ESCRIBE: HUGO RODRIGUEZ
En el Día del Niño, entrevista a Mafalda

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6/8/2010 - 14:35 - TANDIL

Amigos de ABCHOY quiero empezar estas líneas diciéndoles que este reportaje estaba `craneado´ para cerrar los homenajes del Día Internacional de la Mujer que fue allá, por el mes de marzo. Pero no pude plasmarlo en los hechos porque, entre otras cosas, no podía viajar a realizar la sesión de fotos que sí acompañan estas líneas. En fin, dicen que no hay mal que por bien no venga, esa frustración se convierte hoy en una excelente manera de homenajear a los niños en su día, representados en este caso, por como ya se habrá notado, una damita. 

Es, sin dudas, una figura emblemática. Es más, puedo asegurarles que es alguien muy, pero muy importante y que cuenta con la simpatía de la gran mayoría de los argentinos. Seguramente los de mi generación y los de la anterior la tendrán más identificada que las actuales. Pero ella es tan argentina y querible como el dulce de leche y por eso ha traspasado las barreras del tiempo y del olvido. 

Vale enfatizar que dicha señorita siempre habló bajo el cuidado de su entrañable amigo y mentor, a él le dedico esta entrevista y a él le pido disculpas si la misma no es de su agrado. Lo que si le puedo asegurar es que me pasé más de tres semanas investigando su historia (la de Quino), recolectando toda su obra  para por ende conocer su pensamiento y por sobre todo leyendo las más de 600 páginas de "Toda Mafalda" (sí, de ella se trata) que reúne absolutamente todas las Mafaldas, las publicadas y las que no. Todo esto, para poner en boca de la homenajeada del modo más fiel posible todas las respuestas que ella y él me darían cara a cara, entrevista que por motivos de salud no pude realizar cuando Joaquín Lavado estuvo por Tandil en 2007. 

Y digo lo más fiel posible, porque para que las respuestas tuviesen algún sentido tuve que necesariamente agregarles algunos términos, pero siempre respeté la idea e intencionalidad con que el autor las escribió. 

Damas y caballeros, como periodista tuve el gusto de entrevistar a varias personalidades del deporte y de la cultura de nuestro país, pero la nota a Mafalda superó todas las sensaciones y emociones anteriores. 

Es sin dudas una entrevista diferente, es, sin ánimos de exagerar, la nota que más me costó armar. Y fue así, porque esta vez no era solo transcribir, si no, que como ya les dije, en esta ocasión debía respetar lo escrito por Quino ya hace muchos años. Creo haberlo logrado, pero por las dudas, repito mis pedidos de disculpas a él, por ende a ella y por último a los tantos y tantos fanáticos que tiene no solo en la Argentina, si no también en todo el globo terráqueo, el mismo al que ella tanto le habló. 

Para los que no la conocen bien les cuento que Mafalda es una nena terrible, simpática, atrevida y terriblemente irónica, que nos deleitó en la Argentina de mediados de los 60 y principios de los 70. Es nacida de una típica familia de Buenos Aires, o sea, es porteña de clase media. Esta niña, como todas, tiene amigos que forman su pandilla. Concurre a una escuela pública y en el verano, cuando le salen las cuentas a su papá, va de vacaciones. Pero Mafalda no es una niña cualquiera, es humilde y comprometida con las etnias, le preocupa el mundo y no entiende como los adultos pueden gobernarlo tan mal. Es famosa por la gracia de sus preguntas, la inocencia de su mundo y la altura de sus ideales. Luchadora social incansable, emite manifiestos políticos desde su sillita con una inocente falta de inocencia. Puede decirse que es una revolucionaria más allá del lápiz y el papel.  Mafalda es contestataria, con una cabeza abierta y propensa a filosofar a partir de cualquier hecho cotidiano. Mafalda es una niña que sabe lo que busca, y que, al mismo tiempo, es una gran pesimista sobre la situación del mundo. Por todo eso la aprendí a admirar. 

Amigos de ABCHOY, en estos días en que los niños son el epicentro de todos los mimos, los invito a este viaje por el tiempo ya lejano de nuestra propia niñez, los convido con esta “entrevista” para que vuelvan a pensar, reflexionar y reír con esta niña. También, si quiere, que esta lectura le ayude a rescatar viejos ideales. Damas y caballeros, con ustedes y de manera exclusiva, Mafalda, la creación del gran Quino. 

