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Comunidades Indígenas del Sur: Un Punteo Histórico

Las comunidades indígenas están integradas por personas en su tiempo y en su espacio. Nos equivocamos si las pensamos como esencias atemporales, fuera de los siglos y de los acontecimientos históricos. 

Por: Dra. María E. Argeri

 

-En tiempos de la Independencia los indígenas del Sur pelearon mayoritariamente por el Rey. Unos pocos al lado de San Martín y los libertadores.

-En tiempos de las luchas civiles, unos peleaban junto a los Unitarios  y otros junto a los Federales.

-En tiempos de organización de las Estados Nacionales unos decían ser argentinos, otros ser chilenos. Los caciques habían comprendido que, pertenecer a uno y otro Estado, no se trataba de raza sino de decisión política. (Esto mismo es lo que hoy no se entiende).

-Cuando se organizó la guardia nacional primero y después el ejército fueron soldados.

-Cuando la ley 1420 fueron a la escuela, en las mismas condiciones que cualquier otro niño nacido de padres criollos o extranjeros.

-Su condición social mayoritaria ha sido la de campesinos, aunque algunos tempranamente se asentaron en pueblos y ciudades. También han sido artesanos, comerciantes y obreros industriales. En el Sur han sido la mano de obra rural. También obreros del petróleo.

-En el siglo XX eran aliados u opositores a los gobernadores de turno. Si vivían en territorios nacionales no votaban (salvo en municipios) porque allí nadie votaba ni sus autoridades territorianas, ni autoridades nacionales. En cambio si vivían en provincias, sí votaban como cualquier argentino.

-Cuando Perón condujo la Secretaría de Trabajo y Previsión muchos establecieron estrechos vínculos con Perón y con sus delegados ya que se les devolvieron las tierras que, entregadas durante los gobiernos del siglo XX, especialmente durante los años radicales de Yrigoyen y Alvear, habían sido expropiadas por avivados estancieros y bolicheros. 

-Muchos se hicieron peronistas. Pudieron votar después de la provincialización. Para la mayoría de los territorios, la ley de provincialización llegó cuando Perón estaba en el último momento de su segundo gobierno.

-A fines del siglo XX vivieron lo mismo que el resto de los habitantes del país. Militaban en cualquier partido político. Algunos fueron perseguidos. 

-Cuando la lectura de los conflictos sociales se hizo desde los DDHH, los descendientes de antiguas familias indígenas comenzaron a organizarse como “originarios”.

-Han sido y son amigos de unos gobernadores y opositores a otros. Jamás las comunidades han tenido preferencias partidarias compactas. Más aún, la política partidaria se expresa como conflictividad común entre familias de originarios.

-Todos ellos han sido afectados por las mismas crisis y bonanzas económicas que hemos vivido el resto de los habitantes del país. También han recibido el mismo impacto de las tecnologías del siglo XXI. 

-Los descendientes de indígenas tienen una posibilidad constitucional y de derecho civil que no tiene el resto de los colectivos sociales de este país: la obtención de propiedad comunal. 

-Ahora bien, en el Sur no están logrando masivamente la propiedad comunal porque los funcionarios no cumplen con las leyes y porque las tierras fiscales han sido apropiadas por otros. Son reservas mineras y petroleras. Los gobernantes no quieren entregarlas y los “buitres” argentinos y extranjeros ya tienen títulos de propiedad sobre ellas. El camino entonces se torna judicial y político.

-Imperioso es conocer las mutaciones geopolíticas que enmarcan la Patagonia, en otros proyectos que no son los del Estado argentino, y en ese contexto comprender qué está pasando en este mismo momento.

Por todo ello, una mala lectura centrada en una supuesta puja “mapuches vs. tehuelches” es generar incomprensión del pasado y una mala lectura del presente, precisamente porque ni Jones Huala representa a todas las comunidades de originarios del Sur, ni Benetton o Lewis son convidados de piedra ni en la política regional ni en la política argentina. Patagonia, Malvinas y el Territorio antártico conforman una unidad geopolítica con reservas de agua,  minería y petróleo.  

La cuestión del Estado Mapuche planificado, que atraviesa Argentina y Chile, y las pantomimas de Jones Hula diciendo que no se siente “ni chileno, ni argentino”, son todas instancias funcionales para generar confusión y desviar el eje de lo realmente importante, al mismo tiempo que el pueblo argentino graba a fuego en su cabeza que “mapuche no es ni chileno, ni argentino”, desconociendo así la ley vigente que impone nacionalidad argentina a todos los que nacen en el territorio del estado, buques de bandera, embajadas, etcétera  Una muletilla que, puesta en el cóctel de reparto y soberanía sobre la Patagonia, propicia un futuro bastante incierto en medio de la creación de señoríos empresarios que han empezado a tener de hecho soberanía sobre sus propiedades. Lewis y Benetton son casos emblemáticos.

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