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Civalleri: “Para suceder a Lunghi, no creo que haya que llegar a los codazos”

CANDIDATOS

Mario Civalleri, ingeniero de profesión, es uno de los principales funcionarios de la gestión de Miguel Lunghi. Pieza clave del Ejecutivo desde 2003, el actual Jefe de Gabinete siente como “un desafío” su casi segura incursión en el ámbito deliberativo a partir de diciembre. En diálogo con ABCHoy, el radical opina sobre las “posibilidades de la sucesión” y reconoce que para esta contienda, el espacio debió cambiar la infalible estrategia vecinalista de siempre.

Por Mariano López Guerrero (marianolopezguerrero@gmail.com)

 

-¿Te tuvieron que convencer de dejar el Ejecutivo para pasar al Concejo Deliberante?

-Puede parecer una respuesta remanida, pero cuando uno forma parte de un proceso que es largo, en el que tuve tres períodos completos como Secretario de Obras Públicas y los últimos dos como Jefe de Gabinete, se es parte de un equipo y las decisiones no siempre pasan por miradas personales. Uno tiene que jugar en el lugar que al equipo más le conviene. Cuando se empezaron a definir las candidaturas, yo era uno de los que tenía el perfil que se consideró que representaba al gobierno. Tengo una de las trayectorias más largas y una identificación clara con el gobierno y con toda la obra de transformación de Tandil que venimos realizando.

-Pero… ¿Es algo que te resulta interesante? Porque el Concejo es otra cosa…

-Es un desafío para mí. Claramente. Trataré de ver cómo se pueden generar, desde el Legislativo, determinados instrumentos que permitan que el Intendente pueda desarrollar lo que falta para completar la transformación de Tandil. Va a ser una experiencia nueva, a la que trataré de adaptarme, pero creo que podré aportar mi experiencia.

 

Yo no sé si hay heridas internas en la UCR. Hay gente que evidentemente tiene miradas distintas de una misma cuestión.

 

 

-¿Para Lunghi siempre fuiste vos el elegido para encabezar esta lista?

-Creo que Miguel tuvo dudas. No tanto como me dijo al final respecto de que consideraba que yo podía hacer un buen papel, tanto desde el punto de vista electoral como legislativo, porque estamos muy acostumbrados a trabajar juntos y supongo que él confía en mi estilo y mi forma de trabajar. Es probable que haya tenido dudas. Tuvimos algunas charlas previas en las cuales él me preguntó, hace algunos meses, qué era lo que yo quería hacer. Miguel es muy respetuoso y muy generoso en ese aspecto y trata que la gente de su equipo se sienta cómoda. Además, para algunos que ya tenemos alguna trayectoria a su lado, supongo que él debe interpretar que tenemos derecho a poder elegir. Pero yo lo liberé de eso y me liberé yo mismo de la decisión. No quise participar de las charlas en las que se definieran las candidaturas y simplemente me puse a disposición. Y le aconsejé al Intendente que hablara con los demás referentes del equipo y que lo que se decidiera, para mí iba a estar bien. La verdad que hoy, estoy muy entusiasmado, más allá de que no es una cosa que uno buscó, porque por ahí hay gente que busca un lugar para mostrarse o para poder sumarse, no fue mi caso, pero debo decir que estoy satisfecho y entusiasmado. Tengo una adrenalina bastante especial.

 

LA POLÉMICA POR EL ARMADO

 

-Supongo que estás conforme con la lista que te secunda, pero, ¿Seguís pensando que haber dejado al PRO afuera consolida Cambiemos?

-Sí, estoy conforme con la lista, claro. Pero hay que analizar cómo se desarrollaron los hechos. Nosotros lo definimos hace tres meses. En una asamblea se decidió ir con lista propia, para confrontar con las demás fuerzas políticas. Esta fue una decisión unilateral del radicalismo, donde se consideró que eso era lo más apropiado. Lo que vino después, fue un hecho que escapa a la decisión autónoma del radicalismo, porque que no hubiera competencia interna en las PASO no dependió del radicalismo, fue una decisión de las demás fuerzas de no presentarse. Pero después de lo refrendado en asamblea, me parece que no había mucho más que hablar. Igualmente va a haber espacios donde nosotros vamos a tratar de consolidar a Cambiemos, porque es verdad que también hay figuras interesantes en el resto de las fuerzas y se pueden sumar al trabajo.