-Hola Mafalda, gracias por esta nota, y ante todo Feliz día de la mujer aunque haya pasado un tiempo bastante prudencial. Pero te resarzo con un, muy ¡Feliz día del niño!… vale ¿no?

Gracias a vos por la entrevista y por los saludos, y si, vale igual, vale porque nosotras nos lo merecemos en todo momento. 

-Eso suena muy feminista Mafalda…

¡Sí señor! Nos lo merecemos porque Nosotras SOMOS PERFECTAS…. ¿Y qué? 

-Nada, nada…si querés danos algún porqué…

Nosotras somos perfectas porque no nos quedamos calvas, tenemos un día internacional y otro nacional, podemos usar tanto color rosado como azul, siempre sabemos que nuestro hijo es nuestro. Tenemos prioridad en los naufragios, no pagamos la cuenta, somos los primeros rehenes en ser liberados. Si somos traicionadas, somos víctimas, si traicionamos, ustedes son los cornudos. Podemos dormir con una amiga sin ser llamadas homosexuales. Podemos prestar atención a varias cosas a la vez. Mujer de embajador, es embajadora; marido de embajadora ¿Qué es?

Mujer de presidente es la primera dama; marido de la presidenta ¿Qué es?

Si decidimos hacer trabajos de hombres, somos pioneras; si un hombre decide hacer trabajos femeninos, es maricón.

Y por último: Hacemos tooooodo lo que el hombre hace, ¡Pero con tacones altos…!  

- OK Mafalda me rindo, no quiero pelear, avancemos con las preguntas ¿Sí?, veo que gozas de buena salud en todo sentido, menos mal, porque en México te dieron por muerta…

“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí…” dice una canción que canta la Negra Sosa, pero la verdad es que nunca espiché. La última vez que me dieron por difunta fue en México como vos decís.  Allí dijeron que mi amigo Quino me había hecho fallecer atropellada por un camión del Ejército cargado con sopa ¡Ajjjj!

En fin, ellos me contaron que durante años, los 'Mafalda-adictos' mexicanos, que se cuentan por millones, han sentido un enorme pesar al conocer la leyenda que cuenta que cuando Quino decidió, en 1973, hacer desaparecer la tira cómica, lo hizo de forma emblemática: la niña, o sea yo, muere atropellada por un camión de aquello que más detestaba, la sopa, la policía y el ejército. Pero esa imaginación de los mexicanos me provoca mucha risa, y a mi entrañable amigo también. 

-Hablando de esa comida, que sabemos odias, no crees que tendrías que dar un mensaje distinto para que las niñas tomen sopa y crezcan más sanas…a propósito de eso ¿Has aumentado de peso desde que no te vemos?

Nada de cambiar el discurso, la sopa es a lo niños lo que la dictaduras son para los pueblos ¡Viva la Democracia…!

Y lo que pasa con mi figura es que a medida que envejecemos las mujeres ganamos peso. Esto ocurre porque acumulamos mucha información en nuestra mente. Pero claro, llega un punto en que tantos datos no caben en nuestra cabecita. Así que esta información acumulada empieza a distribuirse por todo el cuerpo. Y ahora lo entiendo todo…. ¡No me sobran kilos! ¡No estoy gorda! ¡Soy culta! ¡Muy culta! ¿Entendió? 

-Sí, entendí. Pero Mafalda, a ver… ¿De vos o de Che va a ser la cosa?

A no, a mi de che…yo soy medio contestataria 

-Yo también Mafalda, yo también… y eso a veces trae problemas…

Es verdad, en todas partes del mundo ha funcionado siempre muy bien la ley de las compensaciones, al que sube la voz, le bajan la caña... 

-Ajá, gran metáfora, sigamos ¿Cómo te sentís con esto de las entrevistas?

Lo malo de los reportajes es que una tiene que contestarle en el momento a un periodista todo lo que no supo contestarse a sí misma en toda la vida... Y encima pretenden que una quede como súper inteligente... 

