Sábado 3 de Dic de 2016 | 20:56 |

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Evangelina Martínez: “Saldubehere me mandó mensajes anunciando que íbamos a terminal mal”

VIOLENCIA DE GÉNERO $datos[

La mujer agredida por su ex pareja, el carnicero Néstor Saldubehere, en su casa de Pasaje Vela al 2000, el martes por la noche, ofreció un crudo relato de la pesadilla que vivió junto a su madre, en la que el violento sujeto no solo las apuñaló, sino que también les efectuó un disparo de arma de fuego a cada una, aunque por fortuna no acertó.

Evangelina Martínez habló en Radio Tandil y recordó que hace unos seis meses, tuvo una primera separación de Saldubehere, aunque seguían vinculados porque el negocio pertenecía a ambos.

“Un día, en el negocio, me agarró y me amenazó con el cuchillo que usaba para depostar y me dijo que si yo no volvía con él, me mataba y se mataba él, que no le importaba nada”.

La mujer tomó la decisión de volver en pareja con el comerciante, a pesar de este antecedente y contó que “durante uno o dos meses anduvimos bien, pero después él empezó a estar raro, en la casa y en el negocio. La carnicería empezó con las ventas bajas y veníamos analizando la posibilidad de vender la carnicería. Estábamos viendo qué hacíamos. Las cosas empeoraron y nos separamos de nuevo”.

La violencia de Saldubehere tuvo un nuevo brote el pasado 27 de octubre a la mañana, “cuando llevé a mi hijo al jardín y tuve una reunión de padres. Cuando salgo a las 9, me subo al auto y se me presentó este señor y me pegó una trompada. Me pide que me corra al asiento del acompañante y él se sube al del chofer y ahí recibo otra trompada. Pone el auto en marcha y sale y me iba agarrando de un brazo para que yo no me tire. Pero cuando llegamos a una esquina, en la que frenó para darle paso a otro vehículo, aproveché y logré tirarme del auto”.

A raíz de este episodio, Evangelina radicó una denuncia por violencia de género contra Saldubehere, por el que la justicia libró una orden de restricción y proveyó a la mujer de un botón antipánico.

“Desde ese momento, yo estoy viviendo en lo de mi madre. Durante todo este tiempo, el mandó mensajes a toda la familia, con amenazas, diciendo que se iba a mandar una cagada, que si yo no le contestaba los mensajes íbamos a terminal muy mal”, relató Martínez.

El último mensaje con amenazas fue el pasado domingo y el martes por la noche, Saldubehere se presentó imprevistamente en el domicilio de Pasaje Vela, poco antes de las 9 de la noche, tras saltar un paredón.

“Yo estaba en línea con el padre de mi hijo, porque como está por cumplir años, estábamos organizando algo. Cuando escuchó el ruido que alguien salta, miro por la ventana y Saldubehere ya venía apuntándome con la carabina. Se metió en la casa y yo dejé el teléfono como para que el papá de mis hijos esuchara. Ahí comenzamos a forcejear con el arma y yo grité el nombre de él. El papá de mi nene escuchó, cortó y enseguida se comunicó con la policía”, contó la mujer.

En ese momento, la hija mayor de Martínez salió de su habitación, alertada por los gritos y su mamá le pidió que volviera a esconderse y llamara a la policía.

También la madre de Evangelina, Nancy Corrado, que estaba en otro sector de la vivienda, escuchó el escándalo y salió en defensa de su hija.

“Mientras forcejeábamos, él le pegó tres trompadas terribles a mi mamá. Seguimos forcejenado y llegamos al comedor, donde el encuentra el cuchillo, porque yo estaba cocinando. A la primera que agarra es a mi mamá y le pega un puntazo. En eso ella se tira al piso. Cuando vuelve hacia mí, yo estaba preparada con una silla que se la revolee y ahí perdió estabilidad”, rememoró.

Sin embargo, Saldubehere se recompuso de ese golpe y le dio el primer puntazo en el esternón a su ex, por el que recibió cinco puntos de sutura, aunque los médicos le indicaron que el corte era bastante profundo.

“Después me tiró otra puñalada y la frené con la mano, donde tengo un corte. Y otros cortes más en la otra mano por el forcejeo”, explicó la mujer agredida.

En esos momentos, Corrado se armó con una silla y golpeó con furia al atacante desde atrás, lo que provocó que el sujeto saliera hacia el patio y allí comenzara a efectuar disparos al aire.

Martínez dijo que “mi mamá salió pensando en mis otras hijas, que les podía estar tirando y cuando llega al patio y se encuentra con él, se da cuenta que le estaba apuntando. Así que se esconde detrás de un poste y sintió que la bala le rozó el oído. Cuando me asomé a la ventana, me estaba apuntando a mí. Alcancé a agacharme y sentí el disparo”.

Posteriormente, el sujeto se dio a la fuga, al advertir que la policía estaba cerca y se mantuvo escondido hasta el día siguiente, cuando fue hallado en la casa de su cuñado.

Mientras tanto, Evangelina cuenta que “se viene todo lo vivido todo el tiempo. Es muy feo. Estamos todos muy mal. Vamos a tener ayuda psicológica toda mi familia y gracias a Dios, en ese momento no estaba mi hijo más chiquito”.

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