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“Cuanto más pobre es un país, más debe apostar a la ciencia”

ENTREVISTAS

El Dr. Carlos Lanusse* es un reconocido y destacado profesional de la medicina veterinaria, investigador, y actualmente dirige el Centro Científico Tecnológico del Conicet en Tandil. Apuesta por el aporte de la ciencia en tiempos de crisis y destaca la tarea que se está realizando en los ámbitos de la Unicen en investigación. “Hay un potencial enorme”, advierte.

Por Mariano López Guerrero (marianolopezguerrero@gmail.com)

El Centro Científico Tecnológico Tandil, dependiente del Conicet, con sede en la Unicen, es un Polo de desarrollo científico y tecnológico donde cientos de profesionales formados académicamente desarrollan a diario sus ideas, sus proyectos y, por qué no, sus sueños. Ese espacio es dirigido por uno de los científicos más reconocidos que han surgido de Tandil, como es el caso de Carlos Lanusse, cuyo palmarés se detalla al final de esta entrevista.

En una larga charla con ABCHoy, Lanusse reconoce que el sector convive con dificultades, aunque apunta a que el sector privado también debería ser parte del asunto y describe como un aspecto a seguir mejorando, el desarrollo de métodos para “bajar” el conocimiento científico al resto de la sociedad.


-¿Qué análisis puede hacer a pocas semanas de cumplirse 4 años de la creación del CCT?

-Para la región de influencia de la Universidad del Centro, el vínculo con el Conicet, la creación de institutos de doble dependencia, y algunos pasaron a una triple dependencia cuando se sumó el Centro de Investigaciones Científicas de la provincia, la sinergia que se logró cuando el Conicet miró a la Universidad del Centro como un lugar posible para tener estas instituciones, significó algo de muchísima importancia. En ese espacio conjunto de trabajo interactivo entre Universidad y Conicet, yo diría que, cuatro años después, el saldo es altamente positivo, porque por un lado se lograron concretar proyectos científicos de investigación básica, de investigación aplicada y eso proyectado al sector socio productivo, que es una de las cosas que ha ido creciendo, nos ha dado un posicionamiento a la investigación científica que se hace en la Unicen, vinculada al Conicet, de altísima relevancia nacional e internacional.

-¿Y en qué aspectos impacta más?

-Primero que nada, en la docencia de grado, donde nuestros estudiantes tienen la posibilidad de tener docentes de todas las disciplinas, que tienen proyectos y vínculos con el Conicet y eso significa vínculos con el sistema científico nacional e internacional. En la docencia de posgrado también, obviamente. Y fundamentalmente, en el camino que estamos enfocados, que es que todo ese conocimiento científico que se genera pueda tener un impacto en la sociedad, que es un poco el “leitmotiv” de lo que hacemos.

La verdad es que este es un momento de dificultades, eso no se puede negar ni soslayar.

 

-Pero fue antes el recorrido de la Unicen en el desarrollo de la investigación. ¿Eso facilitó la llegada del Conicet?

-Indudablemente. Eso es cierto. Esta Universidad, a pesar de haber comenzado tímidamente con la investigación, fue consolidando algunas decisiones y estratégicamente hubo políticas de varias gestiones, desde el punto de vista institucional, apostando a la investigación, a la formación de recursos humanos, las unidades académicas enviaron gente a formarse al exterior que después crearon la columna vertebral de grupos de investigación y esto es lo que muchos años después, el Conicet miró, evaluó y todo el sistema científico nacional, convalidó, para generar en toda la región, este Polo de Desarrollo Científico Tecnológico que es el cual hoy estamos transitando.

-¿Considera que a nivel institucional, en general se entendió la importancia de esta presencia del Conicet en la región?

-Bueno, como todas las cosas, requieren etapas de maduración. El Conicet ya tenía presencia en la Universidad porque muchos de los que somos docentes allí, pertenecemos a esa entidad. Y para esa gente, tal vez no significó un cambio rotundo. Pero lo más significativo, es la interacción que se genera a través de la formación de grupos, que hace un efecto derrame hacia otros grupos disciplinares que tal vez no habían tenido la posibilidad de dar un salto de calidad en lo científico. Ese camino se está recorriendo. Pero la Universidad tiene una historia previa, en ciencia y tecnología, a la vinculación con el Conicet. Esa historia previa es la que permite tener un efecto amplificador con esa vinculación. Ha sido significativo y hoy tenemos investigadores individuales y grupos de investigación, que son líderes a nivel nacional en distintas temáticas. Eso no es poca cosa. Y en cada oportunidad que tengo, trato de mostrarle a la gente que todavía hay una falta de información o de interpretación de la sociedad, sobre qué es lo que la Universidad y los institutos vinculados, están realizando, lo que pueden realizar y el potencial enorme que tenemos para vincularnos con el sector socio productivo. Eso es algo que nosotros, como científicos, necesitamos trabajar, para poder demostrar que lo que se hace tiene un efecto en la sociedad.