-Pero Mafalda, no todos los periodistas somos iguales…

Es verdad, es verdad. En todas las profesiones tenemos hombres de principios, lástima que a esos nunca los dejen pasar del principio, siempre se quedan en la puerta de todo. 

-Verdad irrefutable has dicho, a ver, a propósito de quedarse siempre en la puerta de todo ¿Crees en el país por estos días?

Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros. 

-Entonces, si el país dejó de creer en nosotros ¿Cómo hacemos para ponerlo en movimiento?

Ah, eso no lo sé, yo soy solo una nena, yo te pregunto a vos: ¿Por dónde hay que empujar a un país para llevarlo adelante? ¿Por donde? ¿Empezamos por el sur o por el norte? ¿Eh?

Y en este punto en particular yo siempre me acuerdo lo que dice mi amiga Libertad, ella siempre acota esto: "¿Porqué complicarse la vida con los problemas del país, cuando la solución más simple sería solucionarlos?"…y es verdad ¿o no? 

-Sí, es así, pero eso de dar solución es en gran parte tarea de los políticos… ¿Qué opinas de esa especie?  Mafalda…

Y…Lo malo de los políticos es que son como una gran familia humana, ahí todos quieren ser el padre, ninguno se conforma con ser el hijo…

Y te digo más, cuando estamos con mis amigos y sale este tema Felipe siempre dice: "¿Y si los políticos antes de empezar lo que hay que hacer, empezaran a hacer lo que tendrían que haber hecho?" y eso lo podríamos trasladar a cada uno de nosotros ¿Qué te parece? 

-Genial Mafi, genial, pero no puedo acotar mucho, tengo que respetar los textos lo más fiel posible, sigo con las preguntas ¿Sos melancólica, o sea, de las que piensan que todo tiempo pasado fue mejor?

No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor, lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta... 

-Hablando del tiempo ¿Cómo te llevas con la  modernidad? Porque esta vida es muy diferente a la de años atrás, está llena de cambios…   

Y sí, cambios hay, pero… ¿Esto es vida? ¿No será acaso que ésta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida? 

-¿Queres decir que ahora se pretende todo más rápido, creyendo que eso es vivir o ser feliz?

Ajá, eso mismo, la vida es linda, lo malo es que muchos confunden lindo con fácil. 

-¿Cómo toma una niña el paso del tiempo? Mejor dicho ¿Qué siente Mafalda al ir creciendo? y… para un niño ¿la vida es más linda ó más fácil?

“Yo creo que la vida para un niño tendría que ser solo eso, vida, es más, para un niño la vida no tendría que ser difícil”. Y te digo otra cosa y con esto concluyo esta respuesta, “La vida no debiera echarlo a uno de la niñez, sin antes conseguirle un buen puesto en la juventud." 

-¿Y del mundo que opinas Mafalda?

Mira, yo siento que entré al mundo por la puerta trasera, y como entré por atrás puedo asegurar que le sentí olor, para mí que el mundo debe estar podrido. Y este más que planeta, es un inmenso conventillo espacial. 

Por eso siempre pienso: ¿Por qué habiendo mundos más evolucionados yo tenía que nacer en éste? ¿Por qué?

También me cuestiono sobre el comportamiento humano y me digo, ¿No será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?

Por eso siempre digo y lo repito, Paren al mundo, que me quiero bajar. 

-Si, somos muchos los que coincidimos con vos y te hemos robado esa frase en muchas ocasiones Mafalda, en tu época había muchas guerras, cosa que no ha cambiado mucho ¿Algo para decir?

¡Desde esta humilde sillita de tantos años sigo formulando un emotivo llamado a la paz mundial!…pero parece que las cosas no cambian, en fin, lo peor es que el empeoramiento de las cosas empieza a empeorar.

Antes decía que cuando fuera grande iba a trabajar de intérprete en la ONU y cuando un delegado le manifestara a otro que su país es un asco yo iba a traducir que su país es un encanto y, claro, así  nadie podría pelearse ¡y se acabarían los líos y las guerras y el mundo estaría a salvo!… ¿A nadie más se le ocurrió eso? 

