Lunes 22 de Enero de 2018 | 21:5 |
Una empresa de OSDE - Binaria Seguros, Seguro de vida, Seguro con ahorro, Seguro Empresas

Óptica Santa Lucía - Rodríguez 674 - Tel.: (0249) 442-4453 - Tandil



Marcela Guerrero: “Hay problemas con las lluvias por lo que se construye en las sierras y también en el centro”

ENTREVISTAS

Marcela Guerrero es Profesora y Licenciada en Geografía, Master en Economía Ecológica y Gestión Ambiental, Master en Gestión Ambiental del Desarrollo Urbano y Master en Formación Ambiental. Actualmente, dirige el Centro de Investigaciones y Estudios Ambientales (CINEA), dependiente de la Universidad Nacional del Centro.

Por Mariano López Guerrero (marianolopezguerrero@gmail.com)

En una charla con ABCHoy abordó algunas cuestiones que tienen que ver con la situación medioambiental de Tandil, en función de algunas problemáticas que han formado parte del debate en el último tiempo.

- Ustedes como CINEA, ¿tienen un diagnóstico general de la situación ambiental de Tandil?


- Uno solo no hay. En realidad, nosotros hemos abordado distintos problemas y en la mayoría de los casos, tratamos de que el abordaje sea con una mirada interdisciplinaria. También es cierto que a veces hay limitaciones y no se encuentra una sola respuesta a los problemas. A veces las respuestas no son ‘sí’ o ‘no’. Y un ejemplo podría ser el caso de la termoeléctrica. Porque realmente no son problemas a los que uno pueda responder sí o no. En ese caso, el tema es ver qué tipo de energía se va a producir, dónde se va a instalar, con qué características, qué tipo de combustible, cuánta gente va a abastecer, etc., etc. Respecto de todo eso, no había datos y se nos pedía una opinión sin que se conociera la información. No se sabía muy bien dónde se iba a instalar, con qué emisiones...

 

Uno podría decir que la solución sería separar los residuos en origen. Pero, ¿la sociedad de Tandil está preparada para separar en origen?

 

- Pero se decía que había una evaluación de impacto ambiental

- Y si había una evaluación de impacto ambiental, yo no la vi. Por eso digo que hay que ser más cauto, porque, primero, no hay que generar pánico en la gente sobre determinados temas; segundo, a veces pasa que científicamente hay una manera que es la mejor, pero socialmente no es la más aceptada. Entonces, uno puede llegar a pensar de una forma y no ser la mejor. Y además, hay que tener en cuenta que el problema energético, no es un problema de Tandil, sino nacional. Y debería analizarse en ese contexto. La matriz energética argentina tiene un 6% nuclear, después mayoritariamente es termoeléctrica, las renovables no sé si ocupan el 0,4% y la hidrológica está saturada porque no hay capacidad hídrica en el territorio para seguir haciendo más centrales. Entonces, ¿qué posibilidades energéticas tenemos? Hay que equilibrar y para eso tenés que tener un plan estratégico nacional.

 

- ¿Es decir, que no se puede afirmar que una termoeléctrica sea nociva per se?

- Lo que yo creo es que primero hay que saber cuál es el proyecto y qué características tiene. Porque todas las energías tienen sus pro y sus contras. Un parque eólico, por ejemplo, tiene impacto sobre el paisaje. Hay que considerar todo el contexto y después tomar decisiones. Yo no estoy diciendo que estoy a favor de una termoeléctrica, sino que preferí no opinar en su momento, al no tener datos concretos. Como institución no podíamos decir si esto era bueno o malo, independientemente de nuestra opinión personal.

- ¿El Municipio los podría haber consultado por este tema?

- Nosotros hemos trabajado para el Municipio e incluso también para empresas privadas. Pero siempre sobre la base de tener información. Si no, no es científicamente válido.

- ¿Cambia mucho que se instale en Barker y no en Tandil?

- No lo sé. Creo que los contextos son distintos. Vuelvo a preguntar, ¿Dónde? ¿A qué distancia de la gente?, Con qué emisiones?, ¿Con qué tecnología? También es cierto que a veces, la gente entiende cosas que no son. Y pongo siempre el ejemplo de Thyssen, que es una empresa que fabrica caños y se quiso instalar acá y se fue a Saladillo. ¿Por qué? Porque acá se entendió que hacía PCV y era PVC. Y entonces hubo una reacción y bueno, se fueron a otro lado. Y eso tiene que ver con los discursos y cómo se manejan políticamente los temas. Pero nosotros, como CINEA, salimos a responder cuando hay datos, sino es muy difícil.

 

 

RESIDUOS

 

- ¿Hay algún tema en el que exista una especie de ‘emergencia ambiental’ en Tandil?

