Martes 2 de Junio de 2020 | 13:57 |



El paso de Noemí Simonetto por Tandil, la primer atleta sudamericana en ganar una medalla en Juegos Olímpicos

HISTORIAS

El 15 de enero de 1948, la ciudad de Tandil iba a recibir a las mejores estrellas femeninas del atletismo nacional y mundial.

Por Amelia Cabral

Eran parte de una delegación del Club Independiente de Avellaneda, anunciada por la Comisión del distrito de Avellaneda, habían organizado un programa atlético que se desarrollaría el sábado y el domingo en el estadio San Martín, espectáculo para el cual el público tendría acceso gratis.

Esta delegación estaba constituida por una verdadera elite de orden mundial. Maravillada por haber encontrado esta joya periodística[i], no podía salir de mi asombro al ver que en la exhibición estaba Noemí Simonetto de Portela, no podía contener mi emoción, ella había estado acá, corrió y desplegó todo su talento antes de competir en el los Juegos Olímpicos de 1948, en Londres, 12 años sin disputarse por haber sido suspendidos por la Segunda Guerra Mundial y se realizaban desde el 29 de julio al 14 de agosto.



Iba a correr aquí, en el Estadio Municipal, era tal mi alegría, que inmediatamente se lo conté a Carlos Migueltorena “Pucho”, era quien iba a entender mi emoción y la alegría de saber que la atleta legendaria, había estado en Tandil a tan poco tiempo de competir en la Olimpiadas, arriesgando su preparación para hacer una demostración deportiva, en la cual un golpe de una valla o una mala caída en un salto podía terminar su sueño olímpico. Y si… lo hizo.

El sábado consiguieron las vallas, y a pesar de la lluvia ese día por la noche que dejo la pista del estadio en mal estado, corrieron para que el público pudiera apreciar su destreza física, la actuación de las atletas, de Noemí Simonetto y de Helena Hoss (esta última velocista y saltadora en largo que en el Panamericano de 1951 lograría el 7 puesto) recibieron el aplauso de lo asistentes como premio de su esfuerzo. Para mi incredulidad, como explicar la relevancia y la calidad de la competencia que ofrecieron estas dos mujeres, después de haber realizo el sábado la exhibición, Simonetto y Hoss no pudo repetir lo del sábado, por causa del mal estado de la pista.



Para los que no conocen quien fue Noemí Simonetto, les cuento que era una atleta invisible en Sudamérica.  Fue en la capital británica, en los Juegos Olímpicos - el mismo año que vino a nuestra ciudad a realizar su exhibición -, cuando se quedó con la presea de plata en la prueba de salto en largo. Era conocida en el ambiente atlético como la Tanita de Avellaneda, marcó 5,60 metros y quedó detrás de la húngara Olga Gyarmati, que logró el oro en su último intento: 5,69 metros. Además, la argentina fue múltiple campeona sudamericana: cuatro veces en postas 4 x 100, tres veces en salto en largo, dos veces en 80 metros con vallas y una vez en 100 metros llanos. En 1944 se estableció como la número uno de la categoría 80 metros con vallas, con una marca de 11.5. Fue la primera atleta sudamericana en ganar una medalla en los Juegos Olímpicos, al lograr con 5,60 metros, el segundo puesto en salto en largo de la categoría femenina. También fue semifinalista en los 80 metros con vallas y salió tercera en 100 metros llanos. Es la atleta argentina con mayor cantidad de galardones en los Campeonatos Sudamericanos, con 11 títulos, 3 Medallas de Plata y 3 de Bronce. Con 21 títulos nacionales en su haber, fue nombrada Gran Atleta Sudamericana de todos los tiempos en 1967. Compitió hasta la década del ‘90. Participo del Comité Olímpico Argentino y la Federación Atlética Metropolitana. Declarada Gloria del Deporte por la Organización Mundial de las Naciones (1988) y la Confederación Argentina de Deportes (1993). Premio a la Mujer y el Deporte (1990). El Comité Olímpico Internacional la distinguió con un premio honorífico. Falleció el 20 de febrero del 2011.

Junto a Noemí, vino Edelma Camaporino, atleta que tuvo una gran actuación en los  XV campeonatos sudamericanos de atletismo realizado en Río de Janeiro en 1947. Fue campeona nacional en posta 4x100, y subcampeona de salto en largo. Fue una de las pocas velocistas que le arrebato una final, sobre la línea, en una competencia de velocidad a Noemí Simonetto; en un combinado para representar a la Argentina. Entre sus logros, Camporino obtuvo el récord sudamericano en la posta de 4 x 200; y en el año 1952 se lanzó a correr los 200 metros llanos, logrando la medalla dorada en los Panamericanos disputados en nuestro país.



Acompañando a estas atletas estaba Irma Laveglia, fue una de las mejores velocistas argentina saliendo en la tapa del Grafico de 1950 como destacada por su velocidad y para finalizar este elenco de estrellas femeninas del atletismo que visitaron a Tandil, estaba Ingeborg Pfuller, una fantástica lanzadora de disco y bala, oro en el panamericano de 1955, plata en disco en el panamericano de 1963.

Impresionante equipo femenino de atletismo que piso el césped del estadio San Martín, ¡sí que hay historia en ese estadio!, estuvo ella y ellas, cuando estén ahí, imaginen aquel momento, tal vez sientan la emoción de ser parte de ese público que disfruto del talento de la primera mujer sudamericana y argentina que traería una medalla olímpica .


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