-Parece que no Mafalda, parece que no…

Así es, pero ¡Es terrible ver que a la gente le importa más cualquier serie de T.V. que las guerras, antes era Vietnam, ahora los líos son en Medio Oriente, en África, en América! Pero claro, en éste mundo cada quién tiene su pequeña o gran preocupación y como siempre sucede, lo urgente no deja tiempo para lo Importante. 

-Eso habla a las claras de la falta de bondad en la especie humana…

No es que no haya bondad, lo que pasa es que está de incógnito…y la mayoría no la puede distinguir. 

- ¿Esa miopía para distinguir a la bondad es lo que acostumbra al hombre a esa falta de valores para con su prójimo?

Puede ser, pero no te olvides, dicen que el hombre es un animal de costumbres, por eso mismo yo creo que de tanto acostumbrarse, el hombre se convirtió en un animal, aunque eso es un insulto para los mismos. 

-Pero el hombre tiene el don de hablar, eso lo hace superior ¿No crees que hablando se pueden recuperar todos esos valores y así diferenciarse de los animales?

Y… no sé, porque mira, a medio mundo le gustan los perros; y hasta el día de hoy, nadie, ningún humano sabe que quiere decir guau. En cambio un perro sabe y entiende que vení es vení, que cúcha es cúcha, que tráeme el diario es tráeme el diario ¿O no?... 

-Mafalda, ante esta tremenda lección de observación no me animo a agregar nada más ¿Cambiamos de tema?

 Dale… 

-Primero háblame de vos, ¿Recordas el día de tu nacimiento? ¿Te hablaron alguna vez de eso?

Según lo que me dijeron yo nací el 15 de marzo de 1962, pero no lo recuerdo. 

¿Y el porque de tu nombre?

El nombre que me pusieron fue en homenaje a una pibita que trabajaba en el film “Dar la cara”, que se hizo sobre el libro del escritor David Viñas. En una escena de esa película aparece una beba dentro de un moisés que se llama así, y a mi amigo Quino le pareció divertido y a mis papás les gustó. Eso me dijeron. 

-Esta si es original ¿Y tu apellido? ¿Cuál es tu apellido? Nunca supimos cual es…. ¿podes darnos ese dato?

Ah, no sé si es original esa pregunta, pero no recuerdo que me la hayan hecho muchas veces. Como mi amigo Quino nunca lo quiso mencionar, yo no lo voy a contradecir, aunque te tiro una punta, en una de las tiras de la historieta, estando yo en la escuela, mi maestra me corrige un dibujo, después del nombre de Mafalda asoma una letra M (o quizá sea una N), y ya está, no te voy a dar más datos. 

-Hablemos de la familia, de tu familia… ¿Queres charlar de ellos?

Si, claro que si.  Mi papá es corredor de seguros, y en casa se entretiene cuidando plantas y tiene un Citroen con el que nos vamos de vacaciones. Mi mamá se llama Raquel y es ama de casa. Se conocieron cuando estudiaban juntos en la Facultad, pero después ella abandonó para cuidarme mejor, eso dice. 

-Y a parte de cuidarte a vos también después tuvo que cuidar a Guille tu hermano ¿Recordas su llegada y como lo tomaste y como te lo dijeron?

Fue así: me llamaron un día, no recuerdo cuando, mi hermano nació el 21 de marzo de 1968 así que saca la cuenta de cuando pudo haber sido esa charla. Te decía, me llamaron, se pusieron muy colorados, y dijeron que tenían que decirme algo muy importante. Mi papá me contó que habían encargado un hermanito para mí, que antes de nacer lo cuidaría mamá porque crece como una semillita, y que la había plantado él porque sabe mucho de plantas. Yo no entendí muy bien, pero me puse muy contenta al saber la verdad, porque la mayoría de los chicos de la escuela hablan de los nenes que nacen en repollos o los trae la cigüeña desde París...y yo eso no lo entiendo del todo porque si eso es así a las situaciones embarazosas... ¿También las trae la cigüeña?..." 

-Eso no te lo puedo responder yo Mafalda, eso se lo dejo a tu papá, háblame de lo que te gusta hacer y de lo que no… ¿si?