- Bueno, el tema de residuos es una problemática que es importante. Ahora se hizo un tercer muestreo, porque lo que no había, era datos reales sobre cantidad y composición de los residuos y a partir del año pasado, se empezó a hacer un relevamiento casi casa por casa, tratando de identificar cómo se compone el residuo. La finalidad es ver cuál es la mejor manera de gestionar, porque si en esa fracción, lo orgánico cumple un papel importante, probablemente las soluciones vengan del lado del compostaje. Pero si la composición es diferente, habrá que ver cuál es la mejor gestión. Para poder recomendar hay que conocer. El Municipio entendió que ese era un tema a relevar.

 

Hay una ordenación que establece límites a la construcción y si alguien construye dónde no está permitido, ¿dónde está la autoridad de control?

 

- No hace mucho, surgió una polémica respecto del relleno sanitario. ¿Es esa la mejor manera que tiene Tandil de gestionar sus residuos? ¿No se puede hacer otra cosa?

- Siempre se puede hacer otra cosa. Nosotros creemos que lo primero que hay que hacer es generar ese dato que se está relevando y con esa información, ver cuál es la realidad de Tandil y gestionar el mejor sistema integral de residuos que se pueda aplicar en Tandil. Porque por ejemplo, si uno analiza Mar del Plata, que una vez nos tocó estudiar la situación allá, uno de los grandes productores de residuos orgánicos son las conserveras de pescado. Nosotros no tenemos ese problema. Pero probablemente tengamos otros residuos que tal vez sean peores, como por ejemplo, las arenas de moldeo. Por eso, no se puede poner el mismo sistema de gestión en Mar del Plata que en Tandil, porque son dos realidades distintas. Nosotros estamos analizando cuál sería el mejor sistema para Tandil y el tema es que después, el Municipio lo acepte. Porque después hay un proceso que tiene que ver con la financiación y que se pueda implementar. Y también es importante, que pueda ser socialmente aceptado.

- Claro. Es importante que la gente esté de acuerdo para que un sistema funcione.

- Por ejemplo. Uno podría decir que la solución sería separar los residuos en origen. Pero, ¿la sociedad de Tandil está preparada para separar en origen? Porque si no, vas a hacer toda una inversión, que va a fracasar. Tal vez la gente necesita un paso previo, que es consensuar que esa es efectivamente la mejor forma para Tandil. Lo que ha funcionado en otra ciudad, a lo mejor no funciona para otra.

 

Toda la ciudad está sobre el entubamiento. El reglamento de Hidráulica no se respetó. Y ahí… ¿quién tiene que intervenir?

 

- ¿Hay una solución para la problemática de la basura?

- La mejor solución es reducir la cantidad de residuos que se generan. Es un tema de consumo. Cuando yo era chica las botellas se reciclaban. El almacenero te daba papel de diario con la mercadería. Y en vez de reducir los residuos, cada vez generamos más. Yo creo que el problema está más ahí, que en ver qué hacemos después con la basura.

 

-¿Hay otros temas que preocupen?

- Se está haciendo un estudio sobre contaminación atmosférica. Sobre todo, vinculado al transporte automotor. De todas maneras, la contaminación atmosférica no es tan importante porque por las características climáticas de esta región, hay gran movilidad. Pero en determinados momentos y en determinados lugares de la ciudad, puede que sea importante. Por eso se está midiendo, para poder decidir si hay que tomar alguna medida o no.

Y hay problemas respecto del uso del suelo. Por ejemplo, el año pasado hubo una audiencia pública por los terrenos de Segurola en la zona de Don Bosco. En definitiva, la cuestión es política, porque hay una incompatibilidad entre lo que dice el Plan de Ordenamiento Territorial y la ley de Paisaje Protegido, que es posterior y que dice que en esa zona, no se puede construir. Y las excepciones las tiene que decidir el Municipio.

Finalmente, nosotros podemos decir por dónde podría ir la solución, aunque después, la decisión es política.

 

 

SIERRAS Y LLUVIAS

 

- La Asamblea por las Sierras asegura que se sacó la explotación minera para favorecer la explotación inmobiliaria…

- Lo que pasa es que el territorio se construye a partir de los juegos de intereses de diferentes actores. En la historia de la ciudad, incluso antes de la ley de Paisaje Protegido, los agentes inmobiliarios, las asociaciones vecinales, han ido planteando cuáles son sus intereses y en función de eso, se va construyendo el territorio. Un ejemplo: desde el año 51 hasta el 58, que se firmó la construcción del dique, había por lo menos cinco sociedades de fomento barriales que se reunían semanalmente para reclamar que había que hacer un dique. Esos actores, decían que la única forma de solucionar el tema de las inundaciones era esa. Entonces, como no se destinaban los fondos, en el 58 fueron a tocarle la puerta a Frondizi, para reclamarle el dique. Es decir, los diferentes actores de una sociedad, que no siempre son los mismos y que cumplen diferentes funciones, van determinando para dónde va el desarrollo urbano de la ciudad. El territorio que tenemos hoy, es una construcción histórica, donde hay decisiones políticas. Y hoy, en Tandil en particular, la especulación inmobiliaria se ve favorecida porque los precios de los terrenos son muy favorables. Eso trae demanda y si hay dinero, hay oferta. El tema en ese escenario, es ver qué hace el Municipio en ese juego. Hay una ordenación que establece límites a la construcción y si alguien construye dónde no está permitido, ¿dónde está la autoridad de control?

