OSDE es la obra social y prepaga que ofrece el más completo servicio de salud

Belén Blois - Estudio Inmobiliario - Constitución 651 - Tandil - Tel.: 249 468 1897



FAPI: La impresión 3D al servicio de la salud

ENTREVISTAS

FAPI es la sigla de Férula Anatómica Personalizada Impresa, y se trata de un emprendimiento novedoso de los tandilenses Nicolás Heredia y Gustavo Brugnera, quienes desarrollaron un nuevo elemento ortopédico, desarrollado a la medida de cada paciente e impreso en tercera dimensión. Un concepto diferente, basado en la inventiva y la tecnología, y surgido en Tandil.

Por Mariano López Guerrero (marianolopezguerrero@gmail.com)

 

Nicolás, de 30 años; y Gustavo, de 47, se conocieron fortuitamente hace algún tiempo y comenzaron a desarrollar esta innovadora idea, apoyada en la tecnica y el diseño. Con el proyecto ya consolidado, están listos para salir al mercado con un producto realizado en Tandil, con ingenio y horas de dedicación.


-¿Como surgió la idea de un proyecto que apuntara a la salud?

-Nicolás Heredia: Yo trabajo en el Hospital Municipal, soy camillero y traslado gente todo el tiempo. Y veía la incomodidad de los pacientes con el tema del yeso y la idea empezó, en realidad, charlando con los especialistas, con los traumatólogos. Habíamos visto por Internet el tema de la tecnología en 3D, que justamente en Tandil no se veía mucho. Empezamos a preguntarles a ver qué les parecía, si creían que iba a andar o no. Lo que desarrollamos hoy en día, son las férulas, pero también estamos trabajando en el desarrollo de biomodelos que se utilizan para las precirugías. Bueno, nos alentaron a incursionar en esto que fue una gran aventura y empezamos a cursar el PUEDA, que es un programa del municipio, donde nos enseñaron a formar un plan de negocios, a sacar los números, que es algo que parece que no, pero es súper importante, la parte administrativa y legal. Y bueno, yo soy diseñador gráfico y Gustavo es Diseñador Industrial y nos pusimos a trabajar juntos en lo que es tecnología. Yo compré una impresora, él ya tenía una armada, después compró una más grande y empezamos a desarrollar lo que es FAPI, una Férula Anatómica Personalizada Impresa.

 

-O sea que la curiosidad nació desde tu laburo de camillero, en el que notabas que los pacientes padecían la incomodidad de los yesos…

-N.H.: Claro. Veía que en principio, era incómodo. Pero además, el yeso cuando lo ponés, tarda un poco en secarse, se ablanda, al igual que una férula de neopreno. Los yesos pesan entre 1 kilo y medio y dos kilos y cuarto. Una férula impresa en 3D, pesa 125 o 150 gramos. La gente se queja con el yeso porque no se puede bañar, no puede hacer una serie de actividades… Con esto te podés bañar, nadar, la podes sumergir, y tiene ventajas de que acorta el tiempo de recuperación, son livianas, transpirables, impermeables, y facilitan mucho la supervisión médica.

 

Con la férula te podés bañar, evitas las lastimaduras que muchas veces se dan con los yesos porque te rascas la comezón con un tenedor o una aguja de tejer, no acumula olor y se puede hacer electroestimulación.

 

-¿Cuál es el proceso para personalizar la férula?

-Gustavo Brugnera: Una vez que se desinflama la zona afectada, nosotros sacamos el yeso que se puso previamente y hacemos el escaneo de esa zona afectada. Una vez que tenemos ese archivo de la anatomía del paciente, lo pasamos a un par de software con los que trabajamos y generamos la férula. Y después lo pasamos a la impresora y en 48 o 72 horas, todo ese proceso está terminado, con lo cuál ya estamos en condiciones de colocar la férula al paciente. El material que utilizamos es biodegradable, ecoamigable, y se llama PLA, que es un derivado del maiz, en esta zona, en otras regiones puede ser de la remolacha, por ejemplo. Es un producto que viene muy bien para este tipo de cosas, porque es rígido, estable y rápido de imprimir. Y no tiene ninguna contraindicación para estar en contacto con el cuerpo humano. Además, nosotros a las férulas las revestimos interiormente con una goma eva, para darle una mejor sensación al contacto con la piel.