Me gusta leer, escuchar los noticiosos, mirar la TV (menos las series), jugar al ajedrez, al Bowling y a las hamacas. Me gusta la música, escucho a los Beatles, a quienes admiro mucho. Ellos debieron ser presidentes del mundo, porque tuvieron influencia sobre mucha gente de todos los países.

También me gusta mucho jugar y correr al aire libre, donde haya árboles y pajaritos, como en Bariloche y Córdoba. 

Entre las cosas que no me gustan están: primero, la sopa, eso lo detesto. Después, que me pregunten si quiero más a mi papá o a mi mamá, eso lo odio ¿Cómo voy a querer más a uno que al otro?

No me gustan el calor, la violencia y el racismo.  

-Contame de tus amigos… ¿Cómo los conociste?

Felipito tiene un papá que es todo un ingeniero; él es bueno, un poco simple, tierno y, a pesar de que en la escuela está un grado más que yo, a veces lo cuido como si fuera hijo mío.

A Manolito lo conocí en el almacén de su papá, porque nosotros somos clientes de él. Ahora vamos juntos al colegio. A veces me hace enojar porque es muy cabeza dura, siempre quiere tener razón... y lo que más bronca me da es que casi siempre la tiene.  

Con Susanita no me llevo muy bien. Reconozco que a veces parezco muy antipática con ella, pero cada vez que habla parece el Premio Nobel de la clase media. Seguro que cuando sea grande tocará el piano, se casará y tendrá muchos hijos y jugará a la canasta. Te voy a contar un secreto, pero no se lo digas a nadie, porque a Susanita no le gusta que se sepa: el papá de ella es vendedor de una fábrica de embutidos. Miguelito es el último que ingresó a la barra. Todos lo queremos mucho y nos hace reír porque piensa siempre las cosas más fantásticas. Claro que es muy chico todavía. Va a un grado menos que nosotros. 

-¿Son los únicos?...

Uh, no, no me quiero olvidar de uno muy importante para mi, es el dibujante Quino ¿Lo conoces? se llama así pero te digo una confidencia, cuando firma cheques pone Joaquín Lavado. El fue el que me posibilitó conocer muchos lugares, él fue el que me presentó en todos los diarios en los que trabajé, él aparte de mi amigo también fue mi representante, o sea, el manejó toda mi carrera y yo estoy feliz con que haya sido así, en fin, no sabes cuanto lo quiero. 

-¿Qué te contó Quino acerca del porque tenían que dejar de trabajar? Y ¿Recordas esa fecha y tus sentimientos?

Si recuerdo bastante, pero te cuento lo que mi amigo me explicó y yo le creo. Nosotros dejamos de trabajar el 25 de junio de 1973, ese día aparecí por última vez en una tira. Los cuadritos finales de la historieta fueron publicados en el semanario Siete Días. 

Puede decirse que ése fue el final oficial,  aunque después hubo otras apariciones que fueron discontinuas, como por ejemplo para campañas de bien público.

Recuerdo que Quino fue preparando el terreno de la despedida, fue así: en el número del 18 de junio de 1973, sale Susanita contándole al lector lo siguiente: "Ustedes no digan nada que yo les dije, pero parece que por el preciso y exacto lapso de un tiempito los lectores que estén hartos de nosotros van a poder gozar de nuestra grata ausencia dentro de muy poco". El remate llegaría una semana después; esa tira final no tenía cuadros, todo el espacio lo ocupaba yo con mis amigos y mi familia, estaban todos a excepción de Susanita. Recuerdo que tomé la palabra y manifesté: "Dice el director que bueno, que a partir de hoy podemos darle un descanso a los lectores, pero que si alguno de nosotros se mudare, trasladare y/o apareciere en otra revista y/o diario, él a patadas nos agarrare".

¿Cuál era la otra pregunta?... 

-¿Los motivos que Quino te esgrimió para dejar de trabajar…?

