Sábado 10 de Dic de 2016 | 23:13 |

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Detalles del ejemplar fallo por femicidio del Tribunal Criminal 1

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Los jueces Gustavo Agustín Echevarría, Guillermo Alberto Arecha y Pablo Galli, condenaron este lunes a Martín Zárate a la pena de Prisión Perpetua por matar a su ex pareja Fanny Pollak en abril de 2015. Una escalofriante historia de violencia que la justicia no supo frenar a tiempo.

El hecho juzgado ocurrió en una vivienda de calle Paseo de los Niños 2072, donde vive Mario Miguel Pollak, entre los últimos minutos de la medianoche del día 8 de abril de 2015 y los primeros del día siguiente.

El imputado Martín Alberto Zárate tras perseguir a su concubina Mirta Fanny Pollak, (quince años de unión concubinaria y cuatro hijos en común) la atacó aplicándole golpes de puño y puntapiés en distintas partes del cuerpo, a la par que le profería insultos y le anunciaba que la mataría, golpes que cesaron debido a que intervino Mario Miguel Pollak, quien salió en defensa de su hermana.

De acuerdo a lo que dieron por acreditados los jueces, de inmediato Mirta Fanny Pollak se recompuso y tomando su motocicleta de tiro y haciendo subir a sus hijos en ella intentó ingresar al interior de la casa por la puerta lateral que accedía a la cocina de la vivienda, fue en ese momento que Martín Zárate luego de haber ido a buscar al interior del vehículo en el que había llegado (Peugeot 306, dominio BXE-846) una carabina calibre 22 marca Ruger nro. 128-49803 modelo 10/22 con mira telescópica, la cual portaba sin la debida autorización legal para hacerlo, corrió hacia donde estaba Mirta Fanny Pollak quien pugnaba por ingresar el moto vehículo en el umbral de la puerta, y con la intención de quitarle la vida desde una distancia muy cercana (aproximadamente 10 cm. del cuerpo) apuntó sobre la espalda de la nombrada en el sector inferior, línea media del hemitórax izquierdo y le disparó provocándole laceración de pulmón izquierdo y lesión de grandes vasos lo que generó una hemorragia aguda severa que le produjo la muerte.

LOS TESTIMONIOS DE LOS TESTIGOS

“Pasó el caño de la carabina por debajo de los nenes”

Una de las testigos presenciales del hecho fue la cuñada de la víctima, María Soledad Rodríguez, quien en el proceso declaró que “veo que entra el caño de la carabina, porque Fanny tenía atrás de la moto sentados a ‘Peque’ de tres años y a Facundo; yo veo que el caño pasa por debajo de los brazos de los nenes y dispara, siento un disparo”.

Recordó que “veo a Zárate bajar del auto, no me lo voy a olvidar nunca en mi vida; estaba bien pero se notaba que estaba nervioso, porque cuando hablaba se mordía la lengua como si le estuviera pegando a un animal; me acuerdo hasta el día de hoy que andaba de boina, una boina bordó creo que era, y le pegaba como si le estuviera pegando a un animal”.

“Mientras le pegaba, decía ‘te dije que iba a matar, puta’, todas esas cosas le decía, ‘te voy a matar’, no sé por qué, nosotros no entendíamos nada. Matilde se colgó en un momento del padre para tratar de separarlos. Le apoyó en la espalda, del lado izquierdo. Fue un sólo tiro. En ese momento Zárate no dijo nada, disparó y no lo vi más, porque los chicos gritaban al verla a ella tirada en el piso, que se ahogaba no sé si con sangre o con qué”, manifestó la mujer.

También aseguró que “quince días antes él la había sacado de los pelos de mi casa, quedaron todos los chicos llorando en mi casa, y él saca una cuchilla o no sé qué a mí marido para apuñalarlo porque mi marido se metió a defenderla. Y la cargó en el auto y se la llevó y quedaron todos los chicos llorando en mi casa. Ella volvió como a la hora u hora y media, volvió con los pelos todos revueltos, y nos mostró que tenía un corte en la espalda y un moretón, que le había pegado con un cuchillo o no sé, que le había pegado como un planazo así, y la había cortado. Ella agarró a los chicos y se fue de mi casa, no quiso que la ayudáramos”.

