Sábado 16 de Oct de 2021 | 8:20 |


 

Proletarización y transferencias de ganancias en salud. Apuntes para un debate

El Licenciado Angel Orbea, envió a nuestra redacción una nota de opinión referida a esta cuestión relacionada sobre los cambios que se analizan y se necesitan en la Salud Pública y Privada

La nota:

UNO-Porque considero que los medicamentos son muy pero muy caros, y porque en el presente es imprescindible una voz, o mejor varias voces desde el llano calificadas, este apunte   tiene por objeto plantarnos como profesionales, trabajadores, y ciudadanos, dentro del debate que se viene dando sobre cambios a nivel de la Salud Pública y privada.
No es conducente   tratar de historiar el tema, por cuanto sus coordenadas son muy precisas y conocidas. Más bien conviene dar la posibilidad de algo nuevo, como se viene dando el debate sobre reformas en Salud Publica (de aquí en más SP) está muy lejos de responder a la realidad del campo de la SP.

En democracia la SP es la némesis de los estados modernos, que como se sabe han sido tomados por modelos de aplicación neoliberales, que en el campo de la Salud terminan siendo excluyentes, anti eficaces, perjudican a los usuarios, y son resistidos por los equipos. 


Con una-engineering de muy bajo vuelo desde el menemato se pretendió   diversificar, descentralizar, protocolarizar, evaluar, etc, todo en función de reducir gastos, mientras el lugar de la farmacia se consolidaba como el agalma de todo el proceso de gestión en salud. El fármaco es   la verdadera caja al que los diversos presupuestos y partidas asignadas rinden tributo. En los 90´ se propuso el incierto hospital de autogestión para reducir partidas presupuestarias. Pero lo peor vino cuando la Seguridad Social (PAMI, IOMA obras sociales) paso del sistema de prestación al de cápita, perjudicando la salud y los bolsillos de los afiliados, cosa que hoy queda claramente expuesta con el presente conflicto local con IOMA.  

Antes de ser SP, la realidad nos dice que hoy estamos frente a un inmenso y heterogéneo mercado de la salud que atraviesa de la misma manera, pero con diversos perjuicios a toda la sociedad.

Salvo raras excepciones, esto es algo que permanece velado para todos los gobiernos. En el caso actual, oportunamente la Vicepresidente   viene  resoplando  el clarín para  imponer una agenda en función de asegurar gobernabilidad y eficiencia del sector, señalando la partición y sectorialización inherente,  pero  sin ver ni señalar la verdadera causa, que como se ha recontra dicho, es la poderosa y desarrollada industria farmacológicas  que en todas las épocas sabe capturar y apropiarse de la enorme masa  plusvalía generada por los sectores que  con diversas tecnologías asisten directa o indirectamente a la ciudadanía. 
Cualquier reforma, modificación, o trasformación que no contemple el mercado de la Salud y sus coordenadas está llamado a fracasar. 

Sobre esto hay que decir que la fragmentación del sector Salud señalada por nuestros gobernantes no es nueva, es tributaria de las diferencias económicas que atraviesan y conforman la sociedad. Se apoya en los efectos tecno científicos devenidos de la división del trabajo, que hoy pasa por la especialización de las diversas prácticas que hacen a la atención en salud en sus diversos niveles. 

En este sentido hay que tener en cuenta que es la economía y las normas médicas la que gravita en el sector salud, por cuanto es la más beneficiada por los enormes y desiguales progresos alcanzados en la, prevención, etiología, pronostico, y terapéutica de las enfermedades. 

Sin embargo, los diversos actores que intervienes en la SP casi nunca son consultados ni tenidos en cuenta cuando llega la hora de tomar decisiones. Solo los ministros, legisladores, funcionarios, empresarios, y a lo sumo algunos gremialistas, son los que hablan a la hora de las decisiones.  

Por otro lado, desde hace más de 30 años se observa una clarísima proletarización de todos los agentes de salud en cualquier nivel y especialización. Esto significa que para mantener un status profesional hay que vender la fuerza de trabajo a tiempo completo, en forma corporativa o individual.  A la cabeza de este fenómeno se encuentra el médico, que bien se podría definir como un burgués-proletario, por cuanto solo dispone de   su fuerza de trabajo como mercancía, que se distribuye entre la empresa de salud, las gerenciadoras, el sistema público, y la industria farmacológica. 

En esta trasferencia de plusvalía el sector empresa que se ocupa de la asistencia he internación, desde antes de la pandemia está gravemente afectado, al punto del quebranto. 
Como reverso del médico, el sector enfermería, que, si bien está siendo jerarquizado a nivel curricular, su proletarización lo lleva a una situación de inestabilidad en el mercado, por cuanto hoy es casi marginal, y precarizado. 

Por lo expuesto, el problema del sector salud es de distribución, no de recursos. Por lo tanto, es absolutamente necesario que el estado tome cartas en el asunto proponiendo un organismo encargado de estudiar la conformación de precios de todos los medicamentos y la aparatología, para luego autorizarlos.

DOS- Lo anteriormente expuesto es apenas el esbozo de un cuadro de situación que muchos vivimos, conocemos, y padecemos. Estando en condiciones de debatir, es conveniente hacerlo también como ciudadanos responsables, apoyándonos en nuestra formación, y experiencia en el sector. 

Porque  sobre la salud  quedan expuestas las mayores desigualdades de la sociedad, y donde,  el nacimiento,  la muerte,  y la locura,  configuran un cerrado límite, es que hoy es  necesario dar un debate que incida verdaderamente para transformar el sector, reconociendo que es el Estado Nacional el encargado de regular la SP y privada, estudiando la formación de precios de los medicamentos  desde el marco de un organismo especifico integrando por todos los sectores intervinientes en la SP y privada.   

Lic.  Angel Orbea

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