Sábado 3 de Dic de 2016 | 20:53 |

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La Mere Michelle pelea contra la ausencia de ventas

LA RECESIÓN PONE EN RIESGO LA PRODUCCIÓN $datos[

La situación recesiva que vive nuestro país pone en jaque las pequeñas empresas que contienen una cantidad de empleados que es significativa para pueblos como el nuestro. Miguel Pío Uriburu, propietario de "La Mere Michelle" habló con ABCHOY sobre la situación de la empresa y el panorama que se abre para el futuro.

Después del Municipio, una de las mayores fuentes de trabajo genuino en la ciudad de Rauch es la Fábrica de Paté y Picadillo "La Mere Michelle", con 41 años de antigüedad y más de 60 empleados en su planta.

El clima recesivo que vive nuestro país es preocupante y las pequeñas industrias como "La Mere Michelle" no pueden verse ajenas.

A pesar de haber ganado prestigio como una marca de paté gourmet, que ha exportado productos a Europa y China, hoy en día su mayor producción está basada -con diferentes marcas- a la fabricación de picadillos y pan de carne.

Si bien en otras ciudades, empresas de similar o mayor tamaño tomaron decisiones como dar vacaciones anticipadas a sus empleados y otras, en nuestra ciudad se mantiene aún la actividad aunque el stock de latas en depósito es mayor del que pueden tener.

Miguel Pío Uriburu, dueño de "La Mere Michelle" habló con ABCHOY sobre esta particular situación que vive la empresa "Tenemos 41 años de historia y hemos pasado crisis importantes y esta es una de ellas. A poco tiempo de abrir pasamos por el Rodrigazo, donde hoy muchos se olvidan pero todo aumentó casi el 300%; después pasamos por la Hiperinflación en el Gobierno de Alfonsín, donde había tres aumentos diarios, y luego vino la del 2001 de la que todos nos acordamos. Esta crisis es diferente, porque hubo como una "implosión" del consumo y ahora no se está vendiendo nada."

La empresa tiene en este momento 15.000.000 de latas en stock y muchos de los habituales compradores han dejado de hacerlo porque no hay consumo "Nos mantenemos con algunos planes sociales donde el Estado incluye picadillos o panes de carne. Pero también la deuda del Estado con la fábrica es muy grande. Recién ahora, y aquí debo agradecer una gestión del Intendente Maxi Suescun, el Gobierno Provincial está empezando a pagar parte de su deuda en pequeñas cuotas."

Ante esta situación, Uriburu deja claro "Yo quiero a esta fábrica. Hacemos todo lo posible para mantener al personal. Hasta ahora todos saben que del 1 al 5 cobran sus sueldos y, a pesar de la recesión, lo seguiremos manteniendo. Pero no se olviden que yo soy un empresario. Esto es una empresa y tiene que servir para ganar plata. Si no hay un signo de reactivación, no sigo. Lo peor que puede pasar es que un día decida indemnizar a todos y cerrar."

La última frase suena alarmante, pero enseguida Uriburu puso paños fríos "Tengan claro que ni yo ni nadie quiere que cierre la fábrica. Vamos a hacer todo lo posible. Pero la situación es general. Mi competencia tiene 30 millones de latas en stock. Nadie está vendiendo nada. Yo tengo clientes desde el Noroeste, el Noreste, hasta el sur, y el consumo bajó hasta niveles mínimos."

Analizando el panorama nacional, Uriburu aclara que "Yo a Macri lo conozco desde hace 4 años, íbamos al gimnasio juntos; también a Rodríguez Larreta y otros funcionarios del Gobierno. Sé que son todas personas honestas y que están haciendo lo mejor posible. Están tratando de tomar medidas para ir controlando todo, ordenar e ir soltando de a poco. Pero es muy difícil aguantar. Muchos van a quedar en el camino. La perspectiva es que de aquí a Marzo podría haber una reactivación. Pero en el medio tengo los sueldos, aguinaldos y las vacaciones. Y si no vendo, es muy difícil de mantener."

A pesar de la crisis, "La Mere Michelle" mantiene a toda su planta permanente y sólo cortó tres contratos que finalizaron el 31 de octubre, tal como estaba pactado "Aquí quiero aclarar que los contratos estipulaban que se terminaban el 31 de octubre. No se echó a nadie. Y los muchachos se fueron por la puerta grande. De dos de ellos soy amigo. Se les pagó la indemnización que correspondía y se llevaron casi $ 400.000. Se han difundido rumores que no son ciertos. Yo siempre les digo a los muchachos del Sindicato que me critican cuando saco a alguien, pero no me aplauden cuando entran. Este año entraron 12 empleados. Tres fueron a planta a reemplazar a otros que se habían ido. Acá nadie se va por atrás. Todos se van por la puerta grande."

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