 

-En otros lugares sí van juntos la UCR y el PRO…

-Es cierto, pero también es verdad que en esos casos, Cambiemos llegó como Frente al gobierno en el 2015. Hubo una integración previa en muchos distritos, en los que las fuerzas se unieron y ganaron. En esos casos, por ahí es mucho más sencillo. En nuestro caso era diferente, porque el gobierno lleva mucho tiempo, es reconocido por toda la ciudadanía y es bastante más difícil integrar. Y además, hay muchos más actores dentro del radicalismo que tenían ambiciones de estar y participar y era difícil negociar espacios.

 

Por supuesto que en términos personales, podría tener vocación de postularme para gobernar la ciudad. Para cualquiera sería un orgullo.

 

-¿Y las heridas internas? ¿Cómo las van a resolver?

-Yo no sé si hay heridas. Hay gente que evidentemente tiene miradas distintas de una misma cuestión. Es cierto que hay compañeros de ruta que visualizaban que había que tener un gesto de integración y otros, en forma mayoritaria, pensábamos que no, y que había que ir a una PASO, como hemos hecho en anteriores alianzas. Siempre hemos competido con lista propia. Entonces, más allá de que esa mirada es diferente, no creo que sea diferente respecto del objetivo. Yo, en particular, creo que Cambiemos fue una alianza que le permitió a los argentinos tener una alternativa electoral, cerrar un ciclo e iniciar otro, con una mirada distinta. Yo estoy cómodo ahí. La lista propia del radicalismo no quiere decir que haya una actitud petardista respecto de Cambiemos. Estoy convencido de que el espacio se debe afianzar y todos tenemos que trabajar en Tandil para ser la opción más votada y para ayudar a consolidar a los gobiernos de (Mauricio) Macri y (María Eugenia) Vidal.

 

 

LA SUCESIÓN

 

-Tu nombre siempre forma parte de la, digamos, “rosca política” respecto de la sucesión de Lunghi. ¿Aceptas estar en esa consideración?

-En primer lugar, reconozco que hay varios nombres que están en el tapete. Tal vez por el hecho de participar con cierto protagonismo en algunos sectores de la gestión. Tal el caso de Matías Civale, de Juan Pablo Frolik, o Marcos Nicolini o el mío propio. Y es bueno que el espacio tenga nombres para eventualmente encarar la sucesión. Por supuesto que en términos personales, como cualquiera de los nombrados, podríamos tener vocación de asumir esa responsabilidad y postularnos para gobernar la ciudad. Para cualquiera sería un orgullo. Lo que sí hay, son diferentes miradas y yo creo que estamos en medio de un proceso y que nunca vale la pena en política, anticiparse demasiado. Lo que nos separa de acá al 2019 es una eternidad y más allá de que mi nombre esté inscripto en esa lista, creo que hay que esperar. Como dijo Lunghi, esperar a 2018, coincido con él, para tener un panorama y ver cómo componemos el espacio, sin peleas. No creo que uno deba llegar a los codazos. En el momento oportuno se verá quién es el mejor posicionado y el que concita las mejores expectativas tanto hacia adentro del partido, como para afuera y ese será el que va a representar al conjunto.

 

Yo lo liberé a Miguel y me liberé yo mismo de la decisión. No quise participar de las charlas en las que se definieran las candidaturas y simplemente me puse a disposición.

 

-¿Cómo pensaron la campaña, teniendo en cuenta que antes trabajaron fuerte el corte de boleta y por primera vez ustedes también son oficialismo en nación y provincia?

-Nosotros formamos parte del espacio del gobierno a nivel nacional y provincial y obviamente vamos a trabajar para hacer el mejor aporte desde Tandil, para que nos vaya muy bien acá y para que le vaya bien a Cambiemos a todo nivel. Para las legislativas, la vocación por el corte de boletas disminuye y no vamos a trabajar con una actitud, como en otros momentos, en los que sí generábamos opciones. En otras elecciones, teníamos una boleta que a niveles nacional y provincial competía con el oficialismo, y tratábamos de preservar el espacio de poder en el cuál podíamos actuar, que era el local. Repartíamos nuestra boleta. Pero sabíamos que había mucha gente que veía bien el corte de boleta y hasta nos han pedido que les ayudáramos a componer un voto. En esta ocasión creo que es diferente y nosotros vamos a trabajar intensamente, para tratar de llevar para arriba toda la boleta. Uno sabe que en general, las boletas las traccionan las puntas, así que nosotros trataremos que el que nos vote, vote la boleta completa.

 

LOS PRINCIPALES PROBLEMAS

 

-Los niveles de aceptación de la gestión son altos, según los sondeos y en general, Tandil los avala con el voto. Pero también hay cada vez más vecinos enojados. ¿Cuáles son las principales quejas que recoges?