 

-¿Qué dicen los traumatólogos de este producto final?

-N.H.: Ahora estamos en esa etapa, la de reunirnos con los traumatólogos. Ya nos hemos reunido con varios. La aceptación por parte de los especialistas es muy buena, más allá del producto, porque lo ven estable y rígido, pero destacan la estética que hemos podido lograr, con los cortes, el sistema de trabas, que a ellos les facilita mucho a la hora de tratar al paciente. Todavía no ha salido a la venta, por una cuestión de que primero nosotros queremos concientizar al sector médico y a través de lo publicitario a la sociedad. La semana que viene vamos a tener la posibilidad de presentárselo al Intendente, en el Municipio y de ahí sí vamos a arrancar a producir y vamos a ver cómo nos va.

-¿El encuentro con el Intendente es para buscar algún tipo de apoyo formal?

-M.H.: Bueno, tiene que ver con que formamos parte del PUEDA, también con que el Intendente no deja de ser un médico, con que queremos ver de tener otra forma de apoyo y también con una formalidad. Nos han dado mucha ayuda a través del PUEDA y los traumatólogos, en mi caso, que trabajo en el Hospital, también nos han ayudado mucho. Entonces, es por una cuestión de respeto, que queremos presentárselo. Hemos tenido algunas charlas informales, pero queríamos tener el producto ya listo para mostrárselo.

-G.B.: Además, estamos asesorados por Ramiro Giménez, del laboratorio ortopédico Beiner, que es licenciado en ortesis y prótesis y docente de la UNSAM, que también nos ha guiado y nos ha dado su apoyo para que el producto sea viable para los tratamientos de quebraduras, esguinces y demás afecciones, al momento de inmovilizar algún miembro inferior o superior.

 

-¿Y esta idea ya traspasó los límites de Tandil?

-N.H.: No. Queremos empezar localmente y de ahí salir para afuera.

 

La impresión en 3D lleva una curva de aprendizaje bastante importante y hay gente que no tiene paciencia. Muchos que se han comprado impresoras y no han podido imprimir absolutamente nada.

 

-¿Se está haciendo algo parecido en otros lugares?

-N.H.: En Argentina, pudimos contactar a un chico en San Juan, que está en el proceso de prueba y error. Pero producirse en Argentina, no. Se produce mucho en Europa, en Estados Unidos, México, pero en el país, no hay nada así.

-Alguna vez leí que las posibilidades de la impresión 3D son infinitas. Aunque es posible que en general, la opinión pública no esté tan informada sobre el tema, ¿No?

-G.B.: Sí. La diversidad de productos que se pueden hacer en una impresora 3D es bastante grande. Todavía nosotros no tenemos un techo. Porque a su vez, cada vez están apareciendo nuevos materiales para hacer nuevos productos. Es un sistema que se va haciendo capa por capa, de décimas de milímetros que va creciendo el producto. Y se pueden hacer cosas inyectadas o fundidas, de algún otro tipo de elemento que necesita algún molde, pero ya es más complejo hacerlo. Y el tiempo que uno tiene al diseñar, hacer el molde y después imprimir, es prácticamente el mismo, en algunos casos. Pero hay otros que no se van a poder igualar con la velocidad de una máquina inyectora, que tarda segundos en hacer una pieza. Eso se va a seguir haciendo. Pero sí, la impresión 3D, va a ir cortando camino hacia los productos de poca escala.

 

-¿Es decir que la impresión 3D tiene un perfil mas “artesanal”, digamos?

