Lunes 1 de Marzo de 2021 | 9:41 |

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El Básquet Femenino del Club Boca Juniors de Tandil de finales de los 70 contado por sus protagonistas

HISTORIAS

A raíz de una nota publicada en pagina de Facebook /Historia del Deporte Tandil que mostraba el básquet femenino del Club Boca Juniors en los finales de la década del 70, y que comenzó a trascender entre quienes fueron las protagonistas de ese equipo, Liliana de Padro (capitana de ese equipo) nos contactó y acordamos realizar un encuentro virtual con todo el grupo para revivir parte de la historia

El merito de Liliana fue juntar a casi todo el equipo, incluido a su primer entrenador Carlos Rolandi, quien al ver las fotos y lo publicado, trajeron a su memoria recuerdos después de 42 años de haber integrado el equipo de básquet del club.

El equipo entre los años 1978-80 estaba integrado por jugadoras de entre 8 a 10 años y las más grandes entre 12 a 13 años, formado por hermanas en su gran mayoría, que se acercaron al club Boca Juniors, por ser el club de su barrio, y por ser el único que ofrecía la práctica del básquet femenino.

 



 Su primer entrenador Carlos Rolandi, jugador de la primera división de básquet del Club Boca Juniors, que con los años seria el técnico del plantel de la selección tandilense femenina de básquet. Entre esos recuerdos, las jugadoras evocaron la imagen de Carlos, su altura que las hacía sentir más pequeñas de lo que eran y su característico bigote además los valores que hoy en día son parte de sus vidas, la disciplina, la perseverancia, el trabajo en equipo, el éxito más allá de la derrota.

Al ser un equipo tan dispar en edades, los resultados no las favorecían y era Carlos que después del domingo, las esperaba el lunes, con la misma energía de siempre, buscando la superación en cada uno de la ellas. Rolandi dejaría de entrenarlas por cuestiones laborales. El arquitecto Lafalce, que hacía cuatro meses que estaba colaborando con la dirigencia del club, se hizo cargo del equipo, jugador de básquet de la Capital Federal y radicado en Tandil, llevo a su hija Silvina Lafalce, como nueva integrante del equipo. La idea de la institución era volver a practicar el básquet femenino y de esa manera reunir a toda la familia, alrededor del deporte.

 



En ese momento en Tandil, no había equipos con quien competir, debiendo viajar a localidades vecinas para confrontar con otro equipo, que las superaban en edades y práctica. 

Fue en emocionante encuentro virtual donde se recordaron las vivencias, cada una las jugadores dejo un concepto, entre ellas Betina Falconer señaló “viajábamos mucho por la zona, no había competencia en Tandil, tiene muchos recuerdos de lo que se divertía y sufría los partidos”.

 




Matilde Falconer con su hermana habían jugado en Banfield, cuando se mudaron a Tandil, querían jugar al básquet, aunque la preferencia de su mamá era el hockey. Ama el básquet a tal punto que incentivo a sus sobrinos a la práctica del deporte, por ser lindo, porque se comparte y por el juego en equipo.

Débora Corrado comenzó a los 8 años, ama el básquet y estuvo vinculada en diferentes periodos de su vida. El básquet fue muy sanador para Débora para transitar situaciones difíciles de salud. Conoció a su esposo a través de una nota que le hiciera sobre básquet femenino.

 



Ana Mabel García: tenía 13 años cuando empezó a jugar, practicaba también el hockey. Le gustaban los dos deportes. Para Ana era común estar en el club, recuerda a Carlos Rolandi en su caminar y la entrega de medallas.

Alejandra Castillo: recuerda a todo el equipo, con Estela Ardito compartía muchas cosas y se divertían juntas, recuerda a Carlos alto, grandote, muy deportista y al club. Todas hacían muchos deportes. El entrenador las hacia competir y divertir mucho.

 



Liliana de Prado: recuerdo a Carlos Rolandi con un gran corazón, mucha paciencia con esas niñas entre 8 a 9 años y preadolescentes entre 12 a 13 años. Recuerda al club con su cancha de cemento y sus rodillas lastimadas, los fríos, los vientos, las lluvias y los calores, ya que el club no tenía un gimnasio, era un tinglado con columnas todo abierto. Silvina de Prado también fue parte de ese equipo y conformo la camada más grande de jugadoras.

Andrea de Prado: jugo hasta hace pocos años, recuerda lo exigente de Carlos Rolando y la cantidad de veces que las hacia repetir. El sacaba lo mejor de cada una. Pasarían los años y la convocaría a participar de la selección.

Estela Ardito: jugo entre los años 78-79, también realizo varios deportes además del básquet, se acuerda de un temporal que voló el tinglado y la tristeza que sintió cuando lo fue a ver con su papa. Se acuerda de lo pesada de la pelota, no sabe que le ponía Rolandi para ser así. Tenían mucha fuerza en los brazos. Por ser de estatura pequeña, se acuerda que María de los Ángeles (una de las más altas) la marcaba y pasaba por debajo de sus brazos.

María de los Ángeles Martínez: recuerda que en 1978 ganó la medalla de los tiros libres y atesora esa medalla, era compañera de Claudia Llanos. Para ella el club era todo, era su distracción.

Graciela Llanos: con su hermana fueron una de las primeras, vivían en el barrio la terminal y Carlos Ronaldi era su vecino. Se acuerda cuando Carlos llevaba las camisetas con los números a elegir y su mama los cocía a mano. Carlos era como un padre para ella. En los entrenamientos las ponía en fila enfrentadas y realizaban pases al pecho y pase rebote, esa era la entrada en calor.

Claudia Llanos: el poco tiempo que estuvimos logramos cumplir objetivos, aunque los resultados no acompañaron. Ese viaje a Dolores fue terrible cada vez que atacaban. El dolor de las rodillas raspadas y cuando Carlos las hacia jugar con el equipo de varones para tener mejores entrenamientos a la hora de competir.

Sandra Castro (Cani): no recuerda si integraba el equipo azul o amarillo. Ama el básquet y recuerda cuando se hizo amiga de Liliana, el primer día, jugando Liliana le dijo tira de ahí, sin saber emboco al aro, ¡me dijo doble!, suerte de principiante.

Patricia Palomar: recuerda a Carlos Rolandi, un capo, una gran alegría. No recuerda porque dejo, seguramente por el colegio. Era el único club que había básquet femenino.

Mirta Acevedo: tenía 13 años, se fue a anotar para jugar básquet, y justo encontró el club y empezó ir, le encanto, tuvo la suerte de poder viajar a Azul. Con buenas compañeras y con un entrenador que hacia gustar lo que hacían en el club.

También formaron parte del equipo Patricia Consetta, Rosana Corrado, Mariana Strade, Gabriela Grasso, Carmen y Cecilia Hidalgo, Silvia La Falce, Claudia, Nancy López.

Para terminar Liliana señala lo importante del club “es el que te enseña, te disciplina y marca el rumbo de la vida, ojalá se retome la actividad del básquet femenino en Tandil”.

Para finalizar los invito a ver el video del encuentro del todo el equipo de básquet femenino del Club Boca Juniors de Tandil, espero que lo disfruten tanto como yo.

Agradezco el material fotográfico de Graciela Llanos y Liliana de Prado

Lic. Amelia Cabral
e-mail: ame.cabral70@gmail.com
 /Historia del deporte Tandil


Fotos: Diario Nueva Era

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