-Hay problemáticas de nivel general, a las cuáles Tandil no escapa, como la falta de trabajo, las dificultades en el acceso a la vivienda. Son situaciones globales. A veces hay cosas que no están en manos del gobierno local poder resolver. Pero hay otras que sí. Nosotros sabemos que a nivel local, la falta de seguridad es un tema que encabeza las preocupaciones de los vecinos y más allá de que en los últimos meses se ha estabilizado bastante y se está haciendo un muy buen trabajo, es un tema que nos entra por todos lados. Uno prende la tele a la noche y se impregna de una sensación complicada y más allá de que Tandil no tenga los parámetros de otros lugares, cada hecho puntual, repercute de la misma manera. También está la cuestión del trabajo. Por suerte la ciudad tiene una economía bastante diversa donde hay actividades que han generado el reemplazo de la merma de otras. Pero también estamos pensando en mecanismos de primer empleo más agresivos del que ya tenemos. Esos son dos temas muy presentes. Además de la infraestructura, por supuesto.

 

En otras elecciones, teníamos una boleta que a niveles nacional y provincial competía con el oficialismo, y tratábamos de preservar el espacio de poder en el cuál podíamos actuar.

 

 

-Las puteadas de la gente hoy están puestas en el pavimento. Está destrozado en su mayoría…

-El pavimento urbano es el patrimonio más caro que tiene una ciudad. Una cuadra sale un millón y pico de pesos y basta calcular la cantidad de cuadras que hay, para entender lo que significa reponer y actualizar ese patrimonio. Nosotros en el año 2008 pusimos en marcha un plan de repavimentación, a través del cobro de una tasa especial, que nos permitió ejecutar desde ese momento hasta ahora, unas 250 cuadras. El ritmo de ejecución no fue el suficiente para controlar el estado de pavimentos que en promedio de la ciudad, tienen 40 o 50 años y claramente están vencidos. Hemos hecho algunos intentos, porque uno de nuestros objetivos es la creación de una empresa pavimentadora municipal, que es uno de los proyectos que propusimos, cuando impulsamos la venta del predio de Vialidad para el Centro de Convenciones. Lamentablemente, en estos meses hubo lluvias, anegamientos e inundaciones que contribuyeron mucho al deterioro del pavimento. Hemos lanzado una campaña más agresiva, porque hay tres cuadrillas propias y una tercerizada, trabajando en el tema del bacheo, para tratar de controlarlo y vamos a tratar de generar un programa para revertir el tema de forma definitiva. Lamentablemente, es imposible una solución inmediata para todos los pavimentos de Tandil y ahora estamos en la coyuntura de trabajar en el bacheo y en buscar soluciones de fondo. El mismo Intendente reconoció el problema y tomó la iniciativa para trabajar fuertemente en ello. Vamos a ver si podemos empatar el partido y si podemos ganarlo de acá a tres o cuatro años, cuando logremos constituir la empresa de pavimento, que nos permita un desarrollo más agresivo.

-¿Qué información manejan respecto de los sectores que mayoritariamente los apoyan?

-En general, los sondeos dan que hay un nivel muy fuerte de adhesión al gobierno de los 40 y pico de años para arriba. Y no estamos mal en los sectores más jóvenes. Tenemos un nivel más que aceptable. Y después si hay algunos matices respecto de que tenemos más apoyo del padrón femenino que el masculino. Se nota un apoyo mayor. Y también estamos bien en los niveles educativos medios y altos. Son nuestros puntos más fuertes. De todas maneras, para ganar una elección, necesitás que te vote gente de todos los sectores. Pero hay franjas socioeconómicas bajas que tienen un acompañamiento fuerte a nuestro gobierno. Ahí se nota mucho el trabajo local que se ha llevado a cabo desde la inversión pública y el trabajo de la Secretaría de Desarrollo Social y su política de descentralización.

-En las legislativas se juega mucho la cantidad de concejales y para ustedes siempre parece fundamental mantener la mayoría. ¿No se puede gobernar sin ella?

-Siempre se puede gobernar. A nosotros no tocó en una parte de nuestro gobierno, por un problema interno del radicalismo, dentro del bloque, quedarnos sin mayoría. De hecho, gobernamos dos años sin presupuesto, trabajando con presupuesto prorrogado. Creo que siempre se puede gobernar y aparte, este es un gobierno con un Intendente con mucha fuerza y tiene un respaldo muy grande de la gente, con lo cual, más allá de que uno pueda no tener mayoría en el Concejo, se puede avanzar. Y actualmente nosotros estamos en un esquema de paridad y casi todas las ordenanzas salen por consenso. Hay que trabajar en ese camino, generar consensos y tratar de utilizar lo menos posible la mayoría, que debe quedar reservada para dirimir aquellas cuestiones en las cuales no hay acuerdos.

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