Lunes 18 de Nov de 2019 | 13:26 |

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¿Cirugía mayor o maquillaje? Depende

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Acercarse a la idea de modificar nuestra vivienda puede traer un gran entusiasmo que nos dé el primer envión, o una incómoda ansiedad responsable de que retrasemos eternamente la decisión.

Por Ana Cernelli

Estamos decididos. Hacemos cuentas, comenzamos el plan ahorro, desistimos de esas semanas de vacaciones en aquel lugar de ensueño, o no actualizamos el modelo del auto. Medimos variables, negociamos con nosotros mismos, con nuestra pareja, con quien compartimos la casa ( y la economía) y nos lanzamos…¿Al vacío?

Quizás la economía no sea una dificultad -por lo que ya solucionamos el primer paso-, pero entonces pensamos en el segundo: ¿Hasta dónde llegará la reforma?


Hago en este momento la distinción primera, donde el camino se bifurca en dos senderos:

Un cambio de aspecto general

ó

Un nuevo diseño de los espacios

Ambas estarán condicionadas por el presupuesto y las necesidades de las que se parten.

 La primera opción, podría incluir en los ambientes más conflictivos y caros de reformar, como el baño y la cocina, un cambio de artefactos y grifería, espejo, un revestimiento ligero sobre el existente, luminarias.

En la cocina, un cambio de mesada y grifería ; pintura o cambio de frente de alacenas y muebles bajo mesada, o reemplazo por estantes, tan en tendencia hoy en día.

En el resto de los ambientes, un cambio en los colores de las paredes, la renovación de textiles como cortinas, almohadones, acolchados, ya ofrecerá novedad.

En búsqueda de un resultado satisfactorio, hay que tomarse el tiempo de planear el conjunto para mantener la coherencia general de la casa; o encargarlo a un profesional del diseño que nos presentará en bocetos, planos y modelados en 3 d la propuesta, dando una visión de antemano.

La segunda opción es una reforma profunda de la vivienda, para lo cual el presupuesto deberá ser bastante importante. Esta decisión habrá partido de una necesidad de crear nuevos espacios para la dinámica familiar, por considerar que la casa presenta problemas de mantenimiento estructural, para adecuarla en aspecto y revalorizarla, etc. Una reforma tal puede referirse a replanteo de distribución, por lo cual se tirarán tabiques o se construirán nuevos, de obra húmeda (ladrillos y mezcla cementicia mediante), o seca (perfilería y placas).

Dentro de baño y cocina , con un diseño actual,  pueden renovarse muebles, artefactos, y mejorar iluminación; considerando el recambio y reubicación de sanitarios, reemplazo de cañerías y desagües. Si tienen más de quince años, es lo más conveniente. Nuevas instalaciones eléctricas con cambio de cableado únicamente -si las bocas y los tomas son suficientes-  aunque analizando con detenimiento los prácticos artefactos que resultan habituales hoy en día como lavavajilla, horno eléctrico, placa de cocción vitrocerámica, microondas, y una cantidad de pequeños electrodomésticos que , sumados a puertos usb,  hacen necesaria la ampliación de los circuitos eléctricos, es aconsejable emprender el trabajo.

Con respecto a los revestimientos de solado y muros, las posibilidades son muy variadas. Podemos partir de lamas vinílicas que se sobreponen al piso existente, pasando por los pisos flotantes de encastre, los cerámicos, porcelanatos, madera natural, microcemento o porcelanato líquido.

En cuanto a la aislación térmica de ventanas y puertas , puede ser necesario un reemplazo de estas, aunque sin obra de albañilería, optando por aberturas de PVC , con doble vidriado (son las que mejor aíslan), las de aluminio también con doble vidrio (un poco más económicas) como las opciones más elegidas a la hora de hacer una reforma.

En este punto será sumamente valioso pensar si en el futuro no muy lejano esta remodelación seguirá satisfaciendo tus necesidades y las de quienes habiten estos espacios, ya que transitar el tiempo que dure la reforma requerirá de mucha paciencia, diálogo fluido con quien esté a cargo de la dirección, y la mejor disposición cuando se presenten imprevistos. Quiero decir, que el esfuerzo y la inversión se amorticen en el tiempo.

Es evidente que todo lo detallado provocará los inconvenientes típicos de convivir con la obra: polvillo, gente que transita por la casa, demoras, falta de privacidad, entre otros.

Sin embargo, ver los beneficios finales compensará todo aquello. Por ennumerar algunos ahora: metros ganados que antes eran espacios muertos, aspecto contemporáneo de los ambientes, revalorización, mejor funcionamiento, fin de filtraciones de agua, disponibilidad de tomacorrientes, mejora de aislación y ahorro energético, optimización de espacios de almacenaje, y podría seguir…

Mi sugerencia al respecto es que tengas bien en claro cuál es el límite del presupuesto y puedas respetarlo, sin agregar un “ya que estamos, por qué también no hacemos”… No. Esto deriva en frustraciones, retrasos y posible pérdida de dinero. Ya sea que hagas la reforma en una etapa -con la adecuada organización de los gremios que intervienen-, o la dividas en varias para facilitar su financiación, te recomiendo ser pragmático y facilitarte la experiencia, porque ya lo decía Plutarco en la Antigua Grecia  “Lo que hagas sin esfuerzo y con presteza, durar no puede ni tener belleza”. 

Manos a la obra… ¡O a la pintura!

Ana Cernelli: Técnica en Diseño y decoración de interiores.

anacernelli@gmail.com

wtsap  4634131

Centro Médico Veterinario Villa Italia

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