- ¿Hay una relación directa, como se cree, entre esas construcciones y el hecho de que Tandil se inunde?

- Tandil se inundó siempre. Pero ahora pasan varias cosas, porque nunca un problema de este tipo ocurre por una sola variable. En este último episodio, era invierno, el nivel freático está muy alto, con poca capacidad de infiltración; hay densificación urbana, porque ya casi no hay corazones de manzana, que antes favorecían que el agua fuera absorbida por la tierra, en vez de irse directo al entubamiento. Todas las edificaciones que se hicieron en el centro, colectan el agua y la mandan al entubamiento. Entonces, el sistema que antes juntaba solo el agua de la sierra, ahora junta lo de la calle y de los corazones de manzana y de toda la edificaciones. No es solo un problema de la construcción en las sierras, sino también de la construcción en el centro, que se densificó mucho. Si uno tuviera que medir la superficie construida hoy y la construida hace 30 años, se vería cómo ha aumentado. Eso es un gran colector de agua, que envía de forma directa al arroyo.

 

Nosotros estamos analizando cuál sería el mejor sistema de gestión de residuos para Tandil y el tema es que después, el Municipio lo acepte.

 

- ¿La infraestructura quedó obsoleta?

- Y, los entubamientos son de la década del 70 uno; y del 80, el otro. Se proyectaron, pero Tandil ha tenido un crecimiento por encima del promedio de ciudades similares a nivel regional y nacional. Eso también ha influido y no fue considerado. Hay otros factores, como la impermeabilización de los suelos, el asfalto, la quita de vegetación que contribuye mucho a la infiltración... A eso hay que sumarle el fenómeno del Niño y el cambio climático.

- ¿Es cierto que ahora llueve más y distinto en esta zona?

- Hay que ver porque una cosa es el tiempo y otra cosa es el clima. El clima, para que cambie, tienen que pasar 50 años. En realidad, sí es cierto que hay un corrimiento de la isolinea de 900 milímetros hacia el oeste. De hecho hay montones de estudios de problemáticas de inundaciones, que es un tema en toda la provincia de Buenos Aires. Pero en Tandil, aparte de sumarle las características de la cuenca del salado, se le agrega el fenómeno de las sierras y la cantidad en poco tiempo. Si la cantidad que cayó, lo hace en una semana, no pasa nada, pero cayó en pocas horas y el sistema colapsa. Tuvimos una lluvia excepcional, en una época en el que no es habitual y con todas estas características. Y si no hubiera estado el Ramal H, se lleva puesto el barrio Falucho.

Y hay otro problema que también hay que marcar. Los entubamientos corresponden a Hidráulica de la provincia y el reglamento dice que no se puede edificar en forma permanente sobre los entubamientos, porque si tienen que intervenir para hacer algún tipo de saneamiento o lo que sea, tiene que estar descubierto. Hoy, lo único que debe quedar descubierto es detrás del Club Talleres. Toda la ciudad está sobre el entubamiento. Ese reglamento no se respetó. Y ahí… ¿quién tiene que intervenir?

 

EL MEDIO AMBIENTE Y LA DECISIÓN POLÍTICA

 

- ¿Hay una especie de desconfianza entre la política y el medio ambiente?

- Yo creo que la respuesta es ‘ni’. En algunas cosas sí hay mucho desconocimiento, confusión. Cuando se dice ‘ambiente’, parece que fuera todo malo. Uno puede ponerse en dos visiones: una hacer foco en todo lo malo que se hace en temas ambientales; o la otra, ver todo lo bueno que se podría hacer para mejorar tu lugar. Lo que sí es cierto, es que la mayoría de los municipios tienen una unidad, con diferentes jerarquías, que tienen un organigrama para cuestiones ambientales. Generalmente, vinculadas a los residuos. Hasta los pueblos más chicos tienen a alguien que se encarga de la gestión de residuos. Pero después, el resto de los temas ambientales, como podría ser regular la actividad industrial, o la agrícola, están mucho menos controlados.