“Él no aceptaba la separación”

El hermano de Fanny, Mario Miguel Pollak, también relató lo sucedido aquel día y dijo que tras ver la golpiza que Zárate le dio a su hermana en la calle, que aquel tomó el arma del auto y le disparó por la espalda, “al ver eso me pongo a forcejear devuelta con él, él no sé, quiere cargar devuelta el arma, nos ponemos a forcejear. Vamos abrazados los dos hasta el auto de él y él se sube al auto y se va. Y bueno yo ya vuelvo para acá adentro y estaba mi hermana caída acá en el piso, todos adentro de la cocina”.

Minutos antes, Fanny había llegado hasta su casa pidiendo socorro. “Cuando yo salgo que ella pedía auxilio él estaba encima de ella sí, le estaba pegando. Le decía algo de un teléfono, no sé por qué habrá sido la pelea. A dónde estaba, le gritaba cosas, no sé, todas cosas así. Por lo visto él no aceptaba la separación, porque había veces que ella llegaba a la casa y estaba él escondido debajo de la cama o esperándola, no sé”.

“Cuando vi que mi papá iba a matar a mi mamá, me tapé los ojos”

Matilde Fanny Zárate, hija de la víctima y del imputado, ofreció un desgarrador relato sobre aquella noche fatal: “eran las once o casi las doce, no me acuerdo el horario, estábamos en mi casa acostados, primero cenamos en lo de mis tíos. Mi papá estaba en lo de mi abuelo, en lo del papá de mi mamá, estaba por comer ahí con la novia de mi abuelo y mi abuelo. Después de eso se va para la casa de mi tío Miguel que estábamos yo, mi mamá y mis tres hermanos, y el hijo de mi tío, y estábamos por comer y no me acuerdo si él come un sanguche o no, pero llegaba de la casa de mi abuelo, estaba cansado y se va para mi casa. Mi hermanito le dice que se va a acostar con él porque estaba cansado también ya habíamos terminado de comer. Y nos quedamos un cachito más con mi mamá y mis dos hermanas. Yo y mi hermana nos íbamos a quedar a dormir ahí, pero mi mamá nos insistió tanto que nos vayamos con ella… y mi hermana le dijo que no, que se quedaba, pero me convenció a mí y yo me fui con ella y mis dos hermanos. Y llegamos y nos acostamos yo y mi hermano en mi pieza y mi mamá, mi papá y mi hermanita chiquita en la pieza de ellos. Y le llega un mensaje de mi tío Miguel si le podía llevar el candado, porque mi tío había andado en la moto de ella, había hecho un mandado, y había dejado el candado del galpón y lo precisaba cerrar porque tenía el negocio. Y entonces mi mamá agarró la moto y le lleva el candado. Y en eso no sé qué se quedan hablando con mi tío Miguel y se viene mi mamá, y mi papá se levanta porque se preocupa que mi mamá no llegaba. Y se levanta y no sé qué ve por la ventana, yo estaba acostada con mi hermanita porque mi mamá cuando se fue me dijo ‘cuidame la peque que ahí vengo’. Y yo me quedé acostada con mi hermanita pintando una pizarra. Y mi papá se levanta y empieza a mirar por la ventana. Y yo le decía qué miraba y él no me contestaba. Le dije dos veces qué miraba y viene a mi pieza y me dice ‘ves que tu mamá me hace cornudo’ y no sé qué… me empieza a decir eso y yo no sabía de lo que me hablaba, y ahí es donde agarra la carabina y agarra la daga, que tiene una daga grande y me sube a mí y a mi hermano al auto, mi hermano estaba dormido y vamos para la casa de mi tío y mi mamá sale afuera. Porque mi mamá estaba afuera de mi casa, no sé qué estaba hablando por teléfono, no sé. Y mis tíos se estaban bañando, mi tío se estaba por meter a bañar y mi tía salía de bañarse. Y mi mamá empieza a golpear la puerta y a pedir auxilio que mi papá la iba a matar… me contó mi tío, yo eso no lo vi, yo vi cuando la… bueno le pegó. Y bueno mi papá llega con nosotros y le empieza a pegar, mi mamá le da el celular y él le empieza a pegar fuerte, y hasta que le da muchas piñas que la tira al piso. Y le empieza a pegar en el piso. Entonces yo lo ahorco a mi papá y la suelta. Entonces mamá se para y agarra la moto y se sube a la moto y me dice ‘subime a los nenes’, y le subo a mi hermanita, a mi hermano y yo me subo. Entonces cuando íbamos a salir en la moto mi papá entra al auto para seguirnos. Y en la casa de mi tío había tipo un garaje pero no estaba hecho, que era de la vecina. Entonces mi mamá agarra por ahí que había una subidita que entraba justito para la puerta de mi tío. Y entonces sube así, yo me caigo para atrás y ella sube en moto con mis dos hermanos, y quiere entrar con la motito a lo de mi tío. Y no le entraba por la puerta, por los marcos. Entonces mi prima Melina la ayuda a entrar y no puede. Y en eso yo no veo si hay forcejeo. Y ahí me parece que le apoya la carabina y hay forcejeo, y yo me caigo para atrás, y bueno ahí cuando yo ya me levante mi mamá ya estaba tirada con mis dos hermanitos y mi tía agarra a mis dos hermanos y los deja ahí, y me los quedo tirada en el piso, y mi papá se fue y yo me fui, me fui para mi casa con el tío”.