 Ah, si. Él me dijo que le costaba mucho esfuerzo no repetirse en los libretos que nosotros teníamos que decir, me contó que sufría con cada entrega. Él siempre sostuvo que cuando uno tapa el último cuadrito de una historieta y ya sabe cuál va a ser el final es porque la cosa no va. Entonces por respeto a los lectores, a nosotros, o sea los personajes y por su manera de sentir el trabajo decidió no hacerla más. También me dijo que hubiese podido hacer lo mismo que otros colegas suyos,  que han hecho perdurar las tiras apoyándose en un equipo de guionistas y dibujantes. Pero Quino se resistió siempre a perder el contacto personal con nosotros. Jamás quiso adoptar esa modalidad de trabajo por considerarla no adecuada a su estilo, así como tampoco nunca ha utilizado un mecanismo particular de trabajo, él nunca siguió un esquema predeterminado. Antes que nadie lo pudiera percibir, Quino supo que yo y mis amigos habíamos cumplido nuestro cometido, en fin, nos hizo retirar con toda la gloria, y yo se lo agradezco. Aparte, Joaquín siempre fue muy consecuente entre lo que nos hacía decir y como él mismo actuaba, recuerda que mi amigo Miguelito siempre manifestaba: "Trabajar para ganarse la vida está bien, pero ¿Por qué esa vida que uno se gana trabajando tiene que desperdiciarla trabajando para ganarse la vida?". Así que, esos dos motivos unidos habrán potenciado la decisión. 

 -Tus máximas de la vida son magistrales Mafalda, pero ya dije, no puedo acotar de más, si no, parecería que quiero inducir esta nota. Sigamos. Es verdad, el retiro fue a lo grande y eso mismo fue lo que te hizo eterna. Encima luego de eso vinieron los reconocimientos… ¿Hay alguno que recuerdes con mayor cariño?

Si, hay uno, y fue el 26 de octubre de 1988 cuando quisieron declararme ciudadana Ilustre de Bs. As y aunque no prosperó, el solo intento de declararme así demuestra la importancia que alcanzamos junto a Quino en la órbita de la cultura nacional.

Hubiese sido lindo ser el primer personaje de historieta en lograrlo. Pero a último momento tropezó con la zancadilla de una reglamentación injusta. Lo cierto es que la iniciativa existió, en la fecha que antes te dije llegaba al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para que yo fuera reconocida como Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, eso fue con la firma del entonces intendente porteño Facundo Suárez Lastra y de su secretario de Cultura, Félix Luna, el proyecto se justificaba en que el personaje mío "simboliza lo mejor del espíritu de muchos jóvenes argentinos, que no se resignan a acatar el orden establecido y pretenden modificarlo y enriquecerlo con sus propias ideas. Ellos dijeron que yo había hecho reflexionar muchas veces a mis lectores sobre la validez de los hábitos, creencias, prejuicios y lugares comunes, ayudando de este modo a construir una sociedad mejor. Y ese proyecto terminaba diciendo: "Mafalda sigue siendo, en la memoria colectiva de los argentinos, la chica preguntona, cuestionadora, irreverente e inesperada, que planteó en su momento tantos interrogantes molestos a la sociedad argentina". Ya dije, La iniciativa no prosperó por una traba legal, ya que los concejales dijeron que el título honorífico sólo es para las personas que existieron físicamente. No se detuvieron a pensar que al fin de cuentas, yo, Mafalda, soy más humana que muchos seres humanos.  En fin otra muestra que "Errare políticum est"   

-Es verdad eso Mafalda, es verdad. Pero hubo otros reconocimientos que si prosperaron…

Si, te cuento tres de los que más me gustan. Uno de los homenajes más lindos fue el de

Plaza que lleva mi nombre, se inauguró el 28 de noviembre de 1995, en la manzana delimitada por las calles Concepción Arenal, General Martínez, Conde y Santos Dumont, en el barrio de Colegiales, de la ciudad de Buenos Aires.

También me gusta que los pasajeros que viajan en subte por la Ciudad de Buenos Aires y atraviesan el pasaje que conecta la estación Perú de la línea A con la estación Catedral de la línea D tengan la posibilidad de encontrarse a diario conmigo y mis amigos. En ese sector  se re-inauguro el 31 de agosto de2008 un  enorme mural de 15 metros de largo por uno y medio de alto. El muro que tiene forma de  tira, toma vida en más de 400 baldosas de 20 por 20 centímetros que un grupo de artistas pintó.