 

Sacar de contexto o burlarse de alguien que estudia la tapa de Billiken o Anteojito, diciendo que no tiene valor para la sociedad, es una falta de respeto.

 

-¿Con qué herramientas puede hacerse esa transferencia de conocimiento a la sociedad?

-En ciencia hay un espectro muy amplio en la generación de conocimiento, que puede ser básico y elemental, en distintos aspectos, por ejemplo en la física, la química o la biología; a lo que realmente puede tener un impacto visible por la sociedad. Obviamente es más difícil mostrar hechos concretos cuando más básica es esa investigación. Sin embargo, nosotros estamos tratando de desarrollar herramientas para que nuestro destinatario no sea solo la industria farmacéutica, o la metalmecánica, o el sector del software; sino que la gente, el ciudadano común, pueda ser receptor y pueda interpretar estas cosas. Hay estrategias que, de a poquito, se van implementando. Por ejemplo, hemos realizado, en conjunto con el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia, “Estación Juego”, una estrategia de difusión de conocimiento en los chicos de edad escolar. Hace poco se hizo algo que se llamó “Contrapunto”, que consistió en llevar investigadores, que junto a algún actor social importante, conocido en Tandil, discutió con él distintos aspectos de la ciencia. Esas pequeñas cosas van ayudando a generar conciencia del potencial que tiene la ciencia en nuestra región. Y obviamente, dependemos de los medios, que nos ayuden a difundir. Y todo esto desmitifica la idea que alguna vez la gente puede haber tenido, del investigador metido en su laboratorio, en su microscopio, alejado de la realidad social, de la realidad productiva y de la realidad económica de su país. Eso se ha ido corrigiendo.

-Bueno, debe ser muy difícil hacer ciencia sin estar conectado con la realidad…

-Ha habido un cambio importante en el paradigma de la ciencia en el país. El investigador tiene que generar conocimiento; ese conocimiento tiene que estar escrito en artículos o “papers” que tienen que publicarse, preferentemente a nivel internacional, porque eso tiene mejor calificación a la hora de conseguir recursos, subsidios, apoyo. Entonces, está el dilema de ir por ese camino, versus la otra pata, que es la tecnológica. La de generar determinado dispositivo, y querer transferirlo a algún sector al que le pueda ser útil, por ejemplo, una metalúrgica. Esos dos caminos, hacen que sea necesario estimular que el conocimiento generado pueda ser volcado al sistema productivo, con atractivos. Desde hace algunos años, esos atractivos han comenzado a cambiar, fundamentalmente, con el hecho de que los investigadores sientan que eso que están desarrollando pueda ser evaluado favorablemente o en forma equivalente, al modo tradicional, que era la publicación de artículos en revistas especializadas.

LOS JÓVENES Y LA CIENCIA

-¿Qué pasa con los jóvenes? ¿Hay un interés en transformarse en investigadores?

-Es algo clave. Nosotros tenemos una historia de que nuestros propios alumnos, en general, conocían poco de la ciencia que la propia Universidad estaba generando. De lo que se estaba haciendo en un laboratorio que tenían a 10 metros o por el que pasaban todos los días. Eso, de a poco va cambiando; y tiene mucho que cambiar. Debemos inculcarles a nuestros alumnos, desde el ingreso, que en el laboratorio trabaja un/a señor/a que está generando resultados que están siendo publicados en revistas internacionales; o que son capaces de generar un mamógrafo óptico como está haciendo la gente del Cificen. Tenemos que hacer un esfuerzo porque nuestros propios estudiantes tengan esa impronta; y ese es un cambio de paradigma de cómo enseñar. Esto es algo importante: la docencia secundaria y universitaria está en medio de un cambio trascendental. En poco tiempo más va a tener poco sentido una clase magistral de un profesor que no tenga una historia propia que contar, porque toda la información, hoy está en el celular. Los alumnos hoy van a clases con el celular y todo lo que vos puedas decir, ya está compilado. Entonces, es fundamental, poder tener docentes formados, capacitados, con experiencia propia en cada temática para poder contarla al alumno.