“Lo veo venir así con la carabina. Y ahí yo no sé si me tapo los ojos, mi tía también estaba me parece. Sí escuché el disparo del arma, ahí es donde yo veo todo. Yo cuando mi papá estaba por matar a mi mamá, yo cierro los ojos, me tapo la cara no sé qué hago, y no escuché más nada, y cuando escuché el tiro ahí sí empecé a escuchar todo. Y cuando escucho el tiro me despierto así y mi papá se estaba yendo y ahí es donde salí corriendo también yo”, adujo la jovencita en su declaración.

También recordó que “quince días atrás mi papá le había pegado a mi mamá en la casa de mi tío también, pero porque mi papá estaba en la computadora y estaba drogado, y se gatilló dos veces la cabeza con un revólver que tenía, entonces mi mamá esperó que vaya al baño, mi mamá estaba cocinando”.

“Mi mamá lo quería dejar porque ya no lo quería más, y él no entendía, por eso siempre se enojaba, él no entendía. Y él tenía otra casa, que siempre se iba, pero siempre aparecía a la noche. Pero quedaban todos como que mi papá nos pegaba y nada que ver. Si esos días estaban separados porque cuando mi papá le pegó ella lo dejó, sí. Para nosotros era el mejor padre del mundo. No, no es cierto que nos maltratara”, admitió la adolescente.

“Ella no estaba iniciando ninguna otra relación”

Melina Andrea Pollak Arata, era sobrina de la víctima, y afirmó que “ella no estaba iniciando ninguna otra relación, ella se la pasaba todo el tiempo con nosotras, con las hijas, conmigo y mis hermanas, estábamos todas las tardes juntas. Y ella me acompañaba a llevar a los chicos a la escuela y llevaba los de ella, después volvíamos, se quedaba en mi casa un rato, ella se iba a la casa de ella a limpiar, yo ayudaba en mi casa, y después volvíamos a ir a buscar a los chicos a la escuela, y al rato nos íbamos todos juntos a una plaza, y después volvíamos cada cual a su casa… todo el tiempo así estábamos”.

LA OPINIÓN DE LOS JUECES

En sus considerandos, el Dr. Galli señala que uno de los argumentos esgrimidos por la defensa de Zárate, sobre que “estaban juntos como pareja” al momento del hecho, “solo pretendió tapar la causa central para dar muerte a su concubina, lamentablemente por estos días un hecho tan frecuente en nuestro país, reminiscencias de una cultura patriarcal que quiere erradicarse y que podría sintetizarse en la cosificación de la mujer, en la consideración de la mujer como un objeto de pertenencia del hombre, que por supuesto no acepta de ningún modo perderlo, perder esa propiedad, reconocer que actúe por sí y para sí, o de modo independiente, mucho menos le resulta posible imaginar ese objeto en manos de otro hombre, peor aún: verlo y advertir que ya no le pertenece”.