Y el tercer reconocimiento que me gusta se inauguró el domingo 30 de Agosto de 2009 en la esquina de las calles Chile y Defensa en el barrio de San Telmo de la Ciudad de Buenos Aires, es una escultura hermosa, acá mismo donde ahora me estás entrevistando. Te cuento que está a pocos metros del edificio donde vivía Quino. 

-Alguno de estos mimos te hizo soltar alguna lágrima….

Aunque soy una persona muy  pesimista para ciertos temas, como el de las guerras y la paz, para otras cosas no y el llanto es una de ellas, yo pienso que si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas… 

-Igual, después del retiro tuviste algunas otras apariciones en distintos lugares ¿Recordas alguna con más cariño que otra?

Y si, hay algunas que son muy lindas, por ejemplo me gustó mucho la del año1977, y fue por un pedido de UNICEF. Quino nos hizo aparecer para una Edición Internacional de la campaña mundial de la Declaración de los Derechos del Niño.

Y esta fue hermosa, lástima que no fue utilizada, en el año 1987 Quino nos vuelve a dibujar, fue una "tira" completa a pedido de Joan Manuel Serrat para su disco sobre poemas de Mario Benedetti, "El Sur también existe". Eso fue muy lindo, qué lástima que no vio la luz.

Y te cierro con esta, el 17 de abril de 1987, después del fallido golpe de estado contra el gobierno de Alfonsín, quisimos estar presentes y Quino realizo un afiche en donde estoy gritando: "¡Sí a la democracia! ¡Sí a la justicia! ¡Sí a la libertad! ¡Sí a la vida!"  

-Mafalda hoy hablaste sobre lo que consiguieron con Quino al insertarse dentro de la cultura argentina ¿sos consciente de la importancia que tenes y tuviste en la sociedad? hay varios casos que demuestran tu popularidad y llegada no solo en el país, si no también en escritores de América, por ejemplo te cito a Julio Cortázar, el dijo: "No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí" ¿Sabias eso?

Esas cosas si merecerían algunas lágrimas, es un honor que ese tipo de hombres piensen eso de mi, sin dudas dejamos una huella en esta vida, pero eso no lo logré sola, ya sabes, yo solo ponía la cara, el genio detrás de todo es Joaquín. El éxito de nuestra obra creo que pasó por preguntarnos siempre esto: ¿Si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto? Nosotros nos lo preguntamos y luego lo ejecutamos.  

-Mafalda ¿Llevas la cuenta de la cantidad de países en donde te han leído y disfrutado?

Ufff…muchos, me acuerdo de Italia, Uruguay, México, España, Portugal, Brasil, Noruega, Dinamarca, Grecia, Holanda, Finlandia, Francia, Japón, Alemania y Estados Unidos…hay más, pero no me quiero agrandar. 

-Y a todo eso hay que agregarle el cine y el video… ¿Recordas momentos de esa movida?

Si, eso ha sido muy lindo y es otra forma de quedar en el recuerdo de la gente para siempre. Me acuerdo que Por la época en que finalizaba la historieta (año 1973) Canal 11 de Buenos Aires (Argentina) comenzaba a emitir una serie de cortos animados, producidos por Daniel Mallo, donde todos nosotros teníamos distintos diálogos. Esto, posteriormente, dio origen a mi primera película, la cual fue realizada en el año 1979 y estrenada en Argentina en el año 1981, en Buenos Aires. El largometraje, producido nuevamente por Daniel Mallo, contó con las animaciones de Jorge Martín (Catú), música de Riz Ortolani, guión de Alberto Cabado, y dirección de Carlos Márquez.   Duraba 75 minutos, y en el año 1982 se estrenó en España con el nombre de "El mundo de Mafalda". 

-¿Y ustedes estaban conformes con eso, les gustaba?

Te cuento algo, esa primera producción no convenció del todo a Quino.

En Argentina fue conocida como "Mafalda, la película". Contó con las voces de Susana Klein que me hacía a mí, de Cecilia Gispert que realizaba las de Guille y Felipe, Nelly Hering  le puso voz a mi mamá, Oscar Silva hacía la de papá, Paqui Balaguer (Manolito), Susana Sisto (Susanita), también ayudaron María del Pilar Lebrón, Marta Olivan y Haydeé Lesker. El coordinador de doblaje era Adolfo Duncan, y los técnicos de grabación eran Nito Gonzáles y Mario Lavillotti. Esos mismos dibujos animados en el año 1985 son doblados al francés y se pasan por la T.V. en Francia, Bélgica, Luxemburgo y Canadá. 

