Titulos
Lunes 19 de Noviembre de 2018 | 17:16 |

El pequeño mundo la mente

ESCRIBE ALEJANDRO D. GATTI $datos[

Estamos atrapados… Encerrados en la circunferencia del cráneo somos ajenos a realidades trascendentales, a etapas evolutivas, a los requerimientos del planeta, ajenos a todo.

¡Qué pequeño mundo experimentamos cuando seguimos discutiendo por el “me dijo que…”, “…y entonces le dije que…”, “aquél piensa aquello”, “la política tal y cual”, “a favor de y en contra de”, y otras tantas exigencias diminutas y mezquinas que sustentan justificaciones absurdas de un supuesto imaginario.

 

Porque no controlamos demasiadas cosas. Esa historia que nos contaron del libre albedrío no es tan cierta, pero se acota aún más cuando nos dejamos gobernar por los medios, por tanta información sin clasificar, por lo que dicen pseudo autoridades y por tanto idiota que anda suelto queriendo vendernos las noticias de “Último momento”. ¿Y nuestra libertad? ¿Y nuestros anhelos y sueños? ¿Adónde fue a parar todo eso? Mientras dormimos con los ojos abiertos, una Conciencia más amplia nos reclama, una necesidad de trascendencia llama a la puerta de una habitación vacía.

 

Por momentos me entristece vernos tan ocupados en lo intrascendente, en lo banal, encorvados, con nuestras cabezas inmersas en la pantalla de un celular. Por momentos me da bronca sentirnos anclados en el mar de la ignorancia, temerosos de alzar las velas de Conciencia, sin horizonte a la vista, pues los ojos están velados por la densa niebla de los tormentos internos. Me “duele” ver como enfermamos por no poder adaptarnos a una realidad que reclama otras dimensiones de Presencia, y ver como a consecuencia desatamos una lucha contra un organismo vivo que sólo reclama coherencia para garantizar su supervivencia. Una lucha contra nosotros mismos, sometidos a sistemas de salud que funcionan a base de ciencia ficción.

 

¡Qué pequeño es el mundo de la mente! Pero nos conformamos con permanecer en él, abstraídos del llamado del corazón de la Vida. ¿Hacia dónde vamos? ¿Contra quién competimos? ¿Detrás de qué corremos? ¿Qué es el tiempo? ¿Qué tanto necesitamos? Cuando el último aliento se desprenda de nuestros labios para regresar a su Único dueño, ¿qué seré? ¿Adónde va lo que fui y qué me deparará un posible “después”?

 

El planeta evoluciona porque el Universo lo hace, ¿Acaso nosotros no deberíamos también? El agua está ahogando tierras, otras tierras se abren en grietas como desgarrándose en llanto, y el hombre ocupado en bombas nucleares detonadas por la avaricia y por el poder. ¿Qué hacemos formando ejércitos otra vez? 

 

Los sueños de ayer, truncados por mentes que no descansan en paz, son el presente que hoy transitamos. Si despierto de día, abriendo los ojos de esta Conciencia agonizante y logro descansar en la paz de la noche, cuando mi Alma busca un remanso en las estrellas, ¿qué tendré como mañana?

 

 

En ocasiones me entristece, cuando mi casa está vacía y a la puerta siguen llamando… Entonces me pregunto con desconcierto: ¡Mañana, mañana!, ¿qué seré?

 

A través de Alejandro D. Gatti

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