Martes 25 de Junio de 2019 | 23:38 |

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Julia Coto Varela (1942-2019)

Artista Cerámica y Orfebre, nació en Claraz. Sus padres atendían una fonda  (comidas y hospedaje) en la calera “El infierno”, del paraje La Negra. Con su hermano mayor, Oscar, hizo allí los estudios primarios, noviando joven en una relación que no se dio.

Venida a Tandil se vinculó con la Escuela de Artes y Oficios, mostrando gran pasión por tales quehaceres.

Ingresó en la Secretaría de Cultura Municipal, en tareas educativas y turísticas. Funcionaba en el Museo de Bellas Artes, aledaña al Salón Auditorium con sus puestas teatrales y culturales diversas.
Completó estudios secundarios en los CENS creados en la década de los setenta, feliz de integrarse a grupos con aspiraciones similares.

Vinculada a la Escuela de Cerámica, con Don Antonio Rizzo al frente, hizo la Tecnicatura de Especialidad. Cuando asistía un semillero de niños artífices de la arcilla y el modelado, en el edificio del viejo Correo. Un símil de la Academia de Bellas Artes de Florencia con grandes esculturas, talleres de tablón, hornos y tallas. 


Viajó a España en la época de partida de Facundo, Polpadre, Gauna, Garegnani, Rojas, Pipo Pecador… Se radicó en Zaragoza, con Oscar, montando un taller de orfebrería y cerámica. Calzaba una gran capa y sobre ella sus joyas artesanales para la venta en negocios; en una mezcla de arte y coquetería. Su amiga Irma Bloëtner de Brutti, le vio entonces, maravillada de sus condiciones de artista, cómo apreciaban y compraban sus piezas (por ello, al regreso, abrieron juntas un espacio de Arte en España 650, del Tandil,  para producción y clases).

Estudió Técnicas Corporales y Arte Terapia, para asistir adultos y mayores, en sus dolencias. Diplomada, regresó a  Tandil y montó un Gabinete de masajes en  su casa, con colores, texturas y aromas que invitaban al bienestar.

Integró Rosadas Voluntarias del Hospital R.S., vistando internados  a diario, en trabajos de afeites peluquería, pedicuría, lectura y diálogo, buscando alivio al malestar.

Con los “Amigos del Arte Tandil” organizaban muestras de artistas lugareños, en la sede del Colegio de Escribanos. Desde allí premiaban con un “Leonardo Da Vinci” a gentes meritorias de la ciudad.

“GUAPA”, nos decía en el encuentro, en ese español pegadizo que adquiriera entonces.

Hacedora, le vimos decorar locales como una  peluquería en chapas de colores, en un pop londinense. ¡Y tantos otros que desconozco!
Alegre, afectiva, leal, una vida al servicio del prójimo. ¡Gracias Julia!

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La Merceria de Julia - Sarmiento 888 - Tandil

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