En el año 1992, con motivo de la exposición en mi homenaje denominada "El Mundo de Mafalda", realizada en Madrid (España), se presenta un corto de animación realizado por el cubano Juan Padrón, en el que Cristóbal Colón me encuentra a mi (Mafalda) cuando llega a América. Fue un éxito tremendo. En 1995 la TVE. (Televisión Española), la T.V. Autónoma de Cataluña, y otras 2 televisoras españolas, invierten el capital para producir 104 cortos animados (de menos de 1 minuto de duración cada uno), realizados por Quino, con la dirección de Juan Padrón.

Los argumentos fueron tomados directamente de las tiras (la selección de los episodios fue de Quino). Es de hacer notar que en estos cortos no se les dio voz a los personajes, con lo cual se solucionó el problema de las voces que cada uno imagina que debe tener cada dibujo.  

-Bueno Mafalda vamos cerrando, generalmente le pido a mis entrevistados algún mensaje ¿Queres expresar alguno?, encima justo ahora que todos están con el día del niño y esas cosas…

Si, esto se lo digo a los mayores, a los que tienen que cuidarnos a nosotros los niños, a ustedes estimados “grandes” que siempre hablan de progreso les digo y pregunto: ¿No sería mas progresista preguntar donde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?

Y también les digo, nosotros los niños tenemos muchos derechos... ¿Por qué no los respetan? a respetarlos, ¿eh? ¡No hagan como con los diez mandamientos, que los invocan y manejan de la manera que más les conviene!

Cierro con esto, “a los grandes les digo, porqué no comienzan su día con una sonrisa, verán lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”. 

-Gracias Mafalda, gracias…pero mira, se te escapa la tortuga…a propósito ¿Cómo se llama tu mascota?

De nada, gracias a vos por recordarme y entrevistarme…se llama Burocracia, la tortuga se llama Burocracia…. ¡Burocraciaaaaaa vení para acá! ¡No te quieras hacer la mala que en este mundo ya no deben quedar vacantes!... 

Hasta acá llegamos con Mafalda, ojala que la idea les haya gustado***, espero haber sido merecedor del tiempo que le dispensaron a estas líneas. 

Y por sobre todo confío en que como dije al inicio, tanto el maestro Lavado como su creación se sientan o se hayan sentido totalmente cuidados en este homenaje, ese fue el espíritu, lo puedo jurar. 

Me despido saludando a todos los niños en su día, voy a nombrar a los que me tocan de cerca por algún motivo, pero es para todos. Besos y abrazos a las niñas más importantes de mi vida, a Natalia y Brisa. Los mismos mimos a mi sobrina Luna, a Franco Riva hijo de Rafa, a Gricel Otero hija de José Luis, a Nayla y Zoe hijas de Jimena, a Agustina Belén Pereyra quien fuera mi ahijada y a los más de 40 niños que me esperan semanalmente en el comedor Una sonrisa. 

Reitero, y no me importa hacerlo, se lo dedico a todos los niños, a todos, los que todavía lo son por edad y a los que lo volvieron a ser recordándose mientras leían estas letras. Inclusive se lo dedico al nene que fui y que recuperé por unas horas trabajando para esta entrevista, a esa criatura le pido que por favor vuelva de vez en cuando. 

Hasta la próxima semana. 

***Esto de “entrevistar” a una caricatura, no es una idea totalmente innovadora, algo parecido se hizo con Inodoro Pereyra el emblemático gaucho creado por Roberto Fontanarrosa. Y tengo entendido que alguien también intentó lo mismo con Mafalda, entrevistas que no pude encontrar.

 Hugo Rodríguez - hugorodriguez_prensaferro@yahoo.com.ar   

Fuentes consultadas.

-Página Web oficial de Quino: www.quino.com.ar

-Libro “Todo Mafalda” EDITORIAL LUMEN 1992-1998

-Film “Mafalda, la película”