-G.B.: No es que sea más artesanal, sino que se pueden hacer piezas más especializadas y por el sistema de adición de capa a capa, hace que se puedan hacer cosas muchos más complejas. Y el sistema tradicional, no, porque hay que ver que esa pieza tiene que desmoldarse, tiene un montón de factores que no son necesarios en la impresión 3D, que por ejemplo, te puede hacer con más facilidad huecos interiores. Además, hay materiales que uno los mete adentro del agua y se disuelven, entonces, todo ese material de aporte que pusiste para poder sostener algo, poniéndolo en el agua, al cabo de dos o tres horas, desapareció y te queda la pieza exacta. Y se están haciendo filamentos que hasta tienen 97 o 98% de metal.

-¿La impresión es siempre con algún tipo de polímero?

-G.B.: No. Hay impresoras 3D que imprimen metal. Son extremadamente caras, pero lo hacen. Y hay algunas que se están empezando a ver en Argentina, que utilizan resina, con muy buena definición también, pero las resinas son muy caras, porque son fotosensibles, tienen un tratamiento UV, entonces, no puede ser cualquier tipo de resina. Pero ese también va a ser el futuro.

-¿Ven un camino hacia la impresión 3D con un uso doméstico, con presencia en la casa de cualquiera de nosotros?

-G.B.: No. Creo que el recorrido va a ser más bien industrial. No lo veo con una impresora 3D en cada casa, porque eso ya ha pasado en Europa, que se decía eso y es el día de hoy que no sucede. El proceso de aprender a manejar una máquina 3D es un poquito complicado, hay que tener mucha paciencia, todavía los equipos hay que calibrarlos personalmente. Cada “x” cantidad de tiempo hay que hacerles una calibración porque tanto movimiento las descalibra. Y esto lleva una curva de aprendizaje bastante importante y hay gente que no tiene paciencia. Es más, hay muchos que se han comprado impresoras y me las han ofrecido, porque no han podido imprimir absolutamente nada.

 

Yo veía la incomodidad de los pacientes con el tema del yeso y la idea empezó, en realidad, charlando con los especialistas, con los traumatólogos. Habíamos visto por Internet el tema de la tecnología en 3D.

 

-Debo preguntarles cómo va a afectar al proyecto, el actual contexto económico.

-N.H.: Y…, hay que reacomodar, más que nada precios. Los plásticos que nosotros estamos utilizando son de producción nacional. En cuanto a lo económico, creo que nos afecta a todos, tanto a nosotros que tenemos que ir reacomodando precios día a día, como a la gente.

G.B.: Nosotros, hemos “zafado” con el tema de la inversión inicial, porque las impresoras ya las habíamos comprado, ya las teníamos, cada uno por nuestro lado, y el escáner que lo compramos hace unos cuantos meses atrás, que estaba todo un poquito más estable y lo pudimos conseguir a buen precio. Ahí la pegamos. Si tuviéramos que empezar de cero, sin impresora y sin escáner, creo que estaría imposible. Pero tenemos la ventaja de que la inversión estaba hecha.

 

-¿Y cómo es el tema de los biomodelos?

-G.B.: Es parte del proyecto que tenemos. En Buenos Aires hay ciertos hospitales en los que se está haciendo y cuando hay una operación muy compleja, se utilizan estos biomodelos que consisten en una réplica del órgano que se va a operar, impresa en 3D, para que los médicos puedan organizar cómo va a ser la operación de una manera más efectiva y más rápida. Incluso, ese mismo biomodelo, esterilizado, lo pueden llevar adentro del quirófano.

-¿La idea es montar una pyme?

-G.B.: Claro. Montar una pyme, producir y permitir que la gente tenga una rehabilitación muchísimo más rápida y que pueda continuar con su vida diaria, lo más normal posible, que otras férulas no lo permiten. El diseño permite que el médico pueda controlar la evolución, con un sistema de trabas que permite que la férula se abra y se cierre. Con la férula te podés bañar, evitas las lastimaduras que muchas veces se dan con los yesos porque te rascas la comezón con un tenedor o una aguja de tejer, no acumula olor y se puede hacer electroestimulación.

Belén Blois - Estudio Inmobiliario - Constitución 651 - Tandil - Tel.: 249 468 1897

Comentarios