“Esta es fundamentalmente la forma más extrema de violencia hacia una mujer, el asesinato a manos de un hombre que la considera de su propiedad, en especial por razones asociadas a la inequidad del género. Cientos de mujeres son asesinadas por sus parejas, maridos o ex parejas, aunque también se encuentran los asesinatos relacionados con el crimen organizado, la prostitución y la pornografía. Sin importar cuál sea el contexto, los crímenes se dan en torno a la sexualidad y por el mero hecho de ser mujeres, que se consideran usables, prescindibles, maltratables y desechables”, expresó el magistrado en su fallo.

Además, Galli desechó las testimoniales de las hermanas del condenado, Luciana Isabel, Mariela Alejandra y Susana Valeria Zárate, “comprendidas dentro de las generales de la ley y teñidas por ello de subjetividad, son más bien conceptuales y poco o nada aportan a los hechos en la medida que tampoco fueron testigos presenciales de los mismos”. Las mujeres pretendieron colaborar con la situación de su hermano, aunque sus declaraciones fueron inconsistentes respecto de los hechos juzgados.

“El señor Defensor, Dr. Araujo, esgrimió como principal hipótesis de lo sucedido, la ocurrencia de un disparo accidental, como consecuencia del forcejeo existente entre el imputado Zárate y el hermano de la víctima, pidiendo una calificación acorde a este suceso. El Señor Defensor también manifestó, entre otras cuestiones, que víctima y victimario no estaban separados, que esa noche Zárate había cenado con su esposa, en casa de Mario Pollak, que hubo un contexto de confusión y puede haber existido la posibilidad de que en forma sorpresiva e imprevista se haya producido el disparo, que no podía descartarse la versión del forcejeo sentada por Zárate”, advirtió el juez,

El femicida trató de defenderse de la grave acusación en su contra, argumentando que cuando Fanny salió de su casa, para llevarle un candado a su hermano, después de un buen rato de “estar preocupado por su demora”, vio que su mujer “aparece viniendo hacia su casa desde la misma dirección de la de la casa de su cuñado, pero de la vereda de enfrente, y además hablaba por teléfono, riéndose. Que su mujer se quedó parada en la esquina debajo de un árbol (un eucaliptus) hablando por teléfono y se reía. Que el dicente salió a la calle a su encuentro y a decirle con quién estaba hablando y ahí fue que su mujer salió disparando hacia la esquina, próximo a donde vive su otro hermano (Marcos Gabriel Pollak) y desde la esquina se le burlaba, le decía ‘andá a dormir, ya voy’. Y a los pocos minutos vuelve su mujer Fanny pasando frente a su casa, a lo que el dicente le alcanzó a decir: ‘pero que hacés Fanny, dejate de romper las pelotas’. Que el dicente ingresó a su casa, se puso una remera, agarró a su hija cielo, a su hijo Facundo y a Matilde quién dijo ‘levantate Faqui que estos se están peleando de nuevo’ y los subió al auto y salió con todos ellos y fue hacia la casa de su cuñado Miguel. Que al llegar a lo de Miguel, estaba Fanny y Miguel afuera de la casa, acercándose a ambos y le tiró dos o tres manotazos a ella a quién a su vez le metió uno de sus dedos en el ojo derecho, respondiendo ella con unas trompadas y se cae al piso Fanny. Ahí comenzaron a discutir con Miguel y este lo empuja y le dice: ‘andate de acá y la próxima vez que vengas a pegar a mi hermana te voy a pegar un tiro, vas a terminar en cana, andate de acá’ y allí lo echó. Entonces el dicente le dijo ‘ah mirá no te hagas el vivito que yo tengo la carabina dentro del auto’. Ahí el dicente se fue hasta su auto, agarró la carabina y comenzó a forcejear con Miguel por la carabina y se escaparon unos tiros, no recuerda si dos o tres. Que la carabina se ametrallaba, es decir que ‘al tocar el gatillo salían dos o tres tiros juntos, es celosa, a donde la tocás salen’”.

