“El debate hacia el futuro, es saber cuál es la ‘dosis’ de actividad física para cada persona”
Martes 14 de Agosto de 2018 | 11:22 |
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“El debate hacia el futuro, es saber cuál es la ‘dosis’ de actividad física para cada persona”

ENTREVISTAS

El Dr. Luis Cicco es un reconocido cardiólogo de nuestro medio, con una fuerte actividad en la difusión de medidas preventivas sobre salud cardiovascular. Miembro de la Clínica del Corazón de Tandil, puntualiza en la importancia de los controles médicos a la hora de encarar y desarrollar una actividad deportiva, a cualquier edad, aunque poniendo más énfasis en “los mayores de 40”.

Por Mariano López Guerrero (marianolopezguerrero@gmail.com)

A partir del sorpresivo fallecimiento de un corredor de apenas 40 años en la prueba de aventura “Héroes”, que tuvo lugar en Necochea el pasado 18 de febrero, ABCHoy consultó al Dr. Cicco en relación a las precauciones que se deben tener en cuenta, desde el punto de vista médico, al desarrollar una actividad deportiva, especialmente en el segmento adulto.

La vinculación de personas con prácticas deportivas en edades avanzadas, es un cambio cultural en auge, que se relaciona con la necesidad de una idea de “vida sana”, que en algunos casos puede trastocar hacia comportamientos nocivos o imprudentes respecto del propio organismo.


 

La mayoría de los casos de ocurrencia de fallecimientos durante prácticas deportivas, se asocian a la denominada “muerte súbita”. Al respecto, Cicco detalla: “La probabilidad de la muerte súbita, es baja. Una muerte súbita es un episodio que viene de forma repentina y cuando pasa eso, para la gente es lo mismo si ve morir a un chico, a un señor mayor de 50 años o a uno de 80. Sin embargo, no es todo lo mismo. Esa es la forma común de terminar, y te parece que como terminan igual, con un evento repentino, todo lo que viene atrás, es lo mismo. Y no. La muerte súbita tiene baja probabilidad, de una cada cien mil habitantes, poco más o poco menos. Lo que pasa es que cuando sucede con un chico sano, que está corriendo, es una catástrofe. La muerte súbita es el evento final de muchas cosas o enfermedades. Y ahí, hay que diferenciar si ocurre antes de los 40 años, o después de los 40 años”.

 

Es tema de debate hoy en los Congresos de Cardiología, cuánto es lo saludable y cuánto supera ese límite. Abre un gran interrogante y aún no está resuelto.

 

-¿Por qué?

-Porque antes de los 40 años tenés que pensar que cuando se da, por lo general viene asociada a una enfermedad de base, en el corazón, que todavía no se diagnosticó, que pueden estar dentro de las fáciles de ver; o enfermedades mucho más chiquitas, más finitas, que están muy escondidas, muy difíciles de advertir y que son de muy baja prevalencia. Pasados los 40 años, vienen todas las enfermedades de las arterias coronarias tapadas, que es lo que tenemos la mayoría de los mortales que nunca se controlaron, que tiene colesterol elevado y que son sedentarios. Se empiezan a tapar las arterias y si un día, lo expusiste a un evento de mayor demanda, pueden ponerse de manifiesto mucho más. Eso, ya es algo adquirido con la vida y con muchísima más prevalencia. La enfermedad coronaria, es de altísima prevalencia en el hombre después de los 45 años y en la mujer después de los 55.

 

-Es decir, que más allá de querer realizar un deporte o no, en esa edad se impone la visita al médico.

-Es lo primero que hay que hacer. Una evaluación de un médico idóneo. Uno piensa en un cardiólogo, pero también puede ser un muy buen clínico. Alguien avezado en este tema. Evitar estos episodios es muy difícil, pero si se puede disminuir la probabilidad. Cuando uno pasa delante de un cardiólogo, solo con examinar tu historia, haciéndote algunas preguntas, apoyándote un estetoscopio y escuchando tu corazón y un electrocardiograma, con esas tres cosas, tenemos casi toda la información que nos puede decir que esa persona puede pasar por un riesgo aumentado de tener un episodio vascular en su vida cotidiana o en un evento deportivo. Si encontramos algo ahí, nos obliga a seguir buscando con estudios más profundos. Pero lo más importante, lo que más puede frenar el riesgo de una muerte súbita, es la presencia ante el cardiólogo, porque si un paciente me dice que su padre o su tío, tuvieron un evento súbito; o si de chiquito le dijeron que tenía un soplo, muchas veces, en ese filtro, encontramos los riesgos.

-¿Que se amplían a mayor edad?

-Como te dije antes, después de los 40 años, hay ciertos riesgos cardiovasculares, porque tiene presión, porque tiene diabetes, porque tiene colesterol. La cosa cambia. Ya no estás buscando una aguja en el pajar, sino que hay un mayor riesgo de tener una enfermedad coronaria, que son muchísimos. Con ese paciente, te pones en búsqueda de poder determinar si está en condiciones de hacer alguna actividad física y qué tipo de actividad física.

 

Cuando los cardiólogos le pedimos a la gente que haga actividad física, lo que estamos queriendo, es volver a ese modelo para el que estamos genéticamente preparados.

 

-¿Y en esos casos, cómo aconsejaría acercarse al deporte?

-Un ejemplo. El otro día, tuve que dar una charla sobre triatlón y el riesgo de muerte. Uno piensa que el mayor riesgo está en las grandes distancias, sin embargo, los mayores riesgos aparecieron cuando empezaron a acortar las distancias y se empezaron a anotar todos. ¿Qué paso? Se metió a hacer ese deporte, gente no preparada. Y corren más riesgo los menos entrenados, que se subieron al deporte porque estuvo de moda y no se controlaron.

