difíciles de imitar. A la par de esta, el repertorio camboyano es amplio con danzas que representan la vida del campo, el romance, las tradiciones religiosas hinduistas y budistas y otros elementos culturales. En la danza camboyana el roce entre los dos sexos es mínimo. En las fiestas, los bailes espontáneos no se dan en parejas como sucede por ejemplo en muchos pueblos occidentales, sino en grupos que danzan en rondas. Es común que los varones y las mujeres bailen cada uno en su grupo.

Las mujeres que bailan aquellas danzas típicas son dueñas absolutas de una delicada femineidad. Las bailarinas están descalzas y son acompañadas por músicos en vivo. Nos dicen que es el baile de la buena fortuna.

La cultura de Camboya o cultura jemer está muy bien representada por sus templos y sus bailes ancestrales que nadie debería dejar de ver.

Graciela Gargiulo

 

gracetandil@yahoo.com.ar

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