Jueves 15 de Nov de 2018 | 0:47 |
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El nene atacado por un San Bernardo volvió a Tandil, pero tiene secuelas graves

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Gonzalo, de 5 años, fue agredido el pasado 20 de junio por un perro San Bernardo, que le produjo serias lesiones, que lo tuvieron en Terapia Intensiva casi una semana en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata. Su papá, Juan Brazzola, contó al diario La Voz que el nene "tiene que seguir con controles permanentes y las secuelas que va a tener todavía no las sabemos" y que el perro agresor, "está en las mismas condiciones que antes de morder a Gonzalo".

"Gonzalo está bien, fuera de peligro. El sábado de la semana pasada nos dieron el alta y volvimos a Tandil, pero el martes tuvimos que volver a Mar del Plata. Y este martes (por mañana), tenemos que ir otra vez. Es para controles, más que nada. Esto va a ser largo", cuenta Juan, ante la consulta de La Voz, respecto del estado de salud de su hijo, quien fue noticia a mediados del mes pasado, cuando un perro San Bernardo, de gran porte, lo atacó dentro del domicilio de Pinto 1068 (foto), donde ingresaba de la mano de su abuela.

El nene tiene varias áreas del cráneo y el rostro comprometidas. El proceso de recuperación no solo va a ser largo, sino difícil. A las dos intervenciones quirúrgicas que ya le hicieron, se sumarán al menos tres más. La mayor preocupación de los médicos está dada en la recuperación del agujero en el cráneo que le provocó el colmillo del animal.

"El médico me dijo que no lo mató de milagro. La lesión estuvo a un milímetro del cerebro", recuerda Juan, todavía consternado por lo que le tocó vivir a la familia.


"Tenemos que ir viendo cómo evoluciona. No solo las lesiones, sino también la parte psicológica. Él se acuerda de todo, y no sabemos cómo va a ir afectándolo eso", dice el papá, quien también explica que después del alta, Gonza no volvió aún al jardín y que están evaluando que regrese recién después del receso de invierno. "Por el momento no puede hacer ningún deporte, ni ninguna actividad física, especialmente por la lesión en la cabeza. El agujero no lo pudieron cerrar por el riesgo de infecciones y recién, en tres meses, los médicos van a evaluar si empiezan a cerrar. Es alta la probabilidad, pero no tenemos certezas".

Esta situación de fragilidad de Gonzalo, hace que todos en la familia "lo estemos sobreprotegiendo un poco".

 

TODO IGUAL

 

Consultado por la familia dueña del animal que atacó a su hijo, Juan afirma que "yo nunca tuve un llamado de parte de ellos, ni una participación. Fui yo el que un momento me acerqué a ver qué pensaban hacer y me dijeron que no sabían. Supongo que no van a hacer nada".

El San Bernardo estuvo "internado" diez días en Bromatología, donde se hizo un seguimiento sanitario del animal, "pero no de comportamiento, como el mismo Director de Bromatología, Sánchez Chopa, dijo delante de mí y de ellos".

Respecto del comportamiento, Juan cuenta que "el animal sigue en el mismo espacio reducido que antes. Es un perro enorme" y refirió que hubo algunos incidentes previos a lo ocurrido con Gonzalo, porque "una vez tuvo que ir a trabajar un techista y el perro se puso furioso y no lo dejó entrar".

En ese lugar, hay dos departamentos. Uno es rentado por la familia dueña del San Bernardo (un matrimonio con dos chicos); y el otro, por la abuela de Gonzalo, suegra de Juan. Es por eso que ese día, el feriado del Día de la Bandera, el nene estaba allí con su abuela, ingresando al departamento, cuando al pasar por un espacio común, fue atacado.

"A mi suegra la tuve que sacar de ahí, porque quedó muy afectada también. Quedó con un shock nervioso", relata este comerciante, quien recuerda que cuando apareció el perro, "supimos que iba a haber problemas, siempre estábamos teniendo cuidado porque estaba suelto en el espacio común. A mi suegra ya una vez pasó corriendo y la sentó".

El animal regresó al mismo domicilio, por disposición de Bromatología y la familia Brazzola se alarma sobre "¿Qué puede pasar si lo sacan a pasear? ¿Si van a la Plaza de los Troncos, que está a una cuadra, llena de chicos?" y en ese punto, deslizan alguna desidia en las condiciones de mantenimiento del can. "El dueño dijo que el perro nunca había mordido a nadie antes. Bueno, eso lo hace impredecible. Ese es el problema. A mi nene lo atacó de atrás. Él no tuvo ningún contacto con el perro, no es que mi hijo lo golpeó con algo, o se le acercó para tirarle las orejas, o algo así. Mi suegra jamás lo hubiera dejado solo con ese perro. Ellos iban pasando por el pasillo hacia el departamento trasero, donde vivía mi suegra y desde atrás, el animal lo mordió".

Brazzola, de todas maneras, destaca el accionar de Bromatología y de las áreas del Municipio que intervinieron, pero pide a toda la sociedad, "que tomemos conciencia sobre la responsabilidad de la tenencia de mascotas. Yo quiero dejar claro que nosotros amamos a los perros. Pero el tema es qué pasa de ahora en más".

"Como lo sucedido ocurrió en el interior de una propiedad privada, desde el Municipio me dijeron que ellos no pueden intervenir. Que tengo que accionar yo individualmente", explica Juan, quien todavía evalúa si se presentará ante la justicia, aunque su mayor preocupación es que no hubo reacción de parte de los propietarios del animal y de la gravedad de lo ocurrido, donde Gonzalo salvó su vida milagrosamente. "El perro no tenía todas las vacunas y otra serie de cosas. Ellos tenían que hacer un cerco, que no hicieron. Y lo que veo es que nadie toma medidas", reclama.

Para el nene fueron diez días hospitalizado en Mar del Plata (seis de los cuales los pasó en Terapia Intensiva), con operaciones que duraron varias horas, reconstrucciones de párpados y un oído y la lesión craneana, que fue la más grave y la que todavía tiene en vilo a Juan y a María Soledad, la mamá, además de al resto de la familia.

"Lo único que nos motiva es que esto no vuelva a pasar", asegura Juan, quien también confiesa que espera alguna respuesta de la familia propietaria del San Bernardo.

Por otro lado, quiso destacar "el trabajo de la gente del Hospital de Niños local, no solo desde lo profesional, sino también desde lo humano", así como también la atención en el nosocomio marplatense, "donde nos estaban esperando, hubo médicos con Gonzalo permanentemente, nos dejaron estar con él todo el tiempo. La verdad que no tengo más que agradecimiento".

También mencionó que "fue excelente cómo funcionó el sistema Alerta Tandil, porque me comuniqué y mandaron la ambulancia enseguida".

"La sociedad debe tomar conciencia de la importancia de que los animales salgan con correa, con bozal. Que estas cosas no pueden pasar más", pidió Brazzola.

Fuente: La Voz de Tandil

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