Agregó a su inverosímil relato que “fue en ese momento del forcejeo que salió un primer tiro hacia el galpón e inmediatamente cree dos más y ahí fue que seguramente le pegó a su mujer. Incluso refiere que se enteró que su mujer había fallecido cuando llegó a la Defensoría Oficial y el propio Dr. Araujo le dijo que estaba ahí porqué su mujer Fanny estaba muerta; hasta ese instante no sabía que eso había sucedido. Que al escaparse esos disparos Miguel lo empujó hacia afuera y le decía ‘andáte, dejáte de joder que van a venir los milicos’; en ese momento tampoco sabía que uno de esos tiros le había pegado a Fanny. Que el dicente subió al auto y salió despacito, regulando, y ahí escuchó que una de sus hijas algo le alcanzó a gritar, pero no logró escuchar que le decía por el ruido que hacía el escape, que pese a ir muy despacio es ruidoso. De ahí salió por calle Azucena como para la casa de su madre a dormir, porqué cada vez que se peleaba con Fanny terminaba durmiendo en lo de su madre. Que al llegar al barrio de su madre, condujo unas diez cuadras más hasta la casa de Nicolás López a quien fue a buscar para pedirle plata y allí el dicente le comentó que estaba preocupado porqué creía que había lastimado a Fanny, por qué como la había encontrado con otro, se enojó y le había sacado un ojo o le había lastimado un ojo. Que también le pidió plata prestada a López para cargar combustible yendo como para la shell, pero como había un patrullero no paró, regresando hacia la casa de su cuñado Miguel, pero como vio las luces de ambulancia o patrulleros, siguió y agarró para la ruta 30 parando en la quinta de los Córica, pero de ahí se fue enseguida. Y ahí junto a López agarró la ruta y entró a darle para Juárez, pero no sabe porque lo hizo ya que allá no conoce a nadie”.

En inmediaciones de Benito Juárez, a las pocas horas del crimen, Zárate fue apresado junto al mencionado López, luego que intentaran escaparse a campo traviesa al verse rodeados por la policía.

Para los jueces, Zárate “falseó casi todos los detalles que rodearon al hecho, los cuales fueron surgiendo algunos a partir del simple levantamiento de rastros en el lugar y otros en ocasión de conocerse los resultados de las pericias incorporadas al juicio, ratificadas y ampliadas en la audiencia por los peritos Sergio E. Ricardo y por Roberto Cejas, pero básicamente con la versión de los cuatro testigos directos, que fuera oportunamente reflejada”.

SENTENCIA

Finalmente, este lunes se leyó la sentencia en la que el Tribunal resolvió condenar a Martín Zárate, por Homicidio Agravado por haber mantenido una relación de pareja con la víctima, por mediar Violencia de Género y por el empleo de un arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de uso civil, en Concurso Real, a la Pena de Prisión Perpetua y se le unificó una pena única de ocho años y seis meses de prisión, dictada en la causa N° 2226 con fecha 2 de mayo de 2016, pena que a su vez comprendía: A) La de la causa n° 3469/2462 (IPP 2161/10) del Juzgado en lo Correccional n° 1 de esta ciudad, caratulada “DAMARIO, Gustavo Ariel, MARTÍN, Alejandro Ramiro y ZÁRATE, Martín Alberto s/ Abigeato” dictada por el Doctor Carlos Alberto Pocorena con fecha 07/05/2013, por la que se impusiera a Zárate la pena de un año y siete meses de prisión, como autor penalmente responsable del delito de Abigeato, hecho cometido en Tandil el día doce de agosto de 2010, en perjuicio de Oscar Ángel Muñoz, y B) La de la causa n° 1802 (IPP 01-01- 00758-12) del registro de este Tribunal caratulada “ZARATE, Martín Alberto – Portación ilegítima de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal y abigeato agravado en concurso real – Tandil” dictada por este Tribunal con fecha 05/03/2014, por la que se impusiera a Zárate la pena de siete años de prisión, multa de diez mil pesos ($10.000), e Inhabilitación para Portar Armas por el término de 14 años, como autor penalmente responsable de los delitos de Portación Ilegítima de Arma de Fuego d uso civil sin la debida autorización legal en Concurso Real con Abigeato Agravado, hechos cometidos en Tandil el día 16 de marzo de 2012, en perjuicio de Martín Ramón Harguindeguy.

Zárate, permanecerá alojado en la Unidad 37 de Barker, donde ya estaba preso, desde el momento de su detención, pocas horas después de dar muerte a su ex pareja.

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