Sábado 28 de Mayo de 2022 | 13:37 |


 

“Negro” Gómez: "Que Juan Martín no pueda volver a jugar es realmente muy triste"

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Marcelo Gómez, el formador del deportista tandilense que logró llegar al Nº3 del mundo y vio interrumpida su carrera con diversas lesiones, estuvo en ABCHoy Radio (89.1 FM) repasando su historia de vida. Afirmó que "desde los 10 años yo ya sabía que iba a ser Top Ten" y que es el mejor tenista que vio en su vida. "No soy objetivo en esto, pero para mí Juan Martín no pudo ser lo que debería haber sido", sentenció.

"Mi historia comienza siendo un chico de barrio", inició su relato. Cuando tenía 11 años uno de sus amigos "empieza a decir que quiere jugar al tenis. Yo no tengo historia de tenis. Mi papá tiene una frutería y verdulería en Constitución y San Lorenzo y nunca en mi vida había visto una cancha de tenis. Lo acompañé a este chico y cuando entré al Club Independiente y vi la cancha roja fue una imagen impactante".

En ese instante estaban jugando Franco Davin y Guillermo Pérez Roldán, con 14 años cada uno. "Jugaban increíble y era tan lindo de ver que inmediatamente me dije 'quiero venir acá'. Y así empecé en la escuela como cualquier chico de Tandil que va a un club y empieza a jugar", narró.

Un tiempo después empezó a tener ganas de competir y lo terminó haciendo tanto a nivel regional como provincial y nacional. lo hizo "a un nivel mediano... mediocre... no era muy bueno, pero me encantaba el deporte", se sinceró.


A los 18 años, la opción de seguir compitiendo ya era en Europa, pero la familia de Gómez no tenía los medios para solventar ese objetivo por lo que decidió dedicarse al estudio. Comenzó Ingeniería de Sistemas, pero duró cuatro meses y abandonó.

En esa época comenzó a dar clases de tenis en el club y eso lo cautivó. "Me atrapó muchísimo eso de enseñar y de proyectar lo que yo no había podido ser como jugador de tenis y poder lograrlo como entrenador. Ese fue mi motor y mi idea. A partir de ese momento empecé a trabajar en esto que sigo haciendo al día de hoy", señaló Gómez.

Además de dar clases de tenis a adultos, recordó que uno de los primeros jóvenes con potencial que se cruzó fue Mariano Zabaleta: "Yo jugaba muy bien en ese momento y Mariano era muy chico. Entonces me usaban para pelotearlo. Tuve la suerte de que empecé en un nivel muy alto".

En una oportunidad se dio que quien entrenaba a Zabaleta no lo podía acompañar en una gira por todo Sudamérica y le propusieron a él para que fuese quien lo hiciera. "Fueron tres meses que desaparecí de mi casa", acompañando a un Zabaleta de 14 años. "Nos fue tan bien que empecé a estar más personalizado con él" y la experiencia de estar con jugadores de edades adolescentes, pero con gran potencial (en esos torneos jugaban el brasileño Guga Kuerten que con los años llegaría a ser Nro. 1 del mundo o el ecuatoriano Nicolás Lapentti) lo despertó las ganas de "formar chicos y estar ahí con mis jugadores propios. Eso fue el motor de lo que vino después".

Po su escuela pasaron alumnos como Pico Mónaco, Machi González y, como es ampliamente sabido, Juan Martín del Potro, entre otros.

Sobre Pico Mónaco, dijo que lo considera su "primer alumno importante" ya que "fue uno de los primeros que tuvo resultados y desde que tomó la raqueta estuvo conmigo. Hizo todo el desarrollo de menores y de junior con nosotros".

"Juan Martín es cuatro años más chico que Pico. Venía atrás de él y cuando Pico ya estaba en los nacionales en sus 12, Juan Martín tenía 8 y ya empezaba a ganar los sub-10. Era un talento distinto. Realmente se notaba mucho que iba a ser bueno y eso llevó a hacer un tratamiento especial con él y estar muy enfocado en los detalles de su juego y de qué iba hacer él con el tenis. Fue un trabajo de formación muy arduo porque sabíamos que iba a ser alto, que iba a tener un tenis ofensivo. Todo eso se trabajó mucho. Siempre digo que Juan Martín es un tipo de 2 metros que se mueve como uno de 1.80. Y eso se logró con trabajo previo y toda la formación de lo que fue su preparación física desde los 10 hasta los 16 años", subrayó.

Insistió en que "desde los 10 años yo ya sabía que iba a ser un Top Ten. Él también lo sabía y quería, que es lo más importante. Y lo de ganar el US Open es una cosa que me dijo de muy chico".

La presencia de jugadores tandilenses en los courts internacionales y entre las grandes figuras mundiales, vino de la mano de que entre sus hinchadas siempre hay amigos de sus infancias, detalle destacado por la prensa internacional. Sobre ello, Gómez apuntó que "el jugador latino es distinto. Y más el argentino, valora mucho eso (la amistad). Juan Martín siempre lleva a sus amigos a los torneos. Pico hace lo mismo. Y eso es un sentido de pertenencia de la amistad y de la ciudad. Y fijate que Tandil está representada por ellos en el mundo. Hoy, internacionalmente hablás de Tandil y automáticamente es tenis. Eso es una cosa que estos chicos han hecho".

Agregó que, como entrenador, "uno trata de que los jugadores transmitan dentro de la cancha lo que uno les enseña, lo que uno piensa y siente. Con los chicos que salieron de Tandil lo siento siempre. Son chicos que se portan bien, que nunca tratan mal a la gente ni al rival, que siempre tratan de luchar y dejar todo. Y esos son los valores que tratamos de inculcar desde la escuela de tenis y desde nuestra formación".

Al hablar de la serie de lesiones que alejaron a Juan Martín de las canchas, el Negro sostuvo que "es una etapa muy dura. Ver a Juan, sabiendo el potencial que tiene y lo que le gusta y quiere jugar al tenis, que no lo pueda hacer es realmente muy triste. Hablás con él y sentís que realmente todavía tiene mucho para dar, pero no lo puede hacer. Y eso lo vivió durante toda la carrera. Si te enfocás en los momentos lindos que vivió, son mucho más cortos que lo que sufrió y luchó para volver de sus lesiones".

De todos modos, no aseguró que su etapa de jugador esté cerrada. "Él nunca lo cierra porque si la rodilla no le duele, él se pone físicamente a la altura y tenísticamente es un tipo impecable. Pero mientras haya dolor en la rodilla, no puede jugar", afirmó.

Consultado por el mejor tenista que vio en su vida, respondió sin dudar: "Juan Martin, no hay otro. No soy objetivo en esto, pero para mí Juan Martín no pudo ser lo que debería haber sido. Creo que en el mejor momento que él estaba para luchar el Nro.1 el mundo, en Shangai, se rompió la rodilla. En ese momento lo hubiera podido conseguir, porque venía muy bien, con mucho empuje y a los demás se le caían muchos puntos. Creo que ese año podría haber logrado ser el 1 del mundo y lamentablemente Dios no lo quiso y no pudo ser".

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