El tema es que en la provincia de Buenos Aires, quien tiene el poder de policía es el OPDS. Entonces ¿qué puede hacer el Municipio en el control de temas ambientales y qué la provincia? En éste último caso es más triste, porque el OPDS se tiene que encargar de todo, sin recursos económicos ni humanos. Muchas veces surgen problemas interjurisdiccionales y es complicado intervenir.

 

A veces pasa que científicamente hay una manera que es la mejor, pero socialmente no es la más aceptada.

 

- ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros, en nuestro metro cuadrado, para contribuir a tener un mejor ambiente?

- Lo fundamental es la educación. A los chiquitos, por suerte, se los ve con esa idea, aunque tal vez no entiendan qué es lo que hacen. Es muy difícil que un chico te tire un papel al suelo. Pero después hay una cuestión cultural. Yo creo que hay que construir una ética ambiental, que tiene que atravesar a todos. No solo a quienes se dedican a las cuestiones ambientales, sino a todos. Ese es el gran desafío. Y debe estar presente desde el Jardín hasta la Universidad, porque no alcanza con que solo la gente a la que le interesa el ambiente se dedique a los temas ambientales. Debe ser un compromiso de toda la sociedad. Tenemos que buscar la forma de contribuir y ser conscientes de que nuestros actos tienen impacto ambiental y que ese impacto sería bueno, por lo menos, saberlo. Ojo, tampoco la idea es volver a las cavernas, pero sí pequeñas acciones como irse de un lugar y apagar el calefactor, apagar la luz, ese tipo de cosas. Los cambios tienen que ser desde abajo y no esperar que vengan desde arriba.

 

CINEA

 

- ¿Qué es  y qué se hace en CINEA?

- El Centro de Investigaciones y Estudios Ambientales anteriormente formó parte de otros núcleos de investigación, pero como CINEA surgió hace algo más de 15 años. Y básicamente trabajamos en programas y proyectos, que en algunos casos tienen financiamiento de diferentes organismos, como el Ministerio de Educación, del Conicet, etc. Y hay diferentes líneas de investigación en marcha. Una de ellas trabaja sobre conservación de la biodiversidad en el ámbito de las sierras, que dirige la Dra. Julia Christensen y han trabajado sobre la invasión de especies exógenas, la conservación de algunos espacios, estuvieron involucrados también en el diagnóstico cuando se hizo la Ley de Paisaje Protegido en el 2010 y trabajan también sobre la conservación de las especies vegetales y animales en la zona serrana; después hay otro grupo que trabaja sobre aspectos vinculados al Ambiente y Turismo, y ahora se está desarrollando un convenio con el Instituto Mixto de Turismo que tiene como finalidad relevar toda la información ambiental que involucra a quienes son prestadores del servicio turístico en la ciudad. Y a partir de eso, se van a diseñar indicadores que den cuenta de las condiciones ambientales que tiene la actividad. Hay un interés particular en eso. Y también se ha hecho un trabajo de asesoría y gestión con los administradores de la reserva Sierra del Tigre, para mejorar la conservación.

 

Yo creo que hay que construir una ética ambiental, que tiene que atravesar a todos. No solo a quienes se dedican a las cuestiones ambientales.

 

Después, hay otro grupo bastante grande que trabaja en gestión de agua, básicamente en la Cuenca del Langueyú, que es la que aloja el valle de la ciudad de Tandil y hay un financiamiento del Ministerio de Ciencia y Tecnología, para un estudio que está realizando una investigadora del Conicet, Rosario Barranquero, sobre un estudio de calidad ambiental en la cuenca del Langueyú. Muchos grupos de la CINEA trabajan también con lo que es extensión; por ejemplo, ahora hay un convenio con la Escuela Granja, para evaluar la producción de efluentes de la actividad quesera y ver cómo se puede mejorar; lo mismo con chacinados. Se ha avanzado mucho con la educación ambiental en el espacio rural.

El organismo de investigación también cuenta con profesionales que trabajan en el análisis de los distintos usos del suelo y en ver cuáles son las problemáticas que surgen de ello.

Asimismo, yo encabezo un equipo dedicado a analizar las problemáticas ambientales locales. Básicamente tomamos el tema del agua en términos de exceso y déficits, en cuyos casos, el acceso al agua está limitado, como es el caso de La Elena; o como Don Bosco o Cerro Leones, que en diferentes momentos históricos han reclamado el acceso al agua. Ahora apareció una nueva zona, que es el barrio Procrear. Y el tema de los excesos, tiene que ver con las inundaciones, particularmente con el punto de vista histórico, tomando el período que va desde 1951 al 2012 y lo que hice fue ir registrando algunos eventos y viendo dónde se localizaban geográficamente y también cuál ha sido la evolución espacial.

Belén Blois - Estudio Inmobiliario - Constitución 651 - Tandil - Tel.: 249 468 1897

Comentarios