 

Hoy tenemos investigadores individuales y grupos de investigación, que son líderes a nivel nacional en distintas temáticas.

 

-Pero hay una diferencia entre graduarse y dedicarse a la ciencia. Tal vez los jóvenes están más apurados en ingresar al mercado laboral más rápido.

-Bueno, en eso, la Facultad de Veterinarias, por ejemplo, está implementado alguna estrategia, para que los alumnos, desde muy temprano, se vinculen con graduados que están haciendo un doctorado, para que sepan que hay una potencial salida laboral, con incumbencia profesional, dentro de la ciencia, para un ingeniero, para un veterinario, para un contador, etc. Que sepan durante el transcurso de su carrera, que la ciencia, es una posible salida profesional. Pero claro, el componente vocacional es muy importante en esta actividad.

-Imagino que el nivel de recompensa económica también es una limitante.

-Sí. Sí. Claramente. La situación del nivel salarial se da mucho en aquellas disciplinas donde el mercado laboral de los profesionales jóvenes tiene un atractivo importante; es decir, en algunos rubros con mayor salida laboral profesionalista, es más difícil conseguir recursos humanos que se dediquen a la ciencia. En las etapas buenas del campo, del sector agroexportador, los agrónomos y los veterinarios tienen un atractivo laboral más fuerte, que lo que pueden ganar con una beca del Conicet. Con los informáticos pasa lo mismo, con los ingenieros también. Muchos de ellos ya antes de recibirse tiene un buen trabajo y entonces es más difícil para el sistema científico, competir salarialmente. La ventaja, por otro lado, es que en tres o cuatro años de investigador, el profesional puede adquirir una capacitación, que puede darle otro destino laboral.

-En algún conflicto reciente en el Conicet, en redes sociales hubo burlas sobre algunas investigaciones que el organismo estaba becando. ¿Cómo le cayó eso?

-Fueron tristes burlas. Me parece inaceptable. Porque es cierto que a uno le puede llamar la atención, y a mí en particular viniendo de las ciencias biológicas, ciertas temáticas. Sin embargo, hay que entender que detrás de esas temáticas que uno no termina de interpretar, hay un bagaje de conocimiento y de una trayectoria científica, que yo no estoy en condiciones de poder opinar, ni objetar, sobre por qué un sociólogo trabaja en el estudio del comportamiento de la barra brava de Newell’s. Sin embargo, atrás de eso, hay un sustento científico de evaluación, cuya repercusión nacional e internacional es de altísimo valor para esa disciplina. Entonces, sacar de contexto o burlarse de alguien que estudia la tapa de Billiken o Anteojito, diciendo que no tiene valor para la sociedad, es una falta de respeto a la gente que está formada científicamente para evaluar esas cosas.

-Además, se supone que  todo eso cuenta con el aval del Conicet, porque antes se argumentó esa investigación ¿No?

-Mirá, el Conicet como institución, puede tener muchos problemas, pero si hay algo en lo que se puede tener la máxima tranquilidad, es que es probablemente la institución nacional que mayor jerarquía y mayor seriedad le ha aplicado al proceso de evaluación, de selección de sus investigadores, de sus becarios. El mecanismo es inexpugnable.

PRESUPUESTO

-¿Los recursos para la ciencia solo pueden estar vinculados al aporte del Estado?

-Bueno, uno de los problemas del país, en este momento, es que el sector privado y el Estado, por fuera del sistema científico y universitario, no está captando recursos humanos formados. Estamos generando un número de doctores muy alto en el país, con los que lamentablemente tenemos dificultades para que el sistema científico los absorba. En otros países, la industria, el sector productivo, el Estado mismo, capta profesionales formados y eso acá, pasa en muy baja cuantía.

 

Estamos enfocados, que es que todo ese conocimiento científico que se genera pueda tener un impacto en la sociedad.

 

-Mencionaba recién la cuestión de la vocación. Supongo que es clave en un país en que el I+D siempre tiene vaivenes y tiempos cambiantes.

-El componente vocacional juega un rol importante para un científico. No obstante, si se da el hecho de que el Estado presente oportunidades, que puedan atraer gente, la vocación también se puede compensar. Nosotros hemos tenido gente que tal vez, inicialmente no tenía una gran vocación, sin embargo, después fueron grandes científicos. Eso depende un poco también del ambiente donde se genera su desarrollo y formación como investigador.

-No descubro nada si arriesgo que hoy la mayor preocupación es presupuestaria.

-Es una cosa que ha pasado muchas veces en distintos momentos del país. La verdad es que este es un momento de dificultades, eso no se puede negar ni soslayar. La situación global, macroeconómica del país repercute en todos los ámbitos y el sector público científico, no escapa a eso. De todas maneras, creo que como comunidad científica tenemos una ardua tarea, que es bregar para convencer a la sociedad, y a nuestros gobernantes de turno, de la importancia que tiene luchar por más recursos. Porque si hay algo en lo que hemos tenido problemas en nuestro país, es con mantener políticas de estado, en todos los ámbitos. E independientemente del signo político del gobierno que nos toca en cada etapa. Es absolutamente crucial que podamos convencer a nuestra sociedad; y a través de ella, a los representantes y gobernantes, la importancia de tener un Estado que apueste a la ciencia. Cuanto más pobre es un país, más debe apostar a la ciencia y a la investigación para poder tener desarrollo, para poder escalar posiciones. Y hablo de desarrollo con impacto social y productivo. Cuánto más pobreza tenés, creo que más tenés que investigar de qué manera podés encontrar soluciones, de distinto tipo, para achicar la brecha entre los que pueden ir a la Universidad y los que no pueden. En materia de presupuesto, uno de los problemas que tenemos es que, para llegar a un número ideal de inversión en ciencia y tecnología, tendríamos que superar el famoso 1% del PBI; o superar el 1,5%, como ocurre en muchos países. Estamos muy lejos de eso. Pero para llegar a ese número óptimo necesitamos que no solamente sea el Estado el que invierta en ciencia, sino también que el sector privado acompañe. Y esa es una deuda pendiente en el país. Hemos tenido muy poco complemento del sector privado, de las grandes empresas, en poner recursos contratando gente o apoyando proyectos. Hay algunas iniciativas, en los últimos diez o doce años, de tener gente que hace su doctorado en una empresa, o con proyectos que tienen alguna pata de financiamiento del Estado y otra de alguna empresa. Pero todavía, eso es algo muy menor. En este contexto, es crítico que el Estado siga apostando a invertir en ciencia y tecnología.

-Pero ocurre todo lo contrario cada vez que se habla de recortes y achicar el déficit…

-Sería un error, al hablar de gasto público y de déficit, considerar al sistema universitario y al sistema científico, como una unidad de gasto. Realmente necesitamos ser vistos como una inversión que va a dar sus frutos.

-¿La sensación es que siempre son uno de los primeros sectores dónde llegan los recortes?

-No es esa la sensación. Sin embargo, hay situaciones, por la dinámica propia que tiene el Conicet y el sistema científico, en las que se nota más rápido. Para que la rueda pueda seguir andando, esos doctores que surgen cada año, como no tienen otra salida laboral, tiene que tratar de quedar en el sistema científico; es decir, ingresar a la carrera de investigador. En un escenario donde empieza a haber achicamiento para generar nuevos agentes, es donde más repercute. En realidad, hoy, estamos con un nivel de incertidumbre importante. No sabemos cómo va a repercutir. No podemos decir que el Conicet no está haciendo un gran esfuerzo por absorber la mayor cantidad posible de gente que se va doctorando. Pero obviamente, estamos muy lejos de lo que sería lo óptimo.

 

La investigación científica que se hace en la Unicen, vinculada al Conicet, está posicionada con altísima relevancia nacional e internacional.

 

-Además, subyace en estas crisis un fenómeno que tal vez no se nota demasiado, pero que tiene una alta gravedad, que es la denominada “fuga de cerebros”.

-Sí. Hemos pasado por tristes épocas históricas en este país y eso creo que lo habíamos revertido, porque hubo una fuerte apuesta a la repatriación de científicos y también en establecer vínculos entre los científicos que están en el país y aquellos argentinos que están en el exterior. Eso funcionó. Yo he recorrido el mundo con la ciencia y te puedo asegurar que es increíble la cantidad de argentinos que están en el mundo académico y científico internacional, que son exitosos. Es notable. En todas las disciplinas. Y es claro que en cada uno de estos cimbronazos a los cuales nos tiene acostumbrados nuestro país, el riesgo mayor es ese, porque cualquier argentino, medianamente capacitado, que manda un e-mail a un país o a un centro científico importante, en el mundo desarrollado, consigue trabajo con relativa facilidad.

-Finalmente, ¿Qué espera para el CCT en el mediano plazo?

-Las expectativas son buenas. Uno tiene que ser consciente que las dificultades económicas siempre pueden tener impacto en el retraso de la evolución de las cosas. Pero lo que considero sustancial, es que la actividad sinérgica con la Universidad se va potenciando. Hemos generado en forma conjunta una Subsecretaría de Vinculación y Transferencia, con lo cual, vamos a trabajar mancomunadamente. Y esa es la estructura en la cual tenemos mucha expectativa, porque puede ayudar a desarrollar lo que las distintas instituciones puedan generar en el ámbito de influencia de la Universidad. Hay un enorme potencial en el abanico de todas las disciplinas en las cuales se investiga y se forman recursos humanos, que pueden responder a muchas necesidades que tienen la región y el país y esto tiene que ser motivo de orgullo para todos aquellos que plantaron la semillita inicial para que acá hubiera una Universidad, que fuera regional y abarcativa y más allá de las coyunturas presupuestarias, esto pueda generar que más gente joven se acerque al sistema científico y lideren proyectos con impacto social y productivo.

*Dr. Carlos E. Lanusse

Nació el 20 de mayo de 1959. Médico Veterinario (1982, UNCPBA). Dr. en Ciencias Veterinarias (1986, UNLP). Doctor of philosophy (Ph.D) (1991, Mc Gill University, Canadá). Es Profesor titular de Farmacología Veterinaria (FCV, UNCPBA). Director del Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN-CONICET-CICPBA-UNCPBA) y Director del Centro Científico Tecnológico Conicet Tandil.

Actualmente es: Investigador Superior del Conicet; Miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria (ANAyV); Fellow American Academy of Veterinary Pharmacology (AAVPT); Diplomate European Collage of Veterinary Pharmacology; Miembro del Comité Ejecutivo World Association Advancement of Veterinary Parasitology (WAAVP); Miembro de comités editoriales de diferentes revistas especializadas.

Principales distinciones: Graduate Research Award (USA 2011); Premio Bernardo Houssay (SECYT, 2003); Premio Bayer en Ciencias Veterinarias 2005 (ANAyV, 2006); Premio Sociedad de Medicina Veterinaria (2011); Research Award (AAVPT, 2011); Premio Bunge & Born (2011); Diploma Mérito Científico Fundación Konex 2013; Premio Konex Platino 2013; Premio Centro de Estudios de la Industria Químico Farmacéutica (CEDIQUIFA, 2013); Excellence Research Award (WAAVP, Reino Unido, 2015).

Director de numerosos becarios/doctorandos/investigadores y autor de más de 250 publicaciones/capítulos de libros sobre mecanismos farmacológicos involucrados en la actividad antiparasitaria/resistencia de diferentes drogas en rumiantes.

SOBRE EL CENTRO CIENTÍFICO TECNOLÓGICO (CONICET TANDIL)

Está conformado por:

El Centro de Investigaciones en Física e Ingeniería del Centro de la Provincia de Buenos Aires (CIFICEN) es una Unidad Ejecutora (UE) de triple dependencia UNCPBA-CONICET-CICPBA, creada a mediados de 2013 sobre la base de actividades científicas y tecnológicas existentes en la UNCPBA en los campos disciplinares de Física, Química e Ingeniería.

Líneas de Investigación del CIFICEN:

*Física e Ingeniería de materiales

*Física medica

*Física, química, fisicoquímica y medio ambiente.

*Fluidos y plasmas.

*Mecatrónica e ingeniería de procesos.

*Óptica y fotofísica

Director: Dr. Alberto Horacio Somoza

Vicedirector 1º: Dr. Javier Diez

Vicedirector  2º: Ing. Edgardo Irassar

Secretaría Administrativa: Tamara Frias

Teléfono: 0249- 4 439840

Página Web: http://www.cificen.gob.ar/

Email: cificen@gmail.com

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El Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN) es una Unidad Ejecutora (UE) de triple dependencia UNCPBA-CONICET-CICPBA, creada en el año 2011.

Las líneas de investigación y desarrollo que se llevan adelante en el CIVETAN están focalizadas en dos (2) ejes temáticos conceptuales principales:

*Fisiopatología, Farmacología y Toxicología Veterinaria

*Sanidad Animal y Medicina Preventiva

Director: Dr. Carlos Lanusse

Vicedirector: Dr. Pedro Soto

Teléfono: 0249 438 5841

Página web: http://www.civetan-conicet.gob.ar/

Email: civetan@conicet.gob.ar

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El Instituto Superior de Ingeniería del Software de Tandil (ISISTAN) es una Unidad Ejecutora (UE) de doble dependencia UNCPBA-CONICET, creada en el año 2011.