 

-Bueno, en ese punto, hay una movida cada vez más grande de gente que sale a caminar o a correr, muchas veces sin controlarse previamente y supone que la actividad física “per se”, es siempre buena. ¿Es así?

-Tiene que haber una evaluación con el médico. Y que éste pueda correlacionar tu necesidad y tu deseo, con lo que es mejor para vos. El debate hacia el futuro, es cuál es la “dosis” de actividad física para cada persona, para obtener un resultado de salud. Hace 6 millones de años, caminábamos 60 kilómetros para poder comer. Y probablemente, para ese tipo de acciones, con intensidades bajas a moderadas, con distancias controladas, es para lo que estamos genéticamente preparados. Es un tema de debate hoy en los Congresos de Cardiología, cuánto es lo saludable y cuánto supera ese límite. Es un tema que abre un gran interrogante y que no está resuelto. Ahora, lo primero que digo, es que hay salir del sedentarismo y que Sí a la actividad física y también a la motivación, que podrían ser las competencias. El tema es hasta dónde.

-Hay carreras que proponen un nivel de exigencia muy fuerte, que tal vez no están digamos, “asesoradas” por algún médico.

-Las pruebas largas, son siempre cada vez más riesgosas al final, porque es dónde venís con más deshidratación, con más calor, con más sobrecarga del aparato cardiovascular y es donde puede sobrevenir un evento. Cada disciplina tiene su riesgo, pero un tema que para mí es un gran debate hacia el futuro, es cómo tenemos que evaluar y hasta dónde tenemos que permitir, hasta dónde es lo “sano” cardiovascularmente, contra ponerte en riesgo. Eso todavía está abierto. No hay un veredicto final.

-Bueno, pero no hay médico que no te sugiera que hagas alguna actividad física.

-Cuando los cardiólogos le pedimos a la gente que haga actividad física, lo que estamos queriendo, es volver a ese modelo de actividad física para el que estamos genéticamente preparados. La actividad física es igual a salud arterial, porque el roce de la sangre, sobre la arteria, fabrica más óxido nítrico, disminución del perfil de colesterol, mejoría de endorfinas, un montón de beneficios; pero pasado determinado nivel, aparecen otros resultados, que la medicina sigue analizando. El otro día charlé con un colega que me decía que no tiene ninguna duda que los “adictos a la resistencia”, terminan teniendo cambios en la morfología del corazón, que les puede resultar perjudicial.

-Hay un tema cultural que ha modificado esos comportamientos también.

-Hay toda una industria detrás. De vender artículos deportivos, por ejemplo. Una movida muy grande. Muchas motivaciones, estímulos…

-Pero además hay un mensaje sobre el desafío a los límites físicos que es peligroso, ¿no?

-Es así. Yo creo que el mensaje debe ser “Vení a Divertirte”, “No superes tu límite”, etc. Siempre hay que hacer lo que estamos preparados. Y “marketinear” eso. El objetivo final debe ser un mensaje de divertirse y ser más sano, no que te rompas ni te mueras. Lo que pasa es que aparecen los cardiólogos diciendo que es bueno hacer actividad física, pero lo que nunca supimos, es el límite. “Sos de hierro”, “Sos de piedra”, es peligroso vender eso.

-También es cierto que estos casos de muertes en eventos deportivos son muy esporádicos.

-Es cierto. Habiendo tanta gente que participa y tal vez no está preparada, muere uno cada tanto. Pero ese uno, es una bomba, porque es un tipo joven que está haciendo algo sano. El impacto que causa es terrible. Porque es una muerte que no estamos esperando.

 

Si alguien llega a una carrera deshidratado, desnutrido, mal dormido, estimulado con alguna sustancia, etc., está fuera de nuestro alcance y entra en la responsabilidad de cada uno sobre sí mismo.

 

-¿Considera suficiente presentar un certificado médico en una carrera como aval de participación?

-A veces un apto físico pasa por cualquier lado, lo hacen de cualquier manera, lo firma algún médico amigo… Un certificado médico tiene que ser una evaluación. Pero el punto es cuál es el objetivo para un organizador, de que se haga un apto médico. ¿Están pensando en qué parte del proceso? ¿En la salud, en la seguridad económica? ¿En el riesgo de muerte súbita? Un apto médico debería tener estas cosas básicas que digo, una consulta sobre antecedentes familiares de muerte súbita, un electro y estetoscopio, con eso alcanza. Sin embargo, a veces, por edad, tenemos que dar un paso más y pedir ergometrías y otros estudios y chocamos con las obras sociales que no los autorizan. Ese es otro gran debate. Porque por un lado, entidades te piden que hagas evaluaciones, que hagas controles médicos y cuando pedís los estudios, te dicen que para certificados deportivos no se autorizan. Entonces pongámonos de acuerdo. Organizan un evento, a veces auspiciados por obras sociales, piden estudios médicos, pero después cuando los pedimos, nos dicen que no. Ahí se mezclan otros intereses. Pasó en el rugby, cuando se pidió una batería de estudios que consideraban necesarios para la práctica de ese deporte, y se chocaron con las obras sociales que dijeron que esos estudios no los iban a cubrir para controles deportivos. Y en el medio, está la gente.

 

Y otra cosa, cuando los médicos emitimos un certificado, ponemos que “al momento de la evaluación, no encuentro impedimento para tal actividad física”. Pero si esa persona, llegó a la carrera deshidratado, desnutrido, mal dormido, estimulado con alguna sustancia, etc., eso está fuera de nuestro alcance y entra en lo que es la responsabilidad de cada uno sobre sí mismo. Pero cuando llegás a ese punto, perdiste todo el norte, porque por ganar un sandwich y una coca, ponés en riesgo la salud.

 

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