Lunes 16 de Mayo de 2022 | 19:22 |


 

Jaureguiberry: “Siempre estuvo presente la necesidad de ‘estallar’ el ámbito artístico”

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Esta mañana, la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral (AINCRIT), otorgó el Premio a la Trayectoria en Investigación Teatral al Dr. Marcelo Jaureguiberry, fundador y Director del Instituto de Estudios Escenográficos en Artes Escénicas y Audiovisuales (INDEES) perteneciente a la Facultad de Arte de UNICEN.

La distinción se llevó a cabo en el marco de las XII Jornadas Nacionales y VII Jornadas Latinoamericanas de Investigación y Crítica Teatral, que se emiten en vivo a través del canal de Youtube del Instituto de Artes del Espectáculo (IAE) de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Jaureguiberry, docente, arquitecto, investigador y escenógrafo, sostiene que “este reconocimiento tiene dos facetas de validación. Una afectiva porque mi padre era integrante y fundador del grupo de teatro Candilejas de Rauch y yo -al igual que mi hermana y los hijos de los otros actores- hemos jugado en el escenario, con lo cual me lleva a esos recuerdos entrañables. Pero este premio también legitima el nivel de desarrollo que conseguimos desde la Facultad de Arte, por eso también es para la Universidad.

Estoy muy feliz de haber sido parte de la construcción del prestigio de la UNICEN, una institución que además ha apoyado muchos desarrollos personales y profesionales, como en mi caso. La AINCRIC es una asociación muy prestigiosa, sin lugar a dudas, y que reconozca el camino es muy valioso porque pone en valor los aportes realizados desde esas trayectorias”.


Has construido un perfil profesional “multiplataforma”: ¿cuál de todas tus facetas considerás que permitió tu “mejor versión”?

La mejor versión siempre es la última. Toda mi vida me he movido por inquietudes en todos los ámbitos del teatro y del campo artístico. Desde chico, pintaba y hacía poemas ilustrados.

Luego pasé por mi faceta de arquitecto: gané un concurso provincial y terminé diseñando el balneario de Rauch. Más tarde, me dediqué a la dirección teatral en la escenografía y ése era el eje, en aquel momento. Hoy, estoy volcado sobre todo a la escenografía y a la investigación en ese campo porque cuando hice una tesis doctoral en la Universidad de Valencia me di cuenta de que no había marcos teóricos sobre la escenografía argentina. Así comenzamos a trazar ese camino en la Facultad de Arte, primero con la donación de un fondo documental de Guillermo de la Torre, luego consolidando el Instituto de Estudios Escenográficos en Artes Escénicas y Audiovisuales que tiene como objetivo rescatar, poner en valor y difundir la obra de los escenógrafos argentinos.

Creo que todas las versiones anteriores se han fusionado para producir esta actual.

Esta múltiple indagación desde la cual abordás la práctica teatral, ¿es parte de inquietudes personales o una necesidad de dar cuenta de la complejidad de la construcción y la creación artística?

Ambas razones: las inquietudes personales siempre están presentes en el camino y desarrollo profesional. Soy un tipo muy creativo, me gusta crear cosas y tengo dificultades para sostenerlas una vez que nacen y se desarrollan. Para mí, la gestión creativa y, sobre todo, la creatividad dentro de la gestión (en particular, en los cargos públicos) han constituido un eje vital en estos trayectos. Siempre me propuse formar equipos de trabajo transversales que aporten a esa creatividad, que sean interdisciplinario, cada cual con una mirada que sume. Por eso, desde el Instituto de Estudios Escenográficos de la Facultad de Arte hemos conformado un equipo con gente que proviene de diversas disciplinas -comunicación social, artes visuales, cine, teatro arquitectura, etc.- para problematizar ampliamente el objeto de estudio e indagación.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

En la Facultad, actualmente, estamos organizando unas jornadas internacionales sobre enseñanza de la escenografía, con conferencistas de diferentes países. También estamos trabajando en nuevos proyectos para el desarrollo del INDEES y el año próximo vamos a realizar el segundo encuentro internacional de escenógrafos, que tuvimos que suspender en mayo de 2020. Por otro lado, a finales de noviembre, se presentará el libro del escenógrafo Jorge Ferrari, uno de los más destacados, con películas como “Caballos salvajes”, “Tango Feroz”, “Roma”, escenógrafo del Teatro San Martín, del Teatro Colón, Teatro Argentino de La Plata: un libro objeto de lujo del cual soy compilador y curador.

Finalmente, estamos empezando la indagación para un libro de Tito Egurza y otro de Graciela Galán y, en paralelo, estoy armando un montaje en Buenos Aires para un estreno internacional de una obra de Félix Estaire, “Crucifixión de María Bonita”.

¿Cuáles considerás que son los principales avances, en los últimos años, dentro de la investigación teatral?

Creo que la necesidad de “estallar” el ámbito artístico siempre estuvo presente: cómo comunicamos el arte ha sido el motor hacia todos los aportes que se han hecho en los últimos años. Pero esa multiplicidad del arte no es nueva: más bien todo lo contrario. La diferencia es que ahora contamos con un soporte potente, denso que estalla todo: la exacerbación de la comunicación y los soportes comunicacionales. Siempre estuvo la multiplicidad en el arte, las conexiones entre una disciplina y otra pero el soporte audiovisual actual ha logrado integrar estos ámbitos, de manera inédita.

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