Ejes temáticos/grupos en base a temas, proyectos y recursos humanos:

– Ingeniería de Software Inteligente

– Sistemas de Recomendación

– Sistemas Inteligentes

– Computación Distribuida y Móvil

– Metodologías y Herramientas para Diseño de Software

Director: Dr. Alejandro Zunino Suarez

Secretaría Administrativa: Patricia Canavello

Teléfonos: 0249 443-9682

Página Web: http://www.isistan.unicen.edu.ar/

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El Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano (INCUAPA) es una Unidad Ejecutora (UE) de doble dependencia UNCPBA-CONICET, creada en el año 2011. Este núcleo estudia desde la arqueología y la paleontología los procesos culturales y ambientales interrelacionados en el contexto del Pleistoceno tardío y Holoceno de la Región Pampeana. Asimismo se incorporaron nuevos proyectos que, desde un abordaje interdisciplinario estudian temáticas relativas a la subdiciplina Arqueología Pública.

Líneas de Investigación:

* Adaptación humana y trayectoria histórica de las poblaciones humanas durante el Pleistoceno final y Holoceno en el área Interserrana.

*Arqueología, Tafonomía y Paleoambiente del curso medio del río Quequén Grande.

*Investigaciones arqueológicas en el valle inferior del Río Colorado, Provincia de Buenos Aires.

*Investigaciones Arqueológicas en la costa Norpatagónica, Golfo San Matías (Río Negro).

*Paisajes ecotonales y paisajes sociales en el centro-sur pampeano. Areas de Lihué Calel, Valles transversales y Bajos sin salida.

*Paleontología, Arqueología, Patrimonio y Sociedad.

*Tafonomía y procesos de formación de sitios en el área Interserrana Bonaerense.

Director: Dr. Gustavo  Politis

Vicedirector: Prof. Lic. Jose L.Prado

Secretaría Administrativa: Yesica Dicandia

Teléfonos: 02293 450-331 (int. 390 )

Web: www.soc.unicen.edu.ar/arqueologia/01-incuapa.htm

Email: incuapa@soc.unicen.edu.ar / gpolitis@museo.fcnym.unlp.edu.ar

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El Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales (IGEHCS) es una unidad ejecutora de doble dependencia UNCPBA CONICET,  creada a mediados del 2012.

La producción del IGEHCS se estructura en torno a seis líneas de investigación principales:

*Geografía del Bienestar y condiciones de vida en la Argentina. Configuración de ciudades y regiones (1991-2010).

*División territorial del Trabajo y producción del espacio en ciudades de Argentina.

*Análisis de conflictos ambientales a distintas escalas. Aportes para la construcción de sustentabilidad.

*Población y Sociedad en la Argentina Aluvional.

*Actores, ideas y proyectos políticos en la Argentina contemporánea.

*Cultura, sociedad y transgresión en contextos urbanos.

Director: Dr. Hernán Otero

Vicedirector: Dr. Guillermo  Velázquez

Secretaría Administrativa: Marisol García

Teléfonos: 0249 444-5683

Web: http://www.igehcs-conicet.gob.ar//

Email: hernan.otero@speedy.com.ar

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El Instituto de Hidrología de Llanuras «Dr. Eduardo Jorge Usunoff» (IHLLA) es un centro de investigación y servicios de triple dependencia (Comisión de Investigaciones Científica de la Prov. de Bs. As. -CIC-, Universidad Nacional del Centro de la Prov. de Bs. As. -UNCPBA- y CONICET). Sus objetivos son realizar investigación, transferencia, innovación, docencia y consultoría en Recursos Hídricos.

Recientemente el IHLLA fue reconvertido en una Unidad Ejecutora de triple dependencia (CONICET, CICPBA; UNCPBA, Resolución CONICET Nº 3748 del 4/12/2017) mediante acuerdo de las partes.

El IHLLA tiene una tradición de más de 30 años en investigaciones hidrológicas en llanuras de la provincia de Buenos Aires, y desde 2003 fue declarado como Centro de Referencia en Hidrología de Llanuras para América Latina y el Caribe por el Programa Hidrológico Internacional de UNESCO.

Director: Dr. Luis Sebastián Vives

Vicedirector: Dr. Fabio Peluso

República de Italia 780

C.C. 47 (B7300) Azul,

Buenos Aires, Argentina

Tel/Fax: +54 2281 432666

info@ihlla.org.ar

Belén Blois - Estudio Inmobiliario - Constitución 651 - Tandil - Tel